10 causas de la obesidad (y qué hacer)

Actualizado en diciembre 2022

La obesidad es una condición en la que se acumula grasa en el organismo de forma excesiva o anormal, siendo causada principalmente por una combinación de factores genéticos en conjunto con un aumento en el exceso de calorías provenientes de la alimentación y la falta de actividad física. La obesidad también puede ser causada por otros factores como el padecimiento de trastornos hormonales o emocionales e incluso virales.

Este exceso de peso puede causar el desarrollo de problemas de salud como enfermedades cardíacas, diabetes, presión alta e incluso algunos tipos de cáncer, siendo por esto importante acudir a un endocrinólogo para que realice una evaluación del estado de salud, pues este deberá indicar la realización de exámenes de diagnóstico e indicar un tratamiento adecuado, en caso sea necesario.

Además, en los casos donde la obesidad se produce por malos hábitos alimentarios, es recomendado acudir a un nutricionista para que evalúe su alimentación y realice cambios en la dieta adaptado a sus necesidades; o en el caso que sea asociado a un trastorno emocional, será importante acudir a un psicólogo también. 

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Las principales causas de la obesidad son:

1. Predisposición genética

La genética está involucrada en la causa de la obesidad, principalmente cuando los padres son obesos, pues cuando el padre y la madre presentan esta condición, el hijo tiene un 80% de probabilidades de desarrollar obesidad. Cuando solo uno de los padres es obeso, este riesgo disminuye al 40% y cuando los padres no son obesos el hijo tiene solo un 10% de probabilidad de serlo.

Aunque los padres presenten este exceso de peso, los factores ambientales tienen gran influencia en el aumento de peso. 

Qué hacer: la práctica de ejercicio diario y la alimentación baja en grasas y azúcares simples debe formar parte de la rutina del día a día. El endocrinólogo puede recomendar medicamentos para perder peso, pero con fuerza de voluntad es posible alcanzar el peso ideal, incluso sin tener que recurrir a una cirugía bariátrica.

2. Alimentación rica en azúcares, grasas y carbohidratos

El azúcar, las grasas y los carbohidratos son macronutrientes que aportan calorías, siendo utilizados por el organismo como fuente de energía, pero cuando se consumen en exceso, se almacenan en forma de grasa, favoreciendo el aumento de peso y el desarrollo de la obesidad.

Qué hacer: es importante realizar cambios en la alimentación, debiendo hacer una dieta equilibrada rica en frutas, vegetales, fibras y agua, bajo la orientación e indicación del médico y nutricionista. Vea en el video a continuación como perder peso de forma saludable:

youtube image - Pérdida de peso 1 kg a la semana sin pasar hambre

3. Falta de actividad física

La falta de actividad física es una de las principales causas de la obesidad, especialmente cuando no existe un equilibrio entre lo que una persona come y las calorías que quema al día, lo que ocasiona la acumulación de grasa en el cuerpo.

La práctica de actividades físicas, como caminar o nadar, por ejemplo, es fundamental para combatir la obesidad, ya que ayuda a aumentar el metabolismo del organismo, favoreciendo el gasto energético y la quema de calorías, facilitando la pérdida de peso.

Qué hacer: lo ideal para bajar de peso es realizar entre 150 a 300 minutos de actividad física a la semana, y es fundamental contar con una evaluación médica antes de iniciar los ejercicios para evaluar el estado de salud, además de contar con la orientación de un educador físico o entrenador personal para evitar lesiones, como una tendinitis o una distensión muscular. Vea cuáles son los mejores ejercicios para bajar de peso.

4. Alteraciones hormonales

Las enfermedades hormonales raramente son la causa exclusiva de la obesidad. No obstante, alrededor del 10% de las personas que tienen alguna de estas enfermedades, como síndrome hipotalámico, síndrome de Cushing, hipotiroidismo, síndrome de los ovarios poliquístico, pseudohipoparatiroidismo, hipogonadismo, deficiencia de hormonas del crecimiento, insulinoma e hiperinsulinismo, tienen mayor riesgo de sufrir de obesidad.

Sin embargo, es necesario tomar en cuenta que siempre que la persona tiene exceso de peso existen alteraciones hormonales involucradas. Por este motivo, estas alteraciones no siempre serán la causa primaria de la obesidad, debido a que con la pérdida de peso muchas de ellas se revierten, sin la necesidad de usar medicamentos.

Qué hacer: acudir al endocrinólogo o médico general para controlar la enfermedad que está involucrada en el exceso de peso, así como realizar actividad física regularmente y una alimentación variada y equilibrada.

5. Alteraciones en los niveles de leptina y grelina

La leptina y la grelina son dos hormonas importantes para regular el apetito, razón por la que, cuando su funcionamiento no está debidamente regulado, la persona siente más hambre e ingiere una mayor cantidad de alimentos y con más frecuencia durante el día.

La leptina es responsable por disminuir el apetito y es producida por las células de grasa para indicarle al cuerpo que ya no necesita comer en grandes cantidades. Esto quiere decir que mientras más células de grasa tiene la persona, más leptina será producida. Sin embargo, en los obesos es común que los receptores de leptina dejen de funcionar de forma correcta, lo que hace que la sensación de saciedad nunca llegue al cerebro, haciendo que la persona continúe sintiendo mucho apetito. 

