Las causas de las aftas frecuentes todavía no se conocen por completo. Sin embargo, algunos factores que pueden favorecer su aparición incluyen la predisposición genética, los traumatismos y lesiones, las deficiencias nutricionales, el estrés y la ansiedad.
Las aftas son pequeñas lesiones que pueden aparecer en la boca, la lengua o la garganta, lo que hace que hablar, comer y tragar, en ciertas ocasiones, sea bastante incómodo.
Lea también: Llagas en la lengua: por qué salen y cómo curar tuasaude.com/es/aftaCuando hay aftas frecuentes, se recomienda consultar al médico general. De esta manera, el médico podrá identificar la posible causa e indicar el tratamiento, que puede realizarse con el uso de pomadas, medicamentos orales y cambios en la alimentación, por ejemplo.
Causas de aftas frecuentes
Entre las principales causas de aftas frecuentes se incluyen las siguientes:
1. Traumatismos y lesiones
Los traumatismos y las lesiones físicas en la mucosa de la boca son las causas más comunes de aftas frecuentes.
Estos incluyen el uso de aparatos de ortodoncia, prótesis dentales mal ajustadas, mordeduras accidentales en la lengua y la mejilla, alimentos duros y el cepillado con cerdas muy duras.
Qué hacer: se recomienda consultar al odontólogo o al médico general para evaluar la causa de los traumatismos y lesiones e indicar el tratamiento adecuado.
De esta forma, puede recomendarse el uso de resinas o ceras de protección, utilizar cepillos de dientes con cerdas suaves y limpiar correctamente la lesión.
También se recomienda evitar alimentos muy calientes, picantes, ácidos, duros y ásperos. Colocar hielo en las lesiones durante aproximadamente 10 minutos también ayuda a aliviar temporalmente el dolor, así como la aplicación de pomadas específicas en la zona.
2. Deficiencias nutricionales
Las aftas frecuentes pueden ser causadas por deficiencias nutricionales, siendo más comunes en personas que tienen niveles bajos de zinc, hierro, ácido fólico y vitaminas del complejo B.
Qué hacer: se recomienda consultar al médico general o nutricionista para solicitar exámenes que ayuden a confirmar el tipo de deficiencia nutricional.
El tratamiento puede realizarse con el uso de suplementos alimenticios específicos para corregir las deficiencias y ayudar, de esta forma, a disminuir parcial o incluso totalmente la aparición de aftas.
El nutricionista o médico también puede indicar el uso sistémico de suplementos de omega-3. Este suplemento ayuda a disminuir el dolor y la recurrencia de los episodios.
Es importante consumir más alimentos de origen animal, como carnes, leche y huevos, por ejemplo, bajo la orientación de un nutricionista.
Lea también: 10 enfermedades causadas por la falta de vitaminas tuasaude.com/es/avitaminosis3. Predisposición genética
La herencia y la predisposición genética tienen un papel importante en las aftas frecuentes, ya que las personas con antecedentes familiares generalmente presentan cuadros más intensos y a edades más tempranas.
Este riesgo también está influenciado por alteraciones en el ADN que desregulan el sistema inmunitario y por factores relacionados con el antígeno leucocitario humano.
Qué hacer: no existe una forma de controlar los factores genéticos, pero algunas medidas ayudan a disminuir las probabilidades de aparición, como evitar comer alimentos ácidos y picantes, y utilizar un cepillo de dientes con cerdas suaves. Consulte algunos consejos para curar las aftas más rápido.
El médico también puede indicar el uso de pomadas, aerosoles o soluciones orales, como acetónido de triamcinolona y ácido hialurónico, que ayudan a reducir la inflamación y aliviar el dolor, la hinchazón, el enrojecimiento y las molestias. Estos medicamentos también contribuyen a mantener la hidratación y la cicatrización de la mucosa oral.
Lea también: Medicamentos para las aftas bucales tuasaude.com/es/tratamiento-para-las-aftas4. Estrés y ansiedad
El estrés y la ansiedad pueden aumentar las probabilidades de presentar aftas frecuentes en personas susceptibles o con predisposición genética, desencadenando o empeorando los episodios.
Qué hacer: es importante identificar las posibles causas y controlar el estrés y la ansiedad, como dormir bien y practicar actividad física. Consulte algunos consejos para aliviar el estrés.
En algunos casos, el médico también puede indicar el uso de medicamentos corticosteroides, como triamcinolona y dexametasona, anestésicos y antisépticos.
