Terapia cognitivo conductual: qué es y cómo funciona

Febrero 2021

La terapia cognitivo-conductual, también conocida como terapia cognitiva conductual, consiste en la combinación de la terapia cognitiva y la terapia conductual, que es un tipo de psicoterapia que fue desarrollada en los años 60, que se enfoca en cómo la persona procesa e interpreta situaciones que le pueden generar sufrimiento.  

Las interpretaciones, las representaciones o la atribución de significado a determinadas situaciones o personas se reflejan en pensamientos automáticos, lo que a la vez activa estructuras básicas inconscientes: los esquemas y las creencias. 

Por lo tanto, este tipo de abordaje tiene como objetivo identificar creencias y pensamientos disfuncionales, llamados distorsiones cognitivas, averiguar la realidad y corregirlas, con el objetivo de cambiar dichas creencias distorsionadas, que se encuentran subyacentes a estos pensamientos. 

Terapia cognitivo conductual: qué es y cómo funciona

Cómo funciona

La terapia cognitivo-conductual se enfoca en las distorsiones cognitivas actuales, sin descartar situaciones pasadas, lo que ayuda a la persona a modificar el comportamiento, las creencias y las distorsiones en relación con la situación que está creando sufrimiento y la reacción emocional que tiene ante esa circunstancia, por medio del aprendizaje de una nueva forma de reaccionar. 

Inicialmente, el psicólogo realiza una anamnesis completa para determinar el estado mental del paciente. Durante las sesiones, existe una participación activa entre el terapeuta y el paciente, el cual habla de aquello que le preocupa, y en el que el psicólogo se enfoca en los problemas que interfieren en su vida, así como en las interpretaciones o significado que les son atribuidos, lo que ayuda a entender dichos problemas. De esta forma, son corregidos patrones de conducta desadaptativos y es promovido el desarrollo de la personalidad. 

Distorsiones cognitivas más comunes

Las distorsiones cognitivas son maneras deformes que las personas tienen de interpretar determinadas situaciones del día a día, las cuales tienen consecuencias negativas para su vida. 

Entre las distorsiones cognitivas más comunes se incluyen las siguientes:

  • Catastrofización, en que la persona es pesimista y negativa en relación con una situación que ocurrió o que va a ocurrir, sin tener en cuenta otros posibles resultados;
  • Razonamiento emocional, que ocurre cuando la persona asume que sus emociones son un hecho, es decir, considera que las siente como verdad absoluta;
  • Polarización, en que la persona ve las situaciones solo en dos categorías exclusivas, interpretando los hechos o las personas en términos absolutos sin considerar aspectos intermedios;
  • Abstracción selectiva, en la que solo se resalta un aspecto de una determinada situación, principalmente lo negativo, ignorando los aspectos positivos;
  • Lectura de pensamiento, que consiste en adivinar o creer, sin evidencias, lo que otras personas están pensando, descartando otras alternativas;
  • Etiquetado, consiste en etiquetar una persona y definirla por una determinada situación de forma aislada;
  • Minimización y maximización, que se caracteriza por minimizar las características y experiencias personales y maximizar los defectos;
  • Debeísmo, que consiste en pensar en cómo deberían haber sido las situaciones, en vez de concentrarse en cómo las cosas son en realidad. 

La misma situación puede desencadenar varias interpretaciones y conductas, sin embargo, las personas con distorsiones cognitivas suelen interpretarlas siempre de una forma negativa. 

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Bibliografía

  • KNAPP, Paulo; BECK, Aaron T. Fundamentos, modelos conceituais, aplicações e pesquisa da terapia cognitiva . Rev Bras Psiquiatr. . 2. 30; 54-64, 2008
  • CARBONARA, Katuza; MAHL, Álvaro Cielo. A IMPORTÂNCIA DO FOCO NA TERAPIA COGNITIVO-COMPORTAMENTAL. Unoesc & Ciência - ACBS - Edição Especial. 7-14, 2014
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