- Qué pasa exactamente en el cuerpo cuando ocurre un golpe de calor de verdad.
- Cuántas muertes causó el calor extremo en Europa según un estudio reciente, y qué lugar ocupó España.
- Todas las señales de alarma que no hay que dejar pasar.
- Cómo distinguirlo de un simple agotamiento por calor, y qué hacer en los primeros minutos.
Con las temperaturas al alza, el golpe de calor deja de ser una amenaza lejana. Puede aparecer en la calle, en el trabajo o dentro de casa, y avanza deprisa. Saber reconocer sus señales a tiempo, y distinguirlas de un simple sofoco, puede evitar que una jornada de calor termine en el hospital.
¿Qué es exactamente un golpe de calor?

Un golpe de calor ocurre cuando el cuerpo pierde el control de su temperatura corporal y ya no consigue enfriarse. La temperatura interna sube por encima de los 40 °C y, a partir de ahí, órganos como el cerebro, el corazón o los riñones empiezan a sufrir.
No es lo mismo que pasar calor o sudar mucho. Es una urgencia médica que puede poner en peligro la vida en poco tiempo si no se actúa con rapidez.
¿Por qué el calor extremo es tan peligroso?
El calor no es solo una molestia, sino un riesgo real de salud pública. Cada verano, las olas de calor se cobran miles de vidas, sobre todo entre las personas más frágiles.
Según una investigación publicada en la revista Nature Medicine en 2023, el verano de 2022 dejó más de 61.000 muertes relacionadas con el calor en Europa, y España fue uno de los países más golpeados, con más de 11.000. La mayoría afecta a personas mayores y a quienes padecen enfermedades crónicas.
¿Cuáles son las señales de alarma?
El golpe de calor aparece cuando el organismo ya no logra bajar su temperatura. Estas son las señales que obligan a actuar de inmediato:
- Temperatura muy alta, en torno a los 40 °C o más.
- Confusión, desorientación o dificultad para hablar.
- Piel caliente y enrojecida, a veces seca porque se deja de sudar.
- Dolor de cabeza intenso, náuseas o vómitos.
- Pulso acelerado y respiración rápida.
- Mareo, desmayo o pérdida de conocimiento.
¿En qué se diferencia del agotamiento por calor?
Antes del golpe de calor suele haber un aviso: el agotamiento por calor. A veces empieza con calambres musculares y sensación de flojera, señales de que el cuerpo está llegando al límite.
En esa fase la persona suda mucho, tiene la piel fría y húmeda, se siente débil y mareada, pero sigue consciente y lúcida. Si no se frena a tiempo, puede evolucionar al golpe de calor, que ya es una emergencia.
¿Qué hacer ante los primeros síntomas?

Ante la sospecha de un golpe de calor, cada minuto cuenta. Mientras llega la ayuda conviene:
- Llamar de inmediato al 112 si hay confusión, desmayo o temperatura muy alta.
- Trasladar a la persona a un lugar fresco y a la sombra.
- Quitarle la ropa de más y refrescar la piel con agua o paños húmedos.
- Abanicar y aplicar frío en cuello, axilas e ingles.
- Dar agua a sorbos solo si está consciente y puede tragar.
Cuello: por ahí pasa la arteria carótida, muy cerca de la piel. Enfriar esa zona enfría la sangre que va directo hacia el cerebro.
Axilas: tienen grandes vasos sanguíneos justo debajo de una piel fina, así que el frío llega rápido a la sangre que circula por ahí.
Ingles: ahí pasa la arteria femoral, una de las más grandes del cuerpo, también muy cerca de la superficie.
La idea de fondo: en esas tres zonas, la sangre corre muy cerca de la piel. Poner algo frío ahí enfría la sangre misma, que después circula y ayuda a bajar la temperatura de todo el cuerpo, no solo de la piel de esa zona.
Reconocer el golpe de calor a tiempo salva vidas
En los días de más calor, la prevención es la mejor defensa: beber agua sin esperar a tener sed, evitar el sol en las horas centrales y vigilar a mayores, niños y enfermos crónicos. Y ante cualquier señal de confusión o de fiebre alta con calor, no hay que esperar, porque pedir ayuda cuanto antes marca la diferencia entre un susto y una tragedia.
Este contenido tiene un fin únicamente informativo y no sustituye la atención médica. Ante un posible golpe de calor, llama al 112 o acude a urgencias sin demora.









