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Qué es la sudoración nocturna y cuáles son sus posibles causas

La sudoración nocturna, también llamado sudores nocturnos, pueden tener varias causas y aunque no siempre es de preocuparse, en algunos casos puede indicar la presencia de una enfermedad. Por lo tanto, es importante observar en qué situaciones surge y si está acompañado por otros síntomas como fiebre, escalofríos o pérdida de peso, por ejemplo, ya que puede indicar desde un simple aumento de la temperatura del ambiente o corporal durante la noche, así como alteraciones hormonales o metabólicas, infecciones, enfermedades neurológicas o incluso cáncer.

También no se debe olvidar la hiperhidrosis, que es la producción excesiva de transpiración por las glándulas sudoríparas, de forma generalizada en el cuerpo o localizada en las manos, axilas cuello o piernas, pero que puede ocurrir a cualquier hora del día. 

Como existen diversas causas que puedan ocasionar la aparición de este síntoma, siempre que surja de forma persistente o intensa, es importante conversar con el médico de familia o médico general, para que investigue las posibles causas. Algunas de las principales causas de sudoración nocturna son:

Qué es la sudoración nocturna y cuáles son sus posibles causas

1. Aumento de la temperatura corporal

Cuando la temperatura corporal se eleva, ya sea por la practica de actividades físicas, porque la temperatura del ambiente está elevada, por el consumo de alimentos termogénicos como pimienta, jengibre, alcohol y cafeína, por cuadros de ansiedad o por la presencia de una fiebre de causa infecciosa como una gripe, por ejemplo, la transpiración surge como una forma que tiene el organismo de intentar enfriar el cuerpo y regular la temperatura, impidiendo que se caliente en exceso. 

Sin embargo, si no se encuentra una causa obvia y la sudación nocturna es exagerada, es importante recordar que existen enfermedades que aceleran el metabolismo como el hipertiroidismo, por ejemplo, por lo que debe ser conversado con el médico para investigar la causa.

2. Menopausia o SPM

En las mujeres pueden existir oscilaciones de las hormonas como el estrógeno y la progesterona, como ocurre normalmente durante la menopausia o en los períodos premenstruales, también son capaces de aumentar la temperatural basal del cuerpo, pudiendo provocar calorones y sudoración, que puede ser nocturna. Este tipo de alteración es benigno y tiende a pasar con el tiempo, sin embargo, en caso de que sean repetitivos o muy intensos, se debe conversar con el ginecólogo o con el endocrino para investigar mejor la causa y buscar la mejor forma de tratarlos como por ejemplo la terapia de reposición hormonal. 

Los hombres no se libran de estos síntomas, ya que alrededor del 20% de los que están por encima de los 50 años pueden presentar la andropausia, también conocida como menopausia masculina, que consiste en la caída de los niveles de testosterona, pudiendo causar sudores nocturnos, además de calor, irritabilidad, insomnio y disminución de la libido. También puede ocurrir en hombres que realizan un tratamiento para reducir los niveles de testosterona, como ocurre en caso de un tumor de la próstata.

3. Infecciones

Algunas  infecciones que pueden ser agudas o de evolución crónica, pueden provocar sudoración especialmente nocturna, y algunas de las más comunes son:

  • Tuberculosis;
  • VIH;
  • histoplasmosis;
  • Coccidioidomicosis;
  • Endocarditis;
  • Absceso pulmonar.

Generalmente, además de los sudores nocturnos, estas infecciones pueden cursar con fiebre, escalofríos, pérdida de peso, debilidad o aumento de los ganglios por el cuerpo. En presencia de estos síntomas, es importante que el médico realice una evaluación lo más pronto posible, para indicar el tratamiento de acuerdo al tipo de microorganismo que está involucrado, pudiendo ser necesario el uso de antibióticos, antimicóticos o antiretrovirales. 

