Gripe porcina: síntomas, transmisión y tratamiento

La gripe porcina es una infección respiratoria causada por el virus H1N1 o virus de la influenza A, cuyos síntomas más frecuentes incluyen fiebre alta, tos persistente y dolor de cabeza y garganta.

Los síntomas de la gripe porcina suelen aparecer dentro de los primeros 7 días después del contacto con personas o animales infectados, y la enfermedad se transmite principalmente por gotas respiratorias al toser, estornudar o hablar.

El tratamiento debe ser indicado por un médico general o infectólogo e incluye hidratación oral, aislamiento, administración de antivirales como oseltamivir y, en los casos graves, hospitalización.

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Hombre con gripe porcina

Síntomas de la gripe porcina

Los principales síntomas de la gripe porcina suelen aparecer entre 3 y 5 días después del contacto con el virus H1N1 e incluyen:

  • Fiebre alta superior a 38 °C;
  • Cansancio y falta de aire;
  • Dolor de cabeza y garganta;
  • Pérdida de apetito;
  • Tos persistente;
  • Estornudos, nariz congestionada o tapada;
  • Diarrea, náuseas y vómitos
  • Dolor corporal y malestar general.

En algunos casos, pocos días después del inicio de los síntomas, pueden surgir complicaciones respiratorias graves, que incluso derivan en insuficiencia respiratoria.

Por ello, ante la aparición de estos signos, es fundamental acudir a un médico o al hospital para recibir un diagnóstico preciso e iniciar el tratamiento adecuado lo antes posible.

Cómo se transmite

El contagio de la gripe porcina frecuentemente ocurre por medio de pequeñas gotas de saliva y de secreciones respiratorias que permanecen suspendidas en el aire cuando la persona infectada tose, estornuda o habla.

Además, este virus es capaz de mantenerse hasta 8 horas en superficies y, por esta razón, es posible que la enfermedad también sea transmitida a través del contacto con superficies contaminadas. 

La gripe porcina también puede transmitirse por contacto directo con cerdos infectados, pero no ocurre al consumir su carne, ya que el virus se inactiva y se elimina al exponerse a altas temperaturas.

Cómo confirmar el diagnóstico

El diagnóstico de la gripe porcina se realiza en el hospital por un médico general mediante la evaluación de los síntomas y la realización de pruebas, como el test de RT-PCR, que consiste en tomar una muestra de las secreciones de la nariz o la garganta para detectar la presencia del virus.

Este examen también permite descartar otras enfermedades con síntomas similares, como infecciones por adenovirus, citomegalovirus, dengue o síndrome respiratorio agudo grave (SRAG).

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento de la gripe porcina debe ser determinado por un médico general o infectólogo según la gravedad de cada caso, pudiendo incluir las siguientes medidas:

1. Hidratación

La hidratación es fundamental para el manejo de la gripe porcina y, en casos leves, se recomienda consumir abundantes líquidos por vía oral, como agua, caldos o soluciones de rehidratación, para mantener el equilibrio de agua y electrolitos.

2. Aislamiento

Se recomienda que las personas con gripe porcina permanezcan aisladas en casa durante al menos siete días desde el inicio de los síntomas, evitando el contacto con otras personas.

Durante este período, se debe limitar la interacción social, permanecer en espacios individuales siempre que sea posible y mantener buenas prácticas de higiene respiratoria, como cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar, para reducir el riesgo de contagio.

3. Uso de medicamentos

El tratamiento específico de la gripe porcina se basa en medicamentos antivirales, especialmente si se administran dentro de las primeras 48 a 72 horas desde el inicio de los síntomas, ya que reducen la gravedad y el riesgo de complicaciones. Los más utilizados son:

  • Oseltamivir por vía oral;
  • Zanamivir por vía intravenosa en personas hospitalizados que no toleran la vía oral;
  • Peramivir por vía intravenosa vía intravenosa.

En los casos leves a moderados, también se pueden usar antipiréticos, analgésicos y antihistamínicos para aliviar síntomas como fiebre, dolores musculares y congestión nasal.

4. Internación

Los casos severos requieren hospitalización y muchas veces se ingresa a la personas en la unidad de cuidados intensivos, pudiendo ser indicado por el médico:

  • Ventilación mecánica, que puede ser invasiva o no invasiva dependiendo de la gravedad en caso de dificultad respiratoria aguda;
  • Oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) en escenarios críticos ;
  • Administración de antibióticos si hay infección bacteriana secundaria o concurrente

Estas intervenciones se realizan debido al riesgo de insuficiencia respiratoria, sepsis o fallo multiorgánico.

Posibles complicaciones

Las posibles complicaciones de la gripe porcina son deshidratación, neumonía viral o bacteriana, bronquitis hemorrágica, síndrome de angustia respiratoria aguda o paro respiratorio.

Estas complicaciones son más comunes en las mujeres embarazadas o en personas que poseen otras enfermedades como EPOC, asma bronquial, diabetes, enfermedades autoinmunes o cardíacas o que realizan tratamiento para el cáncer.

Cómo prevenir

Para prevenir la infección y la transmisión de la gripe porcina, es importante adoptar varias medidas de cuidado personal, como evitar el intercambio de objetos de uso personal y no permanecer por largos períodos en ambientes cerrados o con poca circulación de aire.

También es fundamental evitar el contacto cercano con personas que presenten síntomas de la enfermedad, cubrirse la nariz y la boca al toser o estornudar usando un pañuelo desechable.

Además, se recomienda lavarse las manos con frecuencia, utilizando agua y jabón antes de enjuagar, como medida básica de prevención.

Para prevenir la gripe porcina también se recomienda la vacunación, especialmente en niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas, ya que ayuda a reducir el riesgo de infección y complicaciones.

La vacuna utilizada es la de la influenza, que protege contra tres tipos de virus, la gripe A (H1N1), la gripe A (H3N2) e influenza tipo B. Conozca más sobre la vacuna de la influenza.

Observe en el siguiente video cómo lavarse las manos correctamente para evitar la transmisión de enfermedades: 

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