El dedo en gatillo es una afección en la que el tendón que dobla el dedo se engrosa y deja de deslizarse con suavidad por su vaina. Por eso el dedo se queda enganchado al doblarlo y después se suelta de golpe, como el gatillo de una pistola. Su nombre médico es tenosinovitis estenosante. Suele afectar al pulgar, al anular y al dedo medio, y causa dolor en la base del dedo, en la palma de la mano.
El tendón flexor y la polea que lo sujeta
Cada dedo se dobla gracias a un tendón flexor que nace en el antebrazo y llega hasta la punta. Este cordón pasa por un túnel formado por la vaina sinovial y varias poleas, que lo mantienen pegado al hueso. La más implicada es la polea A1, situada en la base del dedo, a la altura del pliegue de la palma. Cuando la inflamación engrosa el tendón o forma un pequeño nódulo, este roza contra la polea y se atasca. El chasquido que notas es el momento en que el nódulo consigue pasar por el estrechamiento.
¿Por qué aparece la inflamación y quién tiene más riesgo?
La inflamación de la vaina suele empezar por la fricción repetida. Agarrar herramientas, usar tijeras de podar o sujetar el móvil durante horas somete a los tendones a microtraumatismos constantes. Es más frecuente en mujeres a partir de los 40 años y en personas con diabetes, artritis reumatoide o hipotiroidismo. En estas enfermedades el tejido conectivo se vuelve más grueso y pierde elasticidad.

Una investigación publicada en 2021 siguió durante más de 20 años a 30.446 personas. Encontró una probabilidad mucho mayor de dedo en gatillo en personas con diabetes desde el inicio del seguimiento. El dato encaja con lo que se observa en consulta: la glucosa elevada de forma mantenida altera el colágeno de los tendones de la mano. Si tienes diabetes y notas molestias al cerrar el puño, coméntalo en tu próxima revisión.
Síntomas: del chasquido a la rigidez de primera hora
Los primeros síntomas suelen ser sutiles y van a más con las semanas. Muchas personas notan que el problema empeora al despertar. Durante la noche el tendón inflamado apenas se mueve y se hincha un poco más. Estos son los signos más habituales:
- Rigidez del dedo por la mañana, que mejora a lo largo del día.
- Un nódulo doloroso en la base del dedo, palpable en la palma.
- Chasquido o sensación de clic al doblar o estirar el dedo.
- Dedo bloqueado en flexión, que hay que estirar ayudándose de la otra mano.
- En fases avanzadas, imposibilidad de doblarlo o estirarlo del todo.

Tratamientos para recuperar la movilidad de la mano
El tratamiento depende del tiempo que lleve el dedo bloqueándose y de la intensidad del dolor. El traumatólogo suele seguir un orden escalonado:
- Reposo relativo y evitar los gestos de agarre que provocan el bloqueo.
- Férula nocturna que mantiene el dedo estirado durante 6 a 10 semanas.
- Antiinflamatorios orales para aliviar el dolor en momentos puntuales.
- Infiltración de corticoide en la vaina del tendón, eficaz en muchos casos.
- Cirugía para abrir la polea A1 si los síntomas persisten.
Si la infiltración no basta, existe una opción mínimamente invasiva que se hace con aguja. Un análisis complementario reunió 7 estudios con 685 pacientes. Apuntó a una resolución del dolor en el 96,2 % de los pacientes tratados con liberación percutánea de la polea A1 combinada con corticoide. En Tua Saúde hay contenidos relacionados sobre las causas y el tratamiento del dedo en gatillo.
Señales que conviene vigilar con el tiempo
Después del tratamiento, el dedo en gatillo puede reaparecer en el mismo dedo o en otro de la misma mano, sobre todo en personas con diabetes. Controlar la glucosa y hacer pausas en las tareas de agarre repetido reduce la carga sobre el tendón flexor.
Revisa con el médico cualquier cambio: un dedo que vuelve a engancharse, una rigidez matinal que dura más de 30 minutos o un nódulo que crece. Acude antes si el dedo se queda bloqueado de forma fija o si aparecen enrojecimiento, calor y fiebre. Estos signos de inflamación intensa pueden indicar una infección de la vaina. Tras una cirugía, las revisiones de la cicatriz y de la movilidad en las primeras semanas detectan a tiempo una pérdida de extensión del dedo.
Este contenido es solo informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si tienes dolor, bloqueo o hinchazón en los dedos, consulta con tu médico.









