El reflujo tiene una hora favorita para atacar: la de acostarse. Muchas personas cenan sin problema y, al tumbarse, sienten cómo el ardor sube por el pecho y les impide dormir. No es casualidad ni mala suerte. Al perder la ayuda de la gravedad, el ácido del estómago encuentra vía libre hacia el esófago. Ajustar la cena y la postura al dormir reduce esos episodios nocturnos, a menudo sin necesidad de más medicación.
¿Qué es el reflujo y por qué produce ardor?

El reflujo ocurre cuando el contenido ácido del estómago sube hacia el esófago. Entre ambos hay una válvula muscular, el esfínter esofágico inferior, que debería cerrarse tras la comida.
Cuando ese músculo se relaja de forma inadecuada, el ácido asciende y irrita la pared del esófago. El resultado es la sensación de ardor en el pecho conocida como acidez o pirosis.
¿Por qué empeora al acostarse?
La explicación es sobre todo mecánica. De pie o sentados, la gravedad ayuda a mantener el ácido en el estómago. Al tumbarse, esa ayuda desaparece y el contenido gástrico fluye con facilidad hacia el esófago.
Además, durante el sueño tragamos menos y producimos menos saliva, dos mecanismos que normalmente limpian el esófago. Por eso el ácido permanece más tiempo en contacto con la mucosa y el daño es mayor de noche.
¿Qué dice la ciencia sobre la cena y el reflujo?

El horario de la última comida es uno de los factores más estudiados, y las guías médicas lo recogen de forma clara.
Según la guía del Colegio Americano de Gastroenterología, publicada en 2021, se recomienda evitar las comidas en las 2 o 3 horas previas a acostarse y elevar la cabecera de la cama. Los ensayos muestran que elevar la cabecera reduce el tiempo de exposición al ácido durante la noche.
¿Qué hábitos de cena reducen el reflujo nocturno?
La estrategia se centra en llegar a la cama con el estómago lo más vacío y tranquilo posible. Cenar pronto y ligero es la medida de mayor impacto.
Estos hábitos ayudan a reducir los episodios:
- Cena al menos 3 horas antes de acostarte.
- Haz cenas ligeras y de poca cantidad.
- Evita fritos, grasas y platos muy copiosos de noche.
- Reduce el café, el alcohol, el chocolate y el picante.
- No te tumbes ni te eches la siesta justo después de cenar.
¿Qué medidas posturales ayudan al dormir?
Más allá de la cena, la posición al dormir marca una diferencia real. Elevar la parte superior del cuerpo aprovecha la gravedad para mantener el ácido en su sitio.
Estas medidas son útiles:
- Eleva la cabecera de la cama unos 15 centímetros.
- Usa una cuña bajo el colchón, mejor que muchas almohadas.
- Duerme sobre el lado izquierdo, que reduce el reflujo.
- Evita la ropa apretada en la cintura.
- Mantén un peso saludable, ya que el sobrepeso lo empeora.
Lo que conviene recordar sobre el reflujo nocturno
El reflujo empeora al acostarse porque se pierde la ayuda de la gravedad y el esófago se limpia peor durante el sueño. Cenar ligero y al menos tres horas antes de dormir, evitar los alimentos que lo desencadenan y elevar la cabecera de la cama reducen de forma notable los episodios. Si la acidez es frecuente pese a estas medidas, conviene consultar al médico antes de recurrir por cuenta propia a medicamentos para la acidez.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la evaluación de un médico. Si el reflujo es frecuente o intenso, consulta con un profesional de la salud.









