El café es uno de los grandes aliados del día, pero tomado demasiado tarde puede pasar factura por la noche. La razón es la cafeína, que permanece activa en el cuerpo durante horas. Saber a qué hora conviene tomar el último café ayuda a disfrutarlo sin sacrificar el sueño.
¿Cuánto tiempo permanece la cafeína en el cuerpo?

La cafeína tarda en eliminarse más de lo que se cree. Su vida media es de unas cinco a seis horas, lo que significa que, pasado ese tiempo, todavía queda la mitad circulando por el organismo.
Por eso un café de media tarde puede seguir haciendo efecto a la hora de dormir, aunque ya no se note ese impulso de energía. La cafeína sigue ahí, dificultando que el cerebro se relaje.
¿Qué dice la ciencia sobre el café y el sueño?
La investigación es bastante clara. Según la revista Journal of Clinical Sleep Medicine, en 2013, tomar cafeína incluso seis horas antes de acostarse alteró el sueño y redujo el tiempo total de descanso en más de una hora.
Lo llamativo es que muchos participantes no notaban ese efecto, aunque su sueño sí empeoraba. Por eso, aunque creas que el café no te quita el sueño, puede estar afectándolo sin que lo percibas, algo a tener en cuenta si sufres insomnio.
¿A qué hora conviene tomar el último café?
La recomendación general es dejar la cafeína al menos seis horas antes de acostarse, y mejor aún unas ocho. A partir de tu hora de dormir, puedes calcularlo hacia atrás:
- Si te acuestas hacia las 23:00, el último café sería sobre las 15:00 a 17:00.
- Si te acuestas hacia las 22:00, mejor no pasar de las 14:00 a 16:00.
- Si eres sensible a la cafeína, conviene adelantarlo aún más, a primera hora de la tarde.
No es una regla rígida, sino un punto de partida que cada persona puede ajustar según cómo duerme.
¿Por qué a algunas personas les afecta más?

La sensibilidad a la cafeína varía muchísimo de una persona a otra. La genética influye en la rapidez con que el cuerpo la elimina, y por eso hay quien puede tomar café por la tarde sin problema y quien no pega ojo si lo hace.
También pesan la edad, la tolerancia por el consumo habitual, algunos medicamentos y el embarazo, situaciones en las que la cafeína permanece más tiempo en el cuerpo. Conocer la propia reacción es clave para dar con la hora ideal.
¿Dónde más se esconde la cafeína?
El café no es la única fuente de cafeína, y por la tarde conviene tener en cuenta otras:
- El té, sobre todo el negro y el verde, que también contienen cafeína.
- Los refrescos de cola y algunas bebidas azucaradas.
- Las bebidas energéticas, que suelen tener dosis altas.
- El chocolate negro y algunos analgésicos que la incluyen.
Sumar todas estas fuentes ayuda a entender por qué a veces cuesta dormir pese a no haber tomado café, algo que también forma parte de una buena higiene del sueño.
Escuchar al cuerpo y al reloj
No existe una hora mágica igual para todos, pero dejar el último café a media tarde es una apuesta segura para la mayoría. Calcular unas seis a ocho horas antes de dormir, tener en cuenta otras fuentes de cafeína y observar cómo responde tu propio sueño es la mejor forma de seguir disfrutando del café sin renunciar a un buen descanso.
Este contenido tiene una finalidad únicamente informativa y no reemplaza la orientación de un profesional de la salud. Ante problemas de sueño persistentes, lo más recomendable es consultar a un médico para recibir una evaluación adecuada.









