Amanecer con grietas o pequeñas heridas en las comisuras de los labios es más común de lo que parece. A veces se debe simplemente a la sequedad o al frío, pero cuando ocurre con frecuencia puede ser una señal de que al cuerpo le faltan vitaminas del complejo B. Estas lesiones, conocidas como queilitis angular o boqueras, tienen varias causas posibles, y conocerlas ayuda a tratarlas bien y a evitar que vuelvan.
¿Por qué aparecen grietas en las comisuras al despertar?

Durante la noche es habitual que la saliva acumulada se quede en las comisuras, sobre todo si se duerme con la boca entreabierta. Esa humedad constante ablanda la piel de la zona y facilita que se agriete y se irrite.
En ese ambiente húmedo también proliferan con más facilidad hongos y bacterias, que son una causa muy frecuente de estas lesiones. Por eso muchas boqueras aparecen o empeoran justo al despertar.
¿Qué dice la ciencia sobre las vitaminas del complejo B?
Cuando las grietas se repiten sin una causa evidente, conviene mirar la alimentación. Según la revista Cleveland Clinic Journal of Medicine, en 2018, las carencias nutricionales, sobre todo de vitaminas del complejo B y de hierro, explican cerca de una de cada cuatro boqueras.
Es decir, aproximadamente una de cada cuatro personas con este problema tiene detrás un déficit nutricional. Reforzar el aporte de estas vitaminas, presentes en el complejo B, puede ayudar en esos casos.
¿Qué otras causas explican las boqueras?

La deficiencia de vitaminas no es la única explicación. Otros factores muy frecuentes son:
- La humedad constante por saliva, que favorece la infección por el hongo Candida.
- El frío, el viento y la sequedad, sobre todo en invierno.
- El uso de dentaduras postizas o cambios en la mordida con la edad.
- El hábito de humedecerse o morderse las comisuras de los labios.
En muchos casos, varias de estas causas se combinan y crean el ambiente perfecto para que aparezcan las grietas.
¿Qué carencias nutricionales suelen relacionarse?
Cuando el origen es la alimentación, hay algunos nutrientes que aparecen una y otra vez:
- La riboflavina o vitamina B2, una de las más ligadas a las grietas en las comisuras.
- La vitamina B12 y el folato, importantes para la regeneración de la piel.
- El hierro, cuya falta puede dar boqueras incluso antes de una anemia.
- El zinc, necesario para la reparación de los tejidos.
Un análisis de sangre puede confirmar si falta alguno de ellos, como ocurre en la anemia ferropénica.
¿Cuándo conviene consultar?
Una boquera aislada por frío o sequedad suele mejorar con crema hidratante o vaselina en pocos días. La situación cambia cuando las grietas se repiten, no cicatrizan o se acompañan de otros síntomas, como cansancio o palidez.
En esos casos, lo más recomendable es acudir al médico o al dentista, que puede valorar si hay una infección o pedir un análisis para descartar una carencia de nutrientes.
Una señal pequeña que conviene no pasar por alto
Las grietas en las comisuras de los labios parecen un problema menor, pero cuando se vuelven frecuentes pueden estar avisando de que algo falta en la dieta, en especial vitaminas del complejo B o hierro. Cuidar la hidratación de la zona, mantener una alimentación variada y consultar cuando el problema no cede es la forma más sensata de tratarlas y de entender qué las provoca.
Este contenido tiene una finalidad únicamente informativa y no reemplaza la valoración de un profesional de la salud. Ante grietas frecuentes en las comisuras o cualquier otro síntoma, lo más recomendable es consultar a un médico para recibir un diagnóstico adecuado.









