Vaginosis bacteriana: qué es, síntomas y tratamiento

Revisión médica: Drª. Sheila Sedicias
Ginecóloga
abril 2022
  1. Síntomas
  2. Principales causas
  3. Tratamiento

La vaginosis bacteriana es una infección vaginal que se produce cuando hay una disminución de la cantidad de las bacterias buenas de las vagina, los bacilos de Döderlein, causando alteración en el pH de la vagina y favoreciendo el crecimiento de otras bacterias, principalmente Gardnerella sp.. Como consecuencia de esta situación, es posible observar, en algunos casos, la presencia de algunos síntomas, como comezón intensa, quemazón o malestar al orinar, olor fétido y flujo blanco pastoso, que también puede presentar coloración amarillenta o grisácea.

Aunque puede causar mucha incomodidad, la vaginosis puede ser fácilmente tratada con el uso de antibióticos y, por lo tanto, es muy importante acudir al ginecólogo para identificar la causa e iniciar el tratamiento adecuado, que puede incluir el uso de antibióticos de acuerdo a la orientación del médico.

Principales síntomas

La mayoría de los casos de vaginosis bacteriana no conducen al surgimiento de signos o síntomas, siendo apenas identificado durante la consulta con el ginecólogo o después de la realización de una examen de secreción vaginal.

En los casos en que hay síntomas de infección, estos son más frecuentes después de una relación sexual y antes o después del período menstrual, siendo los principales:

  • Flujo vaginal blanco grisáceo;
  • Olor fétido, como pescado podrido;
  • Comezón en la vulva y vagina;
  • Sensación de ardor al orinar.

La vaginosis bacteriana puede suceder en cualquier persona, sin embargo, mujeres con muchas parejas sexuales, que se realizan duchas vaginales frecuentes o que tienen una flora vaginal pobre en lactobacillus, tienen mayor riesgo de tener vaginosis bacteriana. Además, la microbiota vaginal puede ser influenciada por la alteración en la inmunidad debido a situaciones como estrés y ansiedad, por ejemplo.

Principales causas

La vaginosis bacteriana se produce debido a un desequilibrio de la microbiota vaginal, que se compone principalmente por lactobacilos, también conocidos como bacilos de Döderlein, que tienen como función principal mantener el pH ácido de la vagina, evitando que haya enfermedades. Conozca más sobre los bacilos de Döderlein.

Por ello, cuando la mujer se realiza duchas vaginales de forma excesiva, tiene relaciones sexuales frecuentes, tiene varias parejas sexuales, es portadora de una infección se transmisión sexual, usa el dispositivo intrauterino (DIU) o se encuentra en el período menstrual, es posible que haya una disminución de la cantidad de los bacilos de Döderline, que favorece el crecimiento de bacterias que se encuentran en menores cantidades en la flora bacteriana, como Gardnerella sp., principalmente, Prevotella sp., Mycoplasma sp. e Ureaplasma sp., por ejemplo, caracterizando la vaginosis.

Cómo confirmar el diagnóstico

El diagnóstico de la vaginosis bacteriana normalmente se realiza a través del examen preventivo, llamado papanicolau, en un examen de rutina, o por medio de la realización del examen de secreción vaginal, que debe ser solicitado por el ginecólogo, cuando la mujer refiere síntomas de enfermedad, por ejemplo. Sin embargo, algunas mujeres pueden tener vaginosis y no presentar síntomas, siendo descubierta la infección durante una consulta de rutina, por medio de la evaluación de los signos y síntomas presentados.

Para concluir el diagnóstico de vaginosis bacteriana, los criterios diagnósticos considerados, son:

  • Flujo vaginal blanco homogéneo en grandes cantidades;
  • Secreción vaginal con un pH mayor a 4.5;
  • Identificación del olor a pescado podrido, principalmente cuando se mezcla la secreción vaginal con una solución de KOH al 10%;
  • Identificación de la presencia de bacterias y cambios en las características de las células epiteliales, que se llama células clave, vistas al microscopio.

El ginecólogo también puede recomendar un examen de orina o un urocultivo para confirmar la vaginosis. Por lo tanto, después del diagnóstico, el médico puede indicar el tratamiento más adecuado, que generalmente implica el uso de antibióticos.

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento para la vaginosis bacteriana generalmente se realiza con el uso de antibióticos como el metronidazol, que pueden ser aplicados directamente en la zona, en forma de pomadas u óvulos, o comprimidos para la ingestión oral. El uso de antibióticos debe ser hecho durante 7 días de acuerdo con la indicación del ginecólogo y no debe ser interrumpido con la mejoría de los síntomas.

Durante el tratamiento se recomienda utilizar preservativo en todas las relaciones sexuales y evitar el consumo de bebidas alcohólicas. Vea con más detalles cómo se realiza el tratamiento de la vaginosis.

Además, para prevenir que surja se recomienda no hacer duchas vaginales, utilizar preservativo en todas las relaciones, restringir el número de parejas sexuales, evitar ropa apretada, dar preferencia a ropa interior de algodón y realizar exámenes ginecológicos por lo menos una vez por año.

Complicaciones de la vaginosis bacteriana

En la mayoría de los casos, la vaginosis bacteriana no causa grandes complicaciones, sin embargo, en personas con el sistema inmune más débil puede:

  • Infectar el útero y las trompas de falopio, generando una enfermedad inflamatoria pélvica, también conocida como EPI;
  • Aumentar la probabilidad de infección por SIDA, en casos de exposición al virus;
  • Aumentar la probabilidad de que la mujer sea infectada por otras enfermedades de transmisión sexual como la clamidia o gonorrea.

Además de esto, en el caso de las embarazadas, este tipo de infección puede aumentar el riesgo de parto prematuro o de que el recién nacido nazca con el peso por debajo del promedio.

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Atualizado por Dr. Gonzalo Ramírez - Médico general y Psicólogo, em abril de 2022. Revisión médica por Drª. Sheila Sedicias - Ginecóloga, em febrero de 2018.

Bibliografía

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  • LINHARES, Iara M.; AMARAL, Rose Luce G.; ROBIAL, Renata; JUNIOR, José E. Vaginites e vaginoses. FEMINA. Vol 47. 4 ed; 235-240, 2019
Revisión médica:
Drª. Sheila Sedicias
Ginecóloga
Mastóloga y ginecóloga formada por la Universidad Federal de Pernambuco en 2008, bajo el registro profesional en el colegio de médicos CRM PE 17459.