Psicosis: qué es, tipos y síntomas

La psicosis es un trastorno mental grave que provoca pérdida de contacto con la realidad, generando ideas falsas, alucinaciones y cambios significativos en la conducta y el pensamiento.

Existen distintos tipos de psicosis, como la posparto, la orgánica y la inducida por sustancias o medicamentos, cada una con causas y características propias, aunque todas implican una alteración de la percepción de la realidad.

Este trastorno es raro en niños y poco frecuente en adolescentes, donde suele relacionarse con enfermedades neurológicas, alteraciones hormonales o experiencias emocionales intensas. El tratamiento debe ser indicado por un psiquiatra el cual puede incluir el uso de medicamentos, terapia cognitivo-conductual y, en algunos casos, internamiento hospitalario.

Lea también: Brote psicótico: qué es, síntomas, causas y tratamiento tuasaude.com/es/brote-psicotico
mujer con crisis de psicosis

Diferentes tipos

Los diferentes tipos de psicosis son:

1. Psicosis posparto

La psicosis posparto es un trastorno mental grave que aparece poco tiempo después del parto y se considera una emergencia psiquiátrica.

Se caracteriza por un inicio rápido, generalmente entre los primeros días tras el parto, con síntomas que pueden incluir insomnio intenso, cambios bruscos del estado de ánimo, confusión, desorientación, ideas falsas, alucinaciones y conductas desorganizadas.

El parto y la privación del sueño actúan como desencadenantes importantes, por lo que requiere atención médica inmediata.

Lea también: Depresión posparto: 16 síntomas y cómo tratar tuasaude.com/es/depresion-posparto

2. Psicosis orgánica

La psicosis orgánica, también conocida como psicosis secundaria a afecciones médicas, es un cuadro que aparece como consecuencia de una enfermedad física que afecta al cerebro o al funcionamiento general del organismo. 

En estos casos, la persona puede presentar ideas falsas, alucinaciones o cambios relevantes en la conducta como resultado de la afección médica de base.

Este tipo de psicosis puede estar asociada a trastornos neurológicos, como demencias, epilepsia, traumatismos o tumores cerebrales; a enfermedades infecciosas que comprometen el sistema nervioso; a trastornos autoinmunes; o a alteraciones metabólicas y hormonales, como problemas de la tiroides o deficiencias de vitaminas.

Por este motivo, el abordaje se centra principalmente en identificar y tratar la causa médica que la origina.

3. Psicosis inducida por sustancias o medicamentos

La psicosis inducida por sustancias o medicamentos aparece como consecuencia directa del consumo, la intoxicación o la abstinencia de determinadas sustancias.

En estos casos, la persona puede presentar síntomas como ideas falsas, alucinaciones o desconfianza intensa, los cuales suelen disminuir o desaparecer tras un periodo sin la sustancia responsable.

Puediendo ser causada por drogas recreativas o ilícitas, como cannabis, estimulantes, alucinógenos o sustancias sintéticas; por el consumo o la abstinencia de alcohol; y también por algunos medicamentos de uso médico, como ciertos esteroides, estimulantes, antibióticos o antiepilépticos, que pueden desencadenar estos síntomas como efecto secundario.

4. Trastornos psicóticos primarios

Los trastornos psicóticos primarios son enfermedades psiquiátricas en las que la psicosis constituye el eje central del cuadro clínico.

En estas condiciones, la persona presenta dificultades para diferenciar lo que es real de lo que no lo es, lo que puede manifestarse a través de ideas falsas firmes o percepciones que no existen en la realidad.

Dentro de este grupo se incluyen la esquizofrenia, el trastorno esquizoafectivo, el trastorno delirante y la psicosis breve.

Lea también: Esquizofrenia: qué es, síntomas, tipos y tratamiento tuasaude.com/es/esquizofrenia

5. Psicosis afectiva

La psicosis afectiva es un tipo de psicosis que se presenta como parte de trastornos del estado de ánimo, cuando los cambios emocionales son intensos y de gran impacto.

