Dolor en el clítoris: 15 causas (y qué hacer)

El dolor en el clítoris puede deberse a una lubricación insuficiente, cambios hormonales después del parto, alergias, traumatismos o irritaciones en la zona íntima, así como a candidiasis o infecciones de transmisión sexual, como clamidia o gonorrea.

Dependiendo de la causa, este dolor, también conocido como clitorodinia, puede acompañarse de otros síntomas, como enrojecimiento, picaón intensa, sensación de pinchazo en la zona de la vulva o flujo vaginal de color blanco, amarillo, verde o gris.

Es importante consultar al ginecólogo cuando el dolor en el clítoris sea intenso o esté acompañado de otros síntomas, ya que esto permite identificar su causa e indicar el tratamiento más adecuado.

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15 causas de dolor en el clítoris

Las principales causas de dolor en el clítoris son:

1. Lubricación insuficiente

La lubricación insuficiente antes de las relaciones sexuales o la sequedad vaginal causada por cambios hormonales pueden aumentar la fricción durante el contacto íntimo y provocar molestias o incluso dolor en el clítoris.

Qué hacer: en estos casos, puede ser útil prolongar los juegos previos y explorar los deseos de la pareja para aumentar la excitación sexual y favorecer la lubricación vaginal.

Si la lubricación insuficiente está relacionada con cambios hormonales, es importante consultar al ginecólogo para evaluar los niveles hormonales y determinar el tratamiento más adecuado.

Este puede incluir el uso de lubricantes a base de agua durante las relaciones sexuales, hidratantes vaginales o, en algunos casos, terapia de reemplazo hormonal.

2. Irritaciones o traumatismos

Las irritaciones o los traumatismos pueden causar inflamación en el clítoris y provocar molestias, hinchazón, aumento de la sensibilidad y dolor.

Entre las principales causas se encuentran las relaciones sexuales vigorosas, la fricción intensa o la presión excesiva al masturbarse y el uso de ropa muy ajustada.

Qué hacer: se recomienda evitar la ropa muy ajustada para reducir la fricción y el riesgo de irritación en la zona íntima.

Si las molestias no mejoran o el traumatismo se produjo durante relaciones sexuales vigorosas o por una fricción intensa al masturbarse, es importante consultar al ginecólogo para identificar la causa e indicar el tratamiento más adecuado.

3. Alérgias

Las reacciones alérgicas pueden causar dolor en el clítoris, además de enrojecimiento y molestias en la vagina.

Estas alergias pueden aparecer por el contacto con algunos productos, como jabones, suavizantes utilizados para lavar la ropa interior, toallas sanitarias, papel higiénico o determinados tipos de preservativos.

Asimismo, el uso de ropa interior de tejidos sintéticos puede favorecer la irritación de la zona íntima y causar inflamación y dolor en el clítoris.

Qué hacer: se recomienda utilizar ropa interior de algodón e identificar el producto que causa la reacción para evitar el contacto con este.

Si las molestias persisten, el ginecólogo puede indicar el uso de pomadas antiinflamatorias para aliviarlas.

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4. Vulvodinia

La vulvodinia es un dolor o molestia crónica en la región de la vulva, que incluye el clítoris y los labios mayores y menores, y puede causar enrojecimiento, dolor punzante en el clítoris o sensación de pinchazos en la zona vulvar.

La causa exacta de la vulvodinia no se conoce por completo, pero puede estar relacionada con lesiones o irritación de los nervios de la vulva, problemas o alteraciones del suelo pélvico y cambios hormonales, entre otros factores.

Qué hacer: el tratamiento debe ser indicado por el ginecólogo y puede incluir pomadas anestésicas, medicamentos antidepresivos o anticonvulsivos y terapia de reemplazo de estrógenos, según la causa y los síntomas.

Además, el médico puede recomendar psicoterapia, ejercicios de Kegel o fisioterapia ginecológica para ayudar a controlar los síntomas.

5. Candidíasis

La candidiasis vaginal es una infección causada por el crecimiento excesivo del hongo Candida albicans, que normalmente está presente en la piel de la zona íntima y puede proliferar cuando existe un desequilibrio de la microbiota vaginal.

Esta infección puede causar enrojecimiento, hinchazón e irritación en la zona íntima, además de dolor y picazón en el clítoris y flujo vaginal blanco con aspecto de leche cortada.

Qué hacer: el tratamiento de la candidiasis debe realizarse bajo la orientación del ginecólogo y puede incluir antifúngicos en forma de pomadas o tabletas, como miconazol, fluconazol o itraconazol, por ejemplo. Conozca más sobre cómo se realiza el tratamiento de la candidiasis.

6. Vaginosis bacteriana

La vaginosis bacteriana es una infección causada por la proliferación de bacterias, principalmente Gardnerella vaginalis, que normalmente están presentes en la vagina y pueden multiplicarse cuando existe un desequilibrio de la microbiota vaginal.

Esta infección puede causar picazón intensa en la zona íntima, sensación de ardor al orinar y dolor en el clítoris, además de flujo vaginal de color amarillo o gris y con mal olor, similar al olor a pescado.

Qué hacer: es importante consultar al ginecólogo, quien puede indicar antibióticos, como metronidazol, clindamicina o secnidazol, en forma de óvulos vaginales, pomadas o tabletas, según cada caso. 

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7. Infección urinaria

Las infecciones urinarias, como la cistitis o la uretritis, pueden causar dolor en el clítoris al orinar, además de ardor y dolor al orinar y molestias durante las relaciones sexuales.

