El aceite de oliva virgen extra es la joya de la dieta mediterránea y un básico en las cocinas españolas. Pero no todos los aceites de oliva son iguales. La etiqueta “virgen extra” marca una diferencia real en calidad, sabor y beneficios para la salud. Conocer qué lo distingue de otros aceites y qué cantidad conviene tomar al día ayuda a aprovechar todo su potencial sin excederse en calorías.
¿Qué diferencia al aceite de oliva virgen extra?

El aceite de oliva virgen extra se obtiene solo por medios mecánicos, prensando la aceituna sin calor ni productos químicos. Ese proceso conserva intactos sus compuestos naturales. Es la categoría de mayor calidad, con una acidez muy baja y un sabor afrutado.
La gran diferencia está en los polifenoles, unos antioxidantes que se pierden en los aceites refinados. El aceite de oliva común o el simplemente “virgen” tienen menos de estos compuestos. Por eso el virgen extra es el más valorado para la salud.
¿Qué dice la ciencia sobre el aceite de oliva y el corazón?
Los beneficios del virgen extra sobre el corazón cuentan con un respaldo científico sólido, buena parte de él procedente de investigaciones realizadas en España. El foco ha estado en su papel dentro de la dieta mediterránea.
Según el estudio PREDIMED, publicado en la revista New England Journal of Medicine, una dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra redujo cerca de un 30% los infartos e ictus en personas de alto riesgo cardiovascular. En ese trabajo, los participantes tomaban unos 50 mililitros diarios, el equivalente a cuatro cucharadas.
¿Por qué es tan bueno para la salud?
El virgen extra es rico en ácido oleico, una grasa monoinsaturada que ayuda a equilibrar el colesterol. Contribuye a bajar el colesterol LDL, el malo, y a mantener el colesterol HDL, el bueno.
A eso se suma el efecto de los polifenoles y la vitamina E. Estos antioxidantes combaten la inflamación y protegen las arterias. También ayudan a cuidar la presión arterial, lo que refuerza su papel protector del corazón.
¿Cuánto aceite de oliva conviene tomar al día?

La cantidad recomendada suele situarse entre dos y cuatro cucharadas soperas al día. Es una guía general que encaja con lo observado en los estudios. Conviene repartirlo entre las comidas, tanto en crudo como para cocinar.
Estas pautas ayudan a aprovecharlo mejor:
- Toma entre 2 y 4 cucharadas al día, según tu dieta.
- Úsalo en crudo siempre que puedas, para aliñar.
- Es apto para cocinar, ya que resiste bien el calor.
- Sustituye con él la mantequilla y otras grasas menos saludables.
- Guárdalo en un lugar fresco y oscuro para conservar sus antioxidantes.
¿Se puede abusar del aceite de oliva?
Aunque es muy saludable, el aceite de oliva no deja de ser una grasa densa en calorías. Una cucharada aporta unas 120 calorías, así que conviene medir la cantidad si se cuida el peso. La clave está en la moderación, no en tomarlo sin límite.
Cuántas calorías suman tus cucharadas de aceite
Cada cucharada suma unas 120 calorías. Toca una cantidad para ver qué significa en el conjunto del día.
Usarlo como grasa principal en lugar de otras es lo ideal, pero sin duplicar el total del día. Dentro de una alimentación equilibrada, ayuda incluso a controlar los triglicéridos y forma parte de los hábitos para bajar el colesterol.
Lo que conviene recordar sobre el aceite de oliva virgen extra
El aceite de oliva virgen extra se distingue por su extracción en frío y su riqueza en polifenoles, los antioxidantes que le dan valor para el corazón. Entre dos y cuatro cucharadas al día, preferiblemente en crudo, aportan beneficios reales sobre el colesterol, la inflamación y el riesgo cardiovascular. Como toda grasa es calórico, así que la moderación es clave; usado como grasa principal, es uno de los mejores aliados de la cocina mediterránea.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la evaluación de un médico o nutricionista. Ante dudas sobre tu alimentación o tu salud cardiovascular, consulta con un profesional de la salud.









