Pólipos en el estómago: qué son, síntomas y tratamiento

Los pólipos en el estómago, también conocidos como pólipos gástricos, son masas de células que pueden surgir debido a una proliferación excesiva de células presentes en la mucosa del estómago, los cuales en la mayoría de los casos no causan síntomas, siendo descubiertos en exámenes de rutina. Sin embargo, cuando son grandes pueden ocasionar el surgimiento de heridas o úlceras, dando como resultado síntomas como dolor abdominal, náuseas o heces con sangre. 

Los pólipos estomacales pueden ser causados por inflamaciones en el estómago, como la gastritis, o por el uso frecuente de medicamentos antiácidos, por ejemplo, siendo más frecuente que ocurran en personas mayores de 50 años de edad. 

El tratamiento de los pólipos gástricos es realizado por el gastroenterólogo mediante la remoción quirúrgica de los mismos, para así evitar complicaciones como sangrados, infecciones u obstrucción del estómago. 

Imagem ilustrativa número 1

Principales síntomas

Los síntomas de pólipos en el estómago incluyen:

  • Acidez; 
  • Reflujo gastroesofágico;
  • Dolor o malestar abdominal;
  • Indigestión;
  • Sensación de estómago lleno;
  • Aumento de la producción de gases;
  • Náuseas;
  • Cansancio excesivo;
  • Heces con sangre o heces oscuras;
  • Vómito con sangre;
  • Disminución de la presión arterial. 

Por lo general, los síntomas de pólipos estomacales surgen cuando el pólipo es muy grande, ocasionando la aparición de heridas o úlceras, sangrados e incluso obstrucción del estómago. 

Es importante consultar al médico general o gastroenterólogo cuando se está ante la presencia de síntomas de pólipos gástricos, con el objetivo de que sea realizada una endoscopia para identificar la existencia del pólipo y realizar el tratamiento adecuado. 

¿Los pólipos estomacales son peligrosos y pueden convertirse en cáncer?

En la mayor parte de los casos, los pólipos gástricos son benignos y tienen baja probabilidad de convertirse en cáncer; sin embargo, en los casos de pólipos adenomatosos o poliposis adenomatosa familiar, hay mayor riesgo de que estos se malignicen. 

Cómo confirmar el diagnóstico

El diagnóstico de los pólipos estomacales es realizado por el gastroenterólogo a partir de la realización de exámenes de imagen, como la endoscopia, que tienen como objetivo observar el interior del estómago, siendo entonces posible visualizar la presencia de pólipos. Vea cómo es realizada la endoscopia

En caso de que sea identificado un pólipo, es realizada una biopsia en la que es recolectada una pequeña porción de la lesión para que sea analizada en laboratorio y definido el tipo de pólipo. 

Vea qué es y cómo es realizada la biopsia

Tipos de pólipos estomacales

Los pólipos estomacales pueden ser clasificados de acuerdo con las características de las células, siendo los principales:

  • Pólipo de glándulas fúndicas: es el tipo más común de pólipo gástrico, el cual puede estar presente en el fondo del estómago o en su porción superior. Generalmente, son encontrados en exámenes endoscópicos de rutina, y raramente se transforman en cáncer;
  • Pólipo hiperplásico: este tipo de pólipo gástrico generalmente surge diseminado por todo el estómago o cercano a úlceras gástricas. A pesar de tener un menor riesgo de transformarse en cáncer, el pólipo hiperplásico puede ocasionar el surgimiento de cáncer en la pared del estómago, principalmente en los casos de gastritis crónica;
  • Pólipo adenomatoso: normalmente es encontrado cerca al fondo del estómago, siendo generalmente el inicio de un cáncer de estómago. Este tipo de pólipo debe ser removido por el médico durante la endoscopia, pues también puede aumentar el riesgo de desarrollo de cáncer en el intestino o en otras partes del cuerpo. 

El tipo de pólipo gástrico es definido mediante el resultado de la biopsia o la remoción quirúrgica del pólipo durante la endoscopia y análisis de las células en el laboratorio. 

Causas de pólipos estomacales

Las causas de los pólipos estomacales aún no están completamente claras; sin embargo, se piensa que están relacionados con la irritación o inflamación crónica del estómago, dando como resultado una proliferación excesiva de las células del revestimiento del estómago. 

Algunos factores que pueden contribuir al desarrollo de los pólipos gástricos incluyen:

  • Antecedentes