Estas infecciones suelen ser causadas por bacterias que ingresan a las vías urinarias a través de la uretra y pueden afectar la vejiga, los uréteres o los riñones.

Qué hacer: el tratamiento debe ser indicado por el ginecólogo y normalmente incluye antibióticos. Conozca más sobre cómo se realiza el tratamiento de la infección urinaria.

Además, es importante mantener una buena higiene íntima, beber suficientes líquidos, evitar las relaciones sexuales sin condón y utilizar ropa interior de algodón.

8. Posparto

El dolor en el clítoris después del parto puede deberse a los cambios hormonales normales de esta etapa, que pueden reducir la lubricación de la zona íntima y favorecer la irritación.

Además, puede estar relacionado con la irritación de los nervios, el esfuerzo durante el parto, un traumatismo en la uretra o la inflamación del perineo, por ejemplo.

Qué hacer: se recomienda mantener una buena higiene íntima y realizar baños de asiento con agua tibia para aliviar las molestias.

También es importante consultar al obstetra, quien puede indicar antiinflamatorios para aliviar el dolor y la inflamación o fisioterapia pélvica, según la causa.

9. Menopausa

La menopausia es la etapa de la vida en la que termina la etapa fértil y los ovarios dejan de producir estrógenos, lo que provoca el cese de los ciclos menstruales.

Durante esta etapa, la mucosa vaginal puede volverse más seca, delgada, irritada e inflamada, lo que puede causar dolor en el clítoris, molestias durante las relaciones sexuales, picazón, ardor e infecciones urinarias.

Qué hacer: el tratamiento debe ser indicado por el ginecólogo, quien puede recomendar el uso de lubricantes vaginales y, en algunos casos, terapia de reemplazo hormonal con estrógenos. 

10. Herpes genital

El herpes genital es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por el virus del Herpes simple, que puede transmitirse durante las relaciones sexuales sin protección al entrar en contacto con las ampollas de una persona infectada.

La infección puede causar dolor en el clítoris y la aparición de ampollas con líquido transparente en su interior que, al romperse, pueden formar heridas que provocan comezón y dolor.

Aunque es menos frecuente, el herpes zóster que afecta los nervios sacros también puede causar dolor y lesiones en la zona genital debido a la reactivación del virus varicela-zóster, el mismo que causa la varicela.

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Qué hacer: se debe consultar al ginecólogo para iniciar el tratamiento, que puede incluir medicamentos antivirales como aciclovir, valaciclovir o famciclovir durante aproximadamente 7 días.

Estos medicamentos ayudan a impedir la multiplicación del virus, favorecen la cicatrización de la piel y reducen la aparición de nuevas ampollas y heridas.

11. Tricomoniasis

La tricomoniasis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por el protozoario Trichomonas vaginalis, que puede provocar dolor en el clítoris, flujo vaginal de color amarillo verdoso y con olor fuerte, molestias o dolor al orinar y enrojecimiento en la zona genital.

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Qué hacer: el tratamiento debe ser indicado por el ginecólogo y generalmente incluye metronidazol en tabletas.

Además, la pareja sexual también debe recibir tratamiento para evitar una nueva infección.

12. Clamidia

La clamidia es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Chlamydia trachomatis, que puede provocar dolor en el clítoris, flujo vaginal espeso de color amarillento y sin olor, dolor o ardor al orinar y sangrado durante las relaciones sexuales. Si no se trata, puede causar enfermedad inflamatoria pélvica.

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Qué hacer: es importante seguir el tratamiento indicado por el ginecólogo, que normalmente incluye antibióticos como azitromicina o doxiciclina. Conozca más sobre el tratamiento de la clamidia.

13. Gonorrea

La gonorrea es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae, que puede provocar flujo vaginal amarillo o verde, similar al pus y, en algunos casos, con mal olor.

Este flujo puede acompañarse de otros síntomas, como dolor en el clítoris, sensación de ardor al orinar, incontinencia urinaria, comezón en la zona íntima o sangrado.

Qué hacer: se recomienda consultar al ginecólogo lo antes posible para iniciar el tratamiento, que incluye antibióticos como ceftriaxona, por ejemplo. 

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14. Daño en los nervios de la vulva

El dolor en el clítoris puede deberse a daños en los nervios de la vulva y suele estar relacionado con enfermedades que afectan el sistema nervioso, como la diabetes o la esclerosis múltiple.

Qué hacer: el tratamiento depende de la enfermedad que haya causado el daño en los nervios y puede incluir antidiabéticos orales o insulina para la diabetes, o inmunosupresores, anticonvulsivos o corticoides.

15. Liquen plano

El liquen plano es una inflamación crónica de la piel que puede afectar la vulva y causar dolor en el clítoris, molestias durante las relaciones sexuales o al orinar, además de pequeñas bolitas, granitos o bultos rojos en la vulva que provocan mucha comezón.

Esta afección puede aparecer debido a una reacción del sistema inmunitario a algunos medicamentos, sustancias químicas o al estrés y, generalmente, desaparece por sí sola después de algunas semanas, aunque puede reaparecer con el tiempo.

Qué hacer: el tratamiento debe ser indicado por un dermatólogo o ginecólogo y puede incluir medicamentos antialérgicos, corticoides y psicoterapia cuando existe estrés. Conozca más sobre el tratamiento del liquen plano.