Este tipo de psicosis puede manifestarse en el trastorno bipolar, especialmente durante las fases de manía o depresión profunda y en la depresión grave con características psicóticas, donde predominan ideas negativas acordes con el estado de ánimo. Conozca más sobre el trastorno bipolar y sus síntomas.

En estos casos, los síntomas psicóticos, como ideas falsas o percepciones que no existen, suelen estar directamente relacionados con el estado emocional de la persona.

Principales síntomas

Los principales síntomas de la psicosis son:

  • Delirios o alucinaciones;
  • Escuchar voces o ver cosas que no son reales o están distorsionadas;
  • Percibir olores o sabores que no existen;
  • Dificultad para organizar los pensamientos y pensar con claridad;
  • Confusión mental;
  • Agitación, impulsividad, agresividad o autoagresión;
  • Catatonia, donde la persona permanece inmóvil o rígida, sin respuesta verbal, pareciendo estar "congelada.

Además, la persona con psicosis puede tener una visión grandiosa e irreal de sí misma, como creer que es un dios o que está en una misión especial, por ejemplo.

Otros síntomas de la psicosis incluyen la sensación de que otras personas están controlando sus pensamientos o acciones, o el delirio erotomaníaco, donde la persona cree que otros están enamorados de ella.

Lea también: Delirio: qué es, principales tipos y cómo se trata tuasaude.com/es/delirio

¿Una persona con psicosis es peligrosa?

No todas las personas con psicosis son peligrosas, pero durante un episodio psicótico agudo o si no reciben tratamiento, pueden aparecer conductas impredecibles debido a delirios, alucinaciones o confusión lo que genera riesgos tanto para la persona como, en menor medida, para otros.

El mayor peligro suele ser hacia sí misma, con un riesgo elevado de suicidio o autoagresión, pero con un diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado, los síntomas se controlan y el riesgo disminuye considerablemente, permitiendo que la persona recupere estabilidad y seguridad.

Lea también: Suicidio: qué es, posibles causas y cómo prevenirlo tuasaude.com/es/suicidio-en-adolescentes

Psicosis infantil y adolescente

La psicosis infantil y adolescente es una condición poco frecuente en la que niños y adolescentes pueden presentar dificultades para distinguir lo que es real de lo que no lo es, manifestadas a través de ideas falsas, alucinaciones o cambios importantes en la conducta y el pensamiento.

Es extremadamente rara en la infancia temprana y se observa con mayor frecuencia durante la adolescencia, etapa en la que la psicosis puede tener causas diversas y, en algunos casos, asociarse a trastornos psiquiátricos de inicio temprano, como la esquizofrenia infantil o adolescente.

Sin embargo, con mayor frecuencia está relacionada con enfermedades médicas o neurológicas, alteraciones hormonales o metabólicas, infecciones, trastornos autoinmunes, consumo de sustancias en adolescentes o experiencias emocionales intensas, como el trauma.

Los principales síntomas de la psicosis infantil y adolescente incluyen la disminución del rendimiento escolar, hablar o reír sin motivo aparente, evitar el juego o la interacción con otros niños y mostrar desconfianza hacia otras personas, así como retrasos en el desarrollo cognitivo o del lenguaje.

Además, el niño o adolescente puede presentar irritabilidad, agitación, agresividad, estado de ánimo depresivo o pérdida de interés y motivación.

Es importante distinguir entre una psicosis propiamente dicha y experiencias transitorias que pueden aparecer durante el desarrollo y que no siempre evolucionan hacia un trastorno psicótico.

Diferencia entre neurosis y psicosis

Las principales diferencias entre neurosis y psicosis son las siguientes:

Aspecto

Neurosis

Psicosis

Relación con la realidad

La persona mantiene el contacto con la realidad, aunque experimente conflictos internos.

Existe una desconexion o pérdida de contacto con la realidad, lo que impide distinguir lo real de lo irreal.

Gravedad del trastorno

Se considera un trastorno leve de la personalidad, sin desorganización profunda.

Es un trastorno mental grave, con desorganización marcada del pensamiento, las emociones y la conducta.

Síntomas

Predominan síntomas derivados de la ansiedad y el conflicto interno, como angustia, depresión, aislamiento social, desesperanza y posibles obsesiones o compulsiones.