5. Condiciones gastrointestinales
Las aftas frecuentes pueden ser causadas por condiciones gastrointestinales, como la enfermedad celíaca, la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa.
Estas aftas pueden aparecer principalmente debido a problemas de absorción de nutrientes relacionados con estas enfermedades, lo que provoca deficiencias de vitaminas y minerales.
Qué hacer: ante la presencia de síntomas que indiquen problemas gastrointestinales, es importante consultar al gastroenterólogo para identificar la causa e indicar el tratamiento adecuado.
De esta manera, el médico puede recomendar el uso de suplementos alimenticios y medicamentos, como corticosteroides, antibióticos e inmunosupresores.
Por su parte, el nutricionista puede recomendar una dieta sin gluten o sin leche y derivados, por ejemplo.
6. VIH / SIDA
Las aftas frecuentes pueden ser causadas por el VIH o el SIDA. Esto se debe a que estas condiciones provocan una disminución de la inmunidad, favoreciendo la aparición de úlceras en la boca.
No obstante, en el SIDA las aftas son más frecuentes, grandes, intensas, profundas y muy dolorosas, pudiendo tardar semanas en cicatrizar y generalmente dejando cicatrices en la boca.
Qué hacer: en caso de confirmarse el VIH o el SIDA, el infectólogo o médico general puede recomendar el tratamiento con medicamentos antirretrovirales, como dolutegravir, lamivudina y efavirenz, para ayudar a reducir la multiplicación del virus y la carga viral en el organismo.
Además, el médico también puede indicar el uso de talidomida, un medicamento antiinflamatorio e inmunomodulador que ayuda en el tratamiento de aftas más grandes.
Lea también: SIDA: qué es, síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/sida7. Enfermedad de Behcet
La enfermedad de Behcet es una condición autoinmune poco frecuente que causa síntomas como lesiones en la piel, aftas frecuentes en la boca y heridas en la región genital. También puede provocar inflamación en los ojos, el aparato digestivo y las articulaciones.
Qué hacer: si se confirma esta enfermedad, el reumatólogo puede indicar el uso de anestésicos y corticosteroides tópicos en las lesiones para ayudar en la cicatrización y aliviar los síntomas de las aftas.
Para tratar la enfermedad de Behcet, el médico puede indicar el uso de medicamentos como colchicina, apremilast, prednisona, azatioprina e interferón alfa, según los síntomas presentados.
Lea también: Enfermedad de Behcet: qué es, síntomas, causas y tratamiento tuasaude.com/es/enfermedad-de-behcetCuándo acudir al médico
Se recomienda acudir al médico en las siguientes situaciones:
- Las aftas son muy grandes o se están extendiendo y aumentando de tamaño;
- La frecuencia de las aftas es mayor a 3 o 4 episodios al año;
- Las aftas tardan en cicatrizar y duran 2 o 3 semanas;
- El dolor no permite comer o beber;
- Las aftas están acompañadas de fiebre, erupciones en la piel o pérdida de peso sin causa aparente;
- Las aftas no responden o no mejoran incluso después de dos semanas de tratamiento indicado por el médico.
Ante la presencia de cualquiera de estos síntomas, es importante acudir al médico para identificar la causa de las aftas e indicar el tratamiento adecuado.
Cómo eliminar las aftas definitivamente
Generalmente, las aftas desaparecen naturalmente de 1 a 2 semanas; sin embargo, el uso de remedios caseros puede acelerar su cicatrización. Algunos ejemplos son:
- Hacer buches de agua tibia y sal, pues la sal tiene propiedades antisépticas, manteniendo al región del afta limpia y acelerando la cicatrización. Para preparar este remedio casero, basta añadir 1 cucharadita de sal gruesa en 1 vaso de agua tibia, mezclarlo bien y hacer buches alrededor de 3 veces al día;
- Colocar una piedra de hielo sobre el afta, para ayudar a aliviar el dolor y la inflamación;
- Aplicar un poco de miel en el afta, con la ayuda de un cotonete, pues la miel tiene acción cicatrizante.
Asimismo, es importante evitar comer alimentos ácidos o condimentados mientras el afta no haya desaparecido, como limón, kiwi y tomate, hacer buches con un antiséptico bucal todos los días y mantener diariamente una buena higiene oral.
Lea también: 13 remedios caseros para llagas en la boca (y cómo prepararlos) tuasaude.com/es/remedios-caseros-para-llagas-en-la-bocaVea en el vídeo a continuación más sobre cómo eliminar las aftas: