Empezar el día con un café en ayunas, antes de desayunar nada, es un ritual para millones de personas. También es fuente de dudas: ¿es malo para el corazón tomarlo con el estómago vacío? Circulan muchos mitos al respecto, pero los cardiólogos suelen aclarar que la realidad es más tranquilizadora de lo que parece. El café produce efectos concretos sobre el corazón, casi siempre leves y pasajeros. Entender qué ocurre ayuda a disfrutarlo sin preocupaciones innecesarias.
¿Qué le hace el café al corazón?

La cafeína del café estimula el sistema nervioso simpático, el que activa el cuerpo. Esto provoca una respuesta que afecta directamente al aparato cardiovascular durante un rato.
El resultado es una ligera subida de la presión arterial y, en algunas personas, cambios en la frecuencia cardíaca. Son efectos agudos, es decir, aparecen poco después de tomarlo y desaparecen solos.
¿Qué dice la ciencia sobre el café y el corazón?
Los efectos cardiovasculares del café se han medido con detalle en numerosos estudios controlados.
Según un estudio publicado en la revista Circulation, el café aumenta de forma aguda la actividad nerviosa simpática y la presión arterial. La misma línea de investigación muestra que esa subida de presión desaparece en torno a una hora y es menor en quienes toman café a diario.
¿Importa tomarlo en ayunas?
Aquí está el matiz que interesa. Tomar el café con el estómago vacío no cambia de forma relevante su efecto sobre el corazón. La cafeína se absorbe algo más rápido, pero la respuesta cardiovascular es prácticamente la misma.
Lo que sí puede notar el estómago en ayunas es otra cosa: el café estimula la producción de ácido y puede causar acidez o molestias en personas sensibles o con gastritis. Ese es el verdadero inconveniente del café en ayunas, no el corazón.
¿Por qué unas personas lo notan más que otras?
La clave está en la costumbre. Quien toma café a diario desarrolla tolerancia, así que apenas percibe efectos sobre la presión o el pulso. En cambio, quien lo toma de forma ocasional nota más los pinchazos de energía y las palpitaciones.
La sensibilidad individual a la cafeína también influye. Algunas personas la metabolizan despacio y notan más sus efectos, incluidas ligeras palpitaciones, sobre todo si abusan.
¿Quiénes deben tener precaución?

Para la mayoría de las personas sanas, el café en ayunas es seguro para el corazón. Sin embargo, en algunos casos conviene moderarlo o consultar al médico.
¿Debo tener precaución con el café?
Marca las situaciones que describen tu caso habitual:
*Si has marcado 2 o más opciones, es recomendable consultar con tu médico o moderar la cantidad de cafeína diaria.
Es prudente tener cuidado si:
- Tienes la tensión alta mal controlada.
- Sufres arritmias o palpitaciones frecuentes.
- Notas taquicardia o nerviosismo tras el café.
- Padeces acidez o gastritis con el estómago vacío.
- Tomas mucha cafeína a lo largo del día.
Lo que conviene recordar sobre el café en ayunas y el corazón
Tomar café en ayunas provoca una subida leve y pasajera de la presión y, a veces, del pulso, un efecto que desaparece en una hora y se atenúa con el consumo habitual. No hay evidencia de que dañe el corazón en personas sanas, y el hecho de tomarlo en ayunas apenas cambia esa respuesta. El verdadero inconveniente del estómago vacío es digestivo, no cardíaco. Conviene moderarlo si tienes la tensión alta, arritmias o notas palpitaciones, y consultar al médico en esos casos.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la evaluación de un médico. Si notas palpitaciones, dolor en el pecho o tensión alta, consulta con un profesional de la salud.









