Obesidad: qué es, causas, tipos, síntomas y cómo prevenir

La obesidad es una enfermedad crónica que puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades como diabetes, hipertensión, colesterol alto, infarto, algunos tipos de cáncer o artrosis, además de provocar alteraciones psicológicas como depresión y ansiedad.

La obesidad puede ser provocada por diversos factores, como consumo excesivo de alimentos, falta de actividad física, pero también puede estar relacionada con cuestiones psicológicas, predisposición genética y alteraciones hormonales.

Lea también: 10 causas de la obesidad (y qué hacer) tuasaude.com/es/causas-de-la-obesidad

Por lo tanto, ante la sospecha de obesidad, es importante consultar a un endocrinólogo, médico de atención primaria o pediatra para realizar una evaluación completa y determinar el tratamiento adecuado, que puede incluir cambios en los hábitos alimenticios, ejercicio físico, uso de medicamentos y cirugía bariátrica.

Médico midiendo la circunferencia de cintura con una cinta métrica a un paciente

Posibles causas

Las principales causas de la obesidad son:

  • Malos hábitos alimentarios;
  • Falta de ejercicio físico;
  • Problemas psicológicos como ansiedad y estrés;
  • Predisposición genética;
  • Alteraciones hormonales.

Además, el uso de ciertos medicamentos como corticoides, anticonvulsivantes y antipsicóticos también puede aumentar el riesgo de obesidad como efecto secundario. Para obtener más información sobre las causas de la obesidad, consulta el enlace proporcionado.

Tipos de obesidad

Hay dos tipos de obesidad, según la distribución de la grasa en el cuerpo: la obesidad periférica, o ginoide, donde la grasa corporal se acumula en la región de las caderas y los muslos, donde las caderas son casi redondeadas y los glúteos son más grandes en comparación con otras personas.

Por otro lado, en la obesidad abdominal, o androide, la grasa se deposita principalmente en el abdomen y la cintura, pudiendo también aparecer en otras partes del cuerpo como el tronco, la nuca, el cuello y los hombros. Este tipo de obesidad está relacionado con un mayor riesgo de enfermedades como la diabetes tipo 2, el síndrome metabólico y las enfermedades cardíacas.

Obesidad infantil

La obesidad infantil es el aumento excesivo de peso durante la infancia, pudiendo causar baja autoestima y complicaciones como diabetes tipo 2, dolor en las rodillas, apnea del sueño y fatiga fácil.

Generalmente, la obesidad infantil es causada por hábitos alimenticios poco saludables y una vida poco activa, pero también puede surgir debido a desequilibrios hormonales o síndromes genéticos específicos, en algunos casos.

Lea también: Obesidad infantil: qué es, síntomas, causas y tratamiento tuasaude.com/es/obesidad-infantil

Obesidad en la adolescencia

Así como la obesidad infantil, la obesidad en la adolescencia también puede provocar baja autoestima, además de poder provocar el surgimiento de problemas de salud como la diabetes, la acumulación de grasa en el hígado y la depresión.

Principales síntomas

La persona con obesidad puede no presentar síntomas, especialmente si se clasifica en grado 1 o leve.

Sin embargo, se pueden utilizar algunos parámetros para evaluar la obesidad, como el índice de masa corporal (IMC), que es un cálculo que permite determinar si la persona está dentro del peso considerado ideal para su altura.

Además, otro parámetro es la distribución excesiva de la grasa corporal, que se puede verificar midiendo la circunferencia de la cintura.

Cómo calcular el IMC

Para calcular el IMC, coloque sus datos en la calculadora siguiente:

Erro
años
Erro
cm
Erro
kg
Erro

Es importante destacar que el IMC estima, pero no mide directamente la grasa corporal. Por lo tanto, personas con mucha masa muscular, como atletas, por ejemplo, pueden tener un IMC en el rango de sobrepeso, incluso si no tienen exceso de grasa corporal.

Grados de obesidad

Conforme al IMC, la obesidad puede ser clasificada en diferentes grados:

  • Obesidad grado 1: IMC entre 30.0 y 34.9 kg/m2;
  • Obesidad grado 2: IMC entre 35.0 y 39.9 kg/m2;
  • Obesidad grado 3 u obesidad mórbida: IMC igual o superior 40 kg/m2..

Esta clasificación se recomienda únicamente para adultos, ya que para niños y adolescentes existen cálculos específicos.

Lea también: Obesidad mórbida: qué es, síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/obesidad-morbida

Cómo confirmar el diagnóstico

El diagnóstico de la obesidad puede ser realizado por el endocrinólogo, el pediatra o el médico general, mediante la evaluación de los signos y síntomas presentados, así como del historial médico de la persona, además del peso, la altura y el cálculo del IMC.

Para confirmar el diagnóstico, el médico también evalúa el porcentaje de grasa corporal mediante herramientas como la bioimpedancia, la circunferencia abdominal, la relación cintura-cadera y exámenes de sangre, como la medición de TSH, T4 libre, colesterol, glucosa y cortisol.

