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Qué es el derrame pleural, causas y tratamiento

El derrame pleural se produce debido a la acumulación excesiva de líquido en el espacio pleural, que es el espacio creado entre el pulmón y la membrana externa que lo recubre, pudiendo presentarse debido a problemas cardiovasculares, respiratorios o autoinmunes como Lupus, por ejemplo.

Esa acumulación dificulta la función normal del pulmón y, por eso, la respiración puede verse gravemente afectada, debiendo recibir tratamiento lo más rápido posible en el hospital para retirar el exceso de líquido.

Qué es el derrame pleural, causas y tratamiento

Síntomas principales

Los primeros síntomas que pueden indicar el desarrollo de un derrame pleural incluyen:

  • Dificultad para respirar;
  • Sensación de falta de aire;
  • Dolor en el pecho que empeora al inspirar hondo;
  • Fiebre superior a 37,5ºC;
  • Tos seca y persistente.

En la mayoría de los casos, estos síntomas no surgen en los pequeños derrames pleurales e incluso cuando surgen pueden estar asociados a sus causas como insuficiencia cardíaca o neumonía. Por eso, se recomienda siempre hacer una placa de rayos X para evaluar la posibilidad de un derrame, especialmente en los casos descompensados o cuando los síntomas son muy intensos.

Cómo se produce el derrame pleural

En situaciones normales la cantidad de líquido en el espacio pleural es muy pequeña, cerca de 10 mL, y resulta de un equilibrio perfecto entre si producción y absorción. Sin embargo, cuando existe algún problema de salud como infecciones en el pulmón o insuficiencia cardíaca, ese equilibrio puede verse afectado llevando a la acumulación excesiva de líquido.

Una vez que el líquido no es absorbido adecuadamente, se va acumulando lentamente, aumentando la presión sobre el pulmón, lo que dificulta la respiración, llevando a síntomas como dolor en el pecho y sensación de falta de aire, por ejemplo.

Qué puede causar el derrame

Las principales causas de derrame pleural están relacionadas con la inflamación de los tejidos del pulmón o de la pleura, e incluyen:

  • Neumonía;
  • Tuberculosis;
  • Cáncer de pulmón;
  • Embolia pulmonar;
  • Artritis reumatoide;
  • Lupus.

Sin embargo, el derrame también puede ser causado por problemas que llevan al aumento de líquido en todo el organismo como insuficiencia cardíaca descompensada, cirrosis o enfermedades renales en estado avanzado. Conozca otra causas de agua en el pulmón. 

Cómo confirmar el derrame

Rayos X con derrame pleural del lado izquierdo
Rayos X con derrame pleural del lado izquierdo

La mejor forma para confirmar la presencia de un derrame pleural es hacer una placa de rayos X del tórax para observar si existe acumulación de líquido, que se representa por un área blanca en el pulmón. En la mayoría de los casos, la causa del derrame pleural ya es conocida, como sucede en los casos de insuficiencia cardíaca, sin embargo, cuando el derrame surge sin causa aparente pueden ser necesarios más exámenes para identificar la causa e iniciar el tratamiento adecuado.

Cómo se hace el tratamiento

El derrame pleural es tratado cuando es muy grande y produce síntomas como dolor intenso o falta de aire, ya que cuando es pequeño puede ser absorbido por el organismo, siendo apenas necesario hacer nuevos rayos X para observar su evolución.

En los casos en que es necesario tratamiento, el médico normalmente realiza el drenaje de líquido, el cual se lleva a cabo utilizando una aguja y una jeringa para atravesar la pared torácica y llegar hasta el espacio lleno de líquido, removiendo el exceso.

Ya que existe un gran riesgo de que el derrame pleural aparezca de nuevo algunas semanas después de haber sido aspirado, es muy importante identificar la causa del problema e iniciar el tratamiento adecuado. 

Fisioterapia para derrame pleural

Después de que se ha retirado el exceso de líquido, el médico puede recomendar fisioterapia respiratoria, que consiste en un conjunto de ejercicios respiratorios guiados por el fisioterapeuta que ayudan al pulmón a que regrese a su tamaño normal después de haber sido presionado por el derrame.

Esos ejercicios son importantes para reducir el malestar al respirar, pero también para aumentar la cantidad de oxígeno en el organismo. 

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