Dolor torácico: 15 causas y qué hacer

Actualizado en diciembre 2023

El dolor torácico es un dolor que surge en la región del tórax, el cual puede ser causado por ansiedad, neumonía, reflujo gastroesofágico, lesiones musculares, angina de pecho, infarto, embolia pulmonar o cáncer de pulmón o de mediastino.

Dependiendo de su causa, el dolor en el tórax puede estar acompañado de otros síntomas como tos, dolor que se irradia hacia los hombros, brazos, cuello o espalda, náuseas, vómitos, sudoración excesiva o palpitaciones cardíacas, por ejemplo.

Es importante acudir al hospital inmediatamente siempre que surja dolor torácico acompañado de otros síntomas, con el objetivo de que sea identificada su causa e iniciado el tratamiento más adecuado.

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15 causas de dolor torácico

Las principales causas de dolor torácico incluyen:

1. Ansiedad o crisis de pánico

La ansiedad o la crisis de pánico pueden causar dolor torácico y sensación de opresión en el corazón, además de sensación de hormigueo en las extremidades, como manos, pies y boca, y alteraciones en la respiración.

Muchas veces, este tipo de dolor puede ser confundido con un infarto; sin embargo, el dolor torácico es causado por la ansiedad o la crisis de pánico es más localizado en el pecho, inicia en un momento de gran estrés y mejora en 20 a 30 minutos. Vea todos los síntomas de ansiedad

Qué hacer: generalmente, a medida que la situación que causó la ansiedad o la crisis de pánico cesa, los síntomas mejoran. No obstante, se recomienda acudir al hospital inmediatamente para que el médico pueda identificar si se trata de ansiedad o infarto e indicar el mejor tratamiento.

De esta manera, el tratamiento de la ansiedad o la crisis de pánico generalmente es llevado a cabo mediante seguimiento del psicólogo y, de ser necesario, uso de antidepresivos indicados por el psiquiatra.

2. Neumonía

La neumonía puede causar dolor en el tórax y la espalda, principalmente al respirar, toser o estornudar, siendo causada por infecciones por virus, bacterias u hongos, y también por aspiración o inhalación de bebidas, comidas o vómito.

Otros síntomas son falta de aire, dificultad para respirar o respiración acelerada, pérdida del apetito y fiebre. Conozca todos los síntomas de neumonía.  

Qué hacer: se debe consultar al neumólogo para identificar la neumonía, así como su causa, e iniciar el tratamiento más adecuado, el cual puede implicar el uso de antibióticos, antitérmicos u oxigenoterapia, por ejemplo.

3. Infarto

El infarto es la interrupción abrupta del flujo sanguíneo hacia el corazón, lo que causa síntomas como dolor torácico en la parte media o dolor difuso en el pecho, el cual puede irradiarse hacia el cuello, la mandíbula, la axila, la espalda, el brazo o el hombro izquierdo o incluso hacia el hombro o brazo derecho.

Este tipo de dolor inicia de manera repentina sin causa aparente o surge durante un esfuerzo físico, y tiende a empeorar a lo largo del tiempo. Asimismo, puede estar acompañado de síntomas como mareos, malestar, náuseas, sudoración fría o palidez.

Qué hacer: se debe buscar ayuda médica inmediatamente o acudir al centro de urgencias más cercano en caso de que surjan síntomas de infarto, pues es una condición grave que puede colocar la vida en riesgo.

De esta manera, es posible iniciar el tratamiento inmediatamente, con medicamentos, cateterismo o angioplastia para regular el paso de sangre hacia el corazón y evitar complicaciones. Conozca cómo es realizado el tratamiento del infarto.

4. Angina de pecho

La angina de pecho es la reducción del flujo de sangre en las arterias que llevan oxígeno al corazón, causando síntomas como dolor torácico en forma de opresión o ardor, el cual suele durar de 5 a 20 minutos. 

Otros síntomas de la angina son sensación de hormigueo en el brazo, hombros o muñecas, sudoración fría o falta de aire, que pueden ser agravados por esfuerzos o momentos de mucha emoción.

Qué hacer: el tratamiento de la angina debe ser llevado a cabo bajo orientación del cardiólogo y depende del tipo de angina, pudiendo ser indicado el uso de medicamentos anticoagulantes y antiplaquetarios, vasodilatadores o beta-bloqueantes, por ejemplo. Vea los principales tipos de angina y el tratamiento.  

5. Reflujo gastroesofágico

El reflujo gastroesofágico es el retorno del contenido estomacal en dirección a la boca, lo cual puede causar dolor que puede ser sentido en el tórax, como si fuese un piquete en el corazón. Vea otras causas de piquetes en el corazón

Otros síntomas son sensación de ardor en el estómago o esófago, sensación de bola en la garganta o acidez.

Qué hacer: se debe hacer el tratamiento indicado por el gastroenterólogo con el uso de antiácidos, protectores gástricos o aceleradores del vaciamiento gástrico, para evitar el retorno del ácido del estómago hacia la boca y, de esta forma, aliviar los síntomas. Conozca los principales medicamentos para el reflujo.

6. Costocondritis

La costocondritis es una inflamación del cartílago que une las costillas al esternón, que es el hueso que se encuentra en el medio del pecho y que es responsable por dar soporte a la clavícula y las costillas.

Esta inflamación puede ocurrir por una infección, trauma físico o artritis, por ejemplo, causando síntomas como dolor en la parte media del tórax o sensación de presión por debajo de las costillas, que puede aumentar al respirar o al toser.

Qué hacer: guardar reposo, aplicar una compresa caliente en la región y evitar movimientos que puedan empeorar el dolor, como cargar objetos pesados o practicar deportes. Asimismo, el traumatólogo puede indicar el uso de antiinflamatorios y fisioterapia con ejercicios de estiramiento. Vea más sobre el tratamiento de la costocondritis.

7. Neumotórax

El neumotórax es la presencia de aire en el espacio pleural, el cual se localiza entre la pared del tórax y los pulmones, lo que causa aumento de la presión sobre el pulmón, provocando síntomas como dolor en el tórax agudo e intenso, que puede irradiarse al hombro izquierdo o derecho. 

Otros síntomas son dificultad para respirar, falta de aire, aumento de los latidos del corazón o dedos y labios azulados. Vea otros síntomas del neumotórax.

El neumotórax es más común luego de alguna lesión en el pecho, como caídas o perforaciones, pero también puede surgir como secuela de neumonía o asma, por ejemplo.

Qué hacer: se debe acudir inmediatamente al centro de emergencias para realización de análisis y confirmar el diagnóstico, iniciando el tratamiento más adecuado, el cual tiene como objetivo principal retirar el exceso de aire, aliviando la presión del pulmón mediante una aspiración del aire con una aguja.

8. Pericarditis

La pericarditis es la inflamación del pericardio, que es la membrana que reviste el corazón, pudiendo causar dolor en el tórax que empeora al respirar o al toser y mejora al sentarse inclinando el cuerpo hacia adelante.

Esta inflamación puede ser causada por infecciones por virus o bacterias, enfermedades autoinmunes, golpes en el tórax o infarto, por ejemplo.

Qué hacer: el tratamiento es llevado a cabo por el cardiólogo, el cual puede indicar el uso de antibióticos, corticosteroides, antiinflamatorios o diuréticos, por ejemplo, dependiendo de la causa. En los casos más graves, el tratamiento es realizado mediante la aplicación de medicamentos en la vena en el hospital. Conozca más sobre el tratamiento de la pericarditis.

9. Lesiones musculares

El dolor en el tórax causado por lesiones musculares generalmente se localiza en la parte delantera del tórax y surge por traumas o luego de esfuerzos físicos, como entrenamiento de pectorales en el gimnasio, por ejemplo.

Qué hacer: aplicar compresas tibias sobre el tórax puede ayudar a aliviar las molestias. Sin embargo, si el dolor empeora o es muy intenso, se debe consultar al traumatólogo para verificar si es necesario realizar algún tratamiento específico.

10. Fibromialgia

La fibromialgia es una condición reumatológica crónica que causa dolor generalizado en todo el cuerpo, pudiendo también afectar los músculos del pecho, causando dolor en el tórax.

Otros síntomas de la fibromialgia son aumento de la sensibilidad, dificultad para dormir, cansancio frecuente, dolor de cabeza, mareos o rigidez muscular, por ejemplo.