Qué es la sudoración nocturna y cuáles son sus posibles causas

4. Uso de medicamentos

Algunos medicamentos pueden causar como efecto secundario la presencia de sudoración noctura, algunos ejemplos son los antipiréticos como AAS o Paracetamo, algunos antihipertensivos y algunos antipsicóticos. 

En caso una persona que use alguno de estos medicamentos presente episodios de sudores nocturnos, no debe interrumpirse el uso del medicamento, pero si se debe conversar con el médico que lo recetó para que se evalúen otras situaciones más comunes, antes de pensar en retirar el medicamento o cambiarlo por otra medicación. 

5. Diabetes

No es común que las personas con diabetes en tratamiento con insulina presenten episodios de hipoglucemia durante la noche o el inicio de la mañana, y no que no lo sientan porque están durmiendo, por lo que lo único que puede notarse es el sudor. 

Para evitar este tipo de episodios, que son peligrosos para la salud, es importante conversar con el médico para evaluar la posibilidad de ajustar la dosis o el tipo de medicamentos, y seguir algunos consejos como:

  • Comprobar los niveles de glucosa sanguínea antes de dormir, ya que si está muy baja debe corregirse realizando una merienda saludable;
  • Se debe preferir la realización de actividad física durante el día, y nunca saltarse la cena;
  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas por la noche.

La hipoglucemia provoca sudores nocturnos debido a que activa mecanismos del cuerpo que liberan hormonas para compensar la falta de glucosa, causando transpiración, palidez, mareos, palpitaciones y náuseas.

6. Apnea del sueño

Las personas portadoras de apnea del sueño sufren de una disminución de la oxigenación de la sangre durante la noche, lo que causa la activación del sistema nervioso y puede provocar sudoración nocturna, además de aumentar la probabilidad de desarrollar hipertensión arterial, arritmias cardíacas y enfermedades cardiovasculares. 

Esta enfermedad es un disturbio que causa un paro momentaneo de la respiración o hace con que la respiración sea muy superficial durante el sueño, causando ronquidos y en un sueño poco relajante, provocando síntomas de somnolencia durante el día, dificultad de concentración, dolor de cabeza e irritabilidad. 

Qué es la sudoración nocturna y cuáles son sus posibles causas

7. Enfermedades neurológicas

Algunas personas pueden presentar un problema a nivel del sistema nervioso autónomo, que es el responsable por el control de las funciones que no dependen de nuestra voluntad como la respiración, latidos cardíacos, presión arterial, digestión o temperatura corporal. 

Este tipo de alteración causa disautonomía, y provoca síntomas como sudoración, desmayos, caída súbita de la presión arterial, palpitaciones, visión borrosa, bica seca e intolerancia a ciertas actividades como mantenerse de pie, levantarse o caminar durante mucho tiempo. 

Alteraciones en el sistema nervioso autónomo pueden surgir por diversas causas, principalmente en enfermedades neurológicas como Parkinson, esclerosis múltiple, mielitis transversa (MT), Alzheimer, tumor o trauma cerebral, además de otras enfermedades genéticas, cardiovasculares o endocrinas. 

8. Cáncer

Algunos tipos de cáncer como linfoma y leucemia, pueden presentar como síntoma frecuente y sudores nocturnos, además de la pérdida de peso, aumento de los ganglios linfáticos en el cuerpo, aument del riesgo de sangrado y disminuye el sistema inmune. La sudoración también puede surgir en tumores neuroendocrinos como feocromocitoma o tumor carcinoide, los cuales estimulan la liberación de hormonas que activan la respuesta neurológica, provocando crisis de palpitación, sudoración, rubor en la cara y presión alta, por ejemplo. 

El tratamiento debe ser orientado por el oncólogo, y en algunos casos también puede tener la orientación del endocrino, con tratamientos que pueden incluir desde una cirugía hasta la realización de quimio o radioterapia, todo dependerá del tipo de tumar y la gravedad del cuadro clínico.

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