¿La obesidad es una enfermedad?

Aunque algunas personas la consideren falta de fuerza de voluntad, la obesidad es una enfermedad crónica causada por diversos factores y que puede estar asociada o provocar otras enfermedades, por lo que requiere tratamiento médico.

Tratamiento de la obesidad

El tratamiento de la obesidad se lleva a cabo por un equipo multidisciplinario, que incluye endocrinólogos, nutricionistas, psiquiatras y/o psicólogos, e incluye el uso de medicamentos, ejercicio físico, psicoterapia, dieta y cirugía bariátrica.

1. Medicamentos

Algunos medicamentos, como la sibutramina, el orlistat, la naltrexona con bupropión, la liraglutida, la semaglutida y la tirzepatida, pueden ser indicados por el médico para ayudar en la pérdida de peso.

Lea también: Pastillas para bajar de peso y adelgazar: con receta y naturales tuasaude.com/es/pastillas-para-bajar-de-peso

2. Alimentación saludable

La alimentación para tratar la obesidad debe ser saludable y orientada por el nutricionista, priorizando alimentos naturales como frutas, vegetales, cereales integrales, legumbres, proteínas magras y tubérculos. Conozca cómo se realiza una alimentación saludable.

Además, es importante reducir la ingesta de alimentos ricos en grasas y azúcares, como galletas, helados, salsas listas para usar y comidas de tipo fast food, ya que suelen ser ricas en azúcar y grasa, aumentando las calorías de la dieta.

3. Ejercicio físico

La práctica de ejercicio físico, dirigida por un entrenador personal, es fundamental para tratar la obesidad, ya que ayuda a aumentar el gasto calórico diario, además de mantener la salud y prevenir la aparición de otras enfermedades.

Por lo tanto, se recomienda realizar 150 minutos de actividades de intensidad moderada por semana, lo que equivale aproximadamente a 30 minutos 5 veces por semana, incluyendo bicicleta, natación, baile y entrenamiento de fuerza, por ejemplo.

Lea también: 16 beneficios de la actividad física para la salud tuasaude.com/es/beneficios-de-la-actividad-fisica

4. Psicoterapia

La psicoterapia, como la terapia cognitivo-conductual, puede ayudar a cambiar la forma en que la persona piensa sobre la comida y a reconocer los factores que influyen en su alimentación. Conozca más sobre la terapia cognitiva conductual.

5. Cirugía bariátrica

En los casos más graves, el médico puede recomendar la realización de la cirugía bariátrica, un tipo de intervención quirúrgica que reduce el tamaño del estómago, disminuyendo la cantidad de comida que este puede tolerar o modificando el proceso natural de digestión, lo que resulta en una menor absorción de calorías y facilita la pérdida de peso.

Sin embargo, debido a que es un procedimiento que suele ser bastante invasivo en la mayoría de los casos, la cirugía bariátrica generalmente se recomienda como tratamiento solo después de haber intentado otras formas de tratamiento sin obtener los resultados deseados, o cuando el exceso de peso pone en riesgo la vida de la persona.

Lea también: Cirugía bariátrica: qué es, tipos y riesgos tuasaude.com/es/cirugia-bariatrica

Consecuencias de obesidad

Las posibles consecuencias de la obesidad para la salud son:

  • Enfermedades cardiovasculares, como hipertensión arterial, infarto, accidente cerebrovascular y trombosis;
  • Enfermedades metabólicas, como diabetes tipo 2 y colesterol alto;
  • Enfermedades hepáticas, como hígado graso y cirrosis;
  • Aumento del riesgo de algunos tipos de cáncer, como cáncer de mama, colon, hígado y páncreas;
  • Dermatitis e infecciones fúngicas, debido a la acumulación de sudor y suciedad en los pliegues del cuerpo;
  • Mayor tendencia a varices y úlceras venosas, debido a alteraciones en los vasos sanguíneos y la circulación;
  • Impotencia e infertilidad, debido a cambios hormonales y dificultades en el flujo sanguíneo en los vasos;
  • Acanthosis nigricans, que son manchas oscuras en el cuello, axilas e ingles, una reacción causada por la resistencia a la insulina o la prediabetes;
  • Ronquidos nocturnos y apnea del sueño, debido a la acumulación de grasa en el cuello y las vías respiratorias.

Además, la obesidad también puede causar linfedema, dolores en el cuerpo, especialmente en la espalda, piernas, rodillas y hombros, dificultad para realizar esfuerzos o caminatas, ansiedad y depresión debido a la insatisfacción con la imagen corporal y la compulsión alimentaria.

Cómo evitar la obesidad infantil

Para evitar la obesidad infantil, se recomienda que los padres o tutores estimulen la práctica de actividades físicas y juegos activos en grupos, por ejemplo, que ayudan en la socialización, el gasto de energía y el equilibrio emocional.

Además, también se recomienda limitar el consumo de alimentos poco saludables, como dulces y comidas rápidas, y el tiempo de uso de pantallas como teléfonos celulares, televisión o tabletas.