Qué hacer: el tratamiento debe ser orientado por el reumatólogo, el cual puede indicar el uso de medicamentos analgésicos o antidepresivos, fisioterapia o ejercicios. Vea más sobre el tratamiento para la fibromialgia.

11. Hipertensión pulmonar

La hipertensión pulmonar es el aumento de la presión dentro de los vasos sanguíneos de los pulmones, la cual, en una fase inicial, puede no causar síntomas.

Sin embargo, a medida que la enfermedad evoluciona, puede ocasionar síntomas como dolor torácico, dificultad para respirar, falta de aire, cansancio excesivo, palpitaciones o hinchazón de las piernas o tobillos.

Qué hacer: el tratamiento es llevado a cabo por el neumólogo, el cual puede indicar el uso de medicamentos, oxigenoterapia, cirugía o trasplante pulmonar, lo que varía según la gravedad de la enfermedad.

12. Derrame pleural

El derrame pleural es la acumulación excesiva de líquido en el espacio pleural, que es el espacio que existe entre el pulmón y la membrana externa que lo recubre, conocida como pleura, causando dolor torácico que empeora al inspirar profundo o toser.

Otros síntomas son sensación de falta de aire, incluso en reposo, tos seca persistente, hipo o fiebre, por ejemplo. 

El derrame pleural puede ser causado por problemas cardiovasculares, respiratorios o autoinmunes, como el lupus, o incluso debido a cáncer de pulmón.

Qué hacer: se debe acudir inmediatamente al hospital para que el derrame pleural sea diagnosticado, identificada su causa e iniciado el tratamiento más adecuado, que normalmente implica el drenaje del líquido en el espacio pleural, uso de medicamentos o cirugía. Entienda cómo es realizado el tratamiento del derrame pleural.

13. Cáncer de pulmón o del mediastino

El cáncer de pulmón y el cáncer del mediastino pueden causar dolor en el tórax, tos que puede contener sangre o falta de aire, por ejemplo. 

Otros síntomas incluyen cansancio excesivo, debilidad, pérdida del apetito o pérdida de peso sin motivo aparente. Vea cómo identificar los síntomas del cáncer de pulmón.

Qué hacer: el tratamiento del cáncer de pulmón o de mediastino es realizado por el oncólogo y, normalmente, implica quimioterapia, radioterapia o cirugía, por ejemplo.

14. Embolia pulmonar

La embolia pulmonar ocurre cuando un émbolo o coágulo, causado por trombosis venosa profunda, se desprende de un vaso sanguíneo de la pierna y llega al pulmón, afectando su irrigación.

Con la reducción de la circulación sanguínea, este órgano se ve afectado y surgen síntomas de dolor torácico, falta de aire repentina, dificultad para respirar, aumento de la frecuencia cardíaca y tos con sangre.

Qué hacer: se debe acudir al puesto de emergencias más cercano si surgen síntomas de embolia pulmonar, para iniciar el tratamiento inmediatamente, el cual puede ser llevado a cabo mediante el uso de anticoagulantes, trombolíticos, colocación de un filtro en la vena cava inferior u oxigenación por membrana extracorpórea (OMEC), por ejemplo. Vea cómo es realizado el tratamiento para embolia pulmonar

15. Aneurisma de la aorta

El aneurisma de la aorta torácica puede causar dolor intenso en el tórax o en la región superior de la espalda, el cual puede irradiarse hacia la parte inferior de la espalda o el abdomen, falta de aire o silbido al respirar, por ejemplo.

Por lo general, el aneurisma de la aorta no causa síntomas, por lo que suele ser descubierto en exámenes de rutina.

Sin embargo, los síntomas pueden surgir cuando el aneurisma aumenta de tamaño, pudiendo comprimir nervios, músculos u otros órganos, o cuando este se rompe. Conozca los principales síntomas de rotura de aneurisma de la aorta

Qué hacer: el tratamiento del aneurisma de la aorta debe ser llevado a cabo bajo orientación del cardiólogo o cirujano vascular, y varía según la gravedad, el tamaño y la región afectada de la aorta, pudiendo ser indicado seguimiento médico regular y uso de medicamentos.

En el caso de rotura de la aorta, se debe acudir inmediatamente al hospital, pues es una condición grave que puede colocar la vida en riesgo en pocos minutos.