Estos reflejan malestar interno sin distorsionar la realidad externa.

Predominan síntomas psicóticos graves, como alucinaciones, delirios y pensamiento o conducta desorganizados, que alteran la percepción y distorsionan la realidad.

La neurosis puede considerarse una forma más leve que, si los conflictos no se resuelven, podría derivar en psicosis, mientras que la psicosis aparece cuando se pierde el contacto con la realidad de manera más grave.

Cómo confirmar el diagnóstico 

El diagnóstico de la psicosis lo realiza el psiquiatra mediante la evaluación de los síntomas, su inicio, duración y gravedad, así como la observación del comportamiento, el estado de ánimo, el habla y el pensamiento de la persona.

Además, el médico recopila información sobre el historial de salud, antecedentes psiquiátricos, consumo de medicamentos o drogas, experiencias traumáticas y datos proporcionados por familiares o personas cercanas.

Para descartar otras condiciones con síntomas similares o identificar la causa de la psicosis, se pueden solicitar exámenes como análisis de sangre, pruebas metabólicas y hormonales, estudios de orina o imágenes cerebrales como tomografía o resonancia magnética.

Posibles causas

Las principales causas de la psicosis son:

  • Antecedentes familiares de psicosis, especialmente en padres o hermanos;
  • Trastornos psiquiátricos como esquizofrenia, trastorno bipolar, depresión profunda o trastornos psicóticos;
  • Enfermedades que afectan el sistema nervioso central, como demencia, Alzheimer o Parkinson;
  • Trauma emocional, físico o sexual;
  • Momentos de gran estrés;
  • Tumor cerebral, traumatismos o infecciones en el cerebro.

Además, la psicosis también puede ser causada por el uso de drogas, alcohol, sustancias alucinógenas o medicamentos como barbitúricos o benzodiazepinas, síndrome de abstinencia alcohólica o intoxicación por plomo, mercurio o arsénico, entre otros.

Cómo se realiza el tratamiento

Según la causa y la gravedad de los síntomas, los tratamientos para la psicosis incluyen:

1. Uso de medicamentos

Los medicamentos para la psicosis pueden ser indicados por el psiquiatra para ayudar a controlar las crisis de brote psicótico y los síntomas. 

 Los principales medicamentos que pueden ser indicados por el médico son:

  • Antipsicóticos como clorpromazina, tioridazina o clozapina;
  • Estabilizadores del ánimo como litio, carbamazepina o ácido valproico;
  • Benzodiazepinas como lorazepam para los síntomas de catatonia.

Además, en el caso de una psicosis posparto, el médico también puede prescribir medicamentos, y si la psicosis pone en riesgo la vida del bebé, la madre puede ser separada de este, siendo necesario incluso el internamiento hospitalario.

Generalmente, después del tratamiento, los síntomas desaparecen y la mujer vuelve a la normalidad, pero existe el riesgo de que presente un nuevo cuadro psicótico en otro posparto.

2. Internamiento hospitalario 

El internamiento hospitalario puede ser necesario en casos de crisis psicóticas o cuando la persona muestra agitación o conductas agresivas que pueden poner en riesgo su seguridad o la de otros.

El objetivo de internamiento es controlar el brote psicótico y administrar los medicamentos necesarios de manera segura.

La hospitalización puede durar entre 1 y 2 meses, hasta que la persona mejore lo suficiente para recibir el alta, continuando luego con el tratamiento indicado por el médico para mantener la estabilidad.

3. Terapia cognitivo-conductual

La terapia cognitivo-conductual tiene como objetivo instruir a la persona y a sus familiares sobre las manifestaciones del brote psicótico y desarrollar herramientas para enfrentar los momentos en que aparecen los síntomas, proporcionando un entorno seguro y terapéutico para la persona.

Este tipo de terapia debe realizarse bajo la orientación de un psicólogo para complementar el tratamiento con medicamentos, e incluir técnicas de rehabilitación y reintegración de la persona a la vida social.

Lea también: Terapia cognitivo conductual: qué es y cómo funciona tuasaude.com/es/terapia-cognitivo-conductual