Por otra parte, la grelina se produce en el estómago cuando está vacío e indica cuando la persona debe comer más, pues esta aumenta el apetito. Algunos estudios en personas obesas confirman que, incluso después de comer mucho, la cantidad de grelina en el cuerpo no disminuye y por eso siempre sienten más hambre.

Qué hacer: en estos casos es importante aumentar el consumo de alimentos ricos en fibras y proteínas, pues estos ayudan a aumentar la sensación de saciedad y a balancear estas hormonas. Asimismo, el consumo de grasas buenas como el aceite de oliva, salmón, frutos secos, aguacate y semillas de chía, ajonjolí o de linaza también ayudan a mejorar la leptina y a controlar la grelina. Además, también se debe incluir la práctica de actividad física. 

6. Trastornos emocionales

La pérdida de una persona cercana, familiar o de un empleo, recibir una mala noticia o sufrir de estrés pueden ocasionar ansiedad y un sentimiento de profunda tristeza e incluso depresión. Esta situación hace con que la persona coma en exceso, escojan alimentos menos saludables y tengan una vida más sedentaria.

Qué hacer: es importante buscar ayuda de amigos, familiares o de un terapeuta para superar esta tristeza o depresión. Realizar actividad física, aunque no se tenga mucha voluntad, es una excelente estrategia para superar esta situación, debido a que durante el ejercicio se liberan endorfinas en la circulación sanguínea, las cuales promueven una sensación de bienestar.

Además, incluir en la dieta alimentos ricos en triptófano también es una excelente estrategia, pues este aminoácido participa en la producción de serotonina en el organismo, mejor conocida como la hormona de la felicidad. Conozca cuáles son los alimentos ricos en triptófano.

Vea también en el video a continuación cómo debe ser la dieta para la depresión:

youtube image - Alimentos para combatir la depresión

7. Medicamentos que favorecen el aumento de peso

El uso de medicamentos antidepresivos, hormonales y corticosteroides también pueden favorecer el aumento de peso, debido a que causan retención de líquidos y pueden provocar un aumento del apetito, algunos de estos medicamentos incluyen diazepam, alprazolam, corticosteroides, clorpromazina, amitriptilina, valproato de sodio, glipizida e incluso la insulina.

Qué hacer: en caso note un aumento de peso al ingerir algún medicamento, es importante acudir al médico que recetó el medicamento, de manera que evalúe si hay o no la posibilidad de cambiarlo o de modificar su dosis. 

8. Disminución de la dopamina

La dopamina es un tipo de neurotransmisor producido de forma natural por el organismo que se une a regiones específicas del cerebro, siendo responsable por la motivación, la memoria y la sensación de bienestar, placer y saciedad. Algunos estudios científicos indican que cuando el cuerpo no produce dopamina en cantidades suficientes, puede favorecer un aumento en la ingestión de alimentos e incluso de atracones, en un intento de aumentar los niveles de dopamina en el cuerpo, favoreciendo el aumento de peso o la obesidad.

Por otro lado, algunos estudios también demuestran que la obesidad puede disminuir los receptores de dopamina en el cerebro y, aunque la persona tenga una producción normal de dopamina, este neurotransmisor deja de actuar de forma correcta, favoreciendo el aumento del apetito para "compensar" la falta de acción de la dopamina en el cerebro.

Qué hacer: para aumentar la producción de dopamina se debe realizar actividad física de forma regular e ingerir alimentos ricos en tirosina, un aminoácido precursor de esta hormona. Algunos alimentos ricos en tirosina son el huevo cocido, los pescados y la soya, por ejemplo. Conozca algunos alimentos para aumentar la dopamina de forma natural.

9. Infección por el virus Ad-36

Existe una teoría de que la infección por el virus Ad-36 está entre las causas de la obesidad, pues este virus ya ha sido aislado en animales, como gallinas y ratones, y se observó que el grupo que se encontraba infectado acumuló más grasa. Lo mismo fue observado en humanos, pero no hay estudios suficientes que demuestren cómo este virus influye en la obesidad. Lo que se sabe es que los animales infectados tenían más células de grasas y estaban más llenas, enviando señales hormonales para que el organismo acumulara y almacenara más grasa.  

Qué hacer: aunque esta teoría esté confirmada, para bajar de peso será necesario gastar más calorías de las que se ingiere. Por los momentos, esto solo indica el nivel de dificultad que la persona podrá tener para perder peso y mantenerse en el peso ideal.

10. Otras causas comunes

Otros factores que también favorecen el aumento de peso y pueden estar relacionados con la obesidad son:

  • Dejar de fumar, pues la nicotina presente en el cigarrillo favorece a la disminución del apetito;
  • Dejar de hacer actividad física, debido a que el metabolismo disminuye y el apetito se mantiene, favoreciendo la acumulación de grasa;
  • Embarazo, debido a las alteraciones hormonales en esta fase, asociadas a la ansiedad y a la falsa creencia de que hay que comer por dos.

En cualquiera de los casos, el tratamiento para la obesidad implica la realización de actividad física y de cambios en los hábitos alimentarios. En algunos casos podrá ser necesario el uso de medicamentos para bajar de peso o incluso la realización de una cirugía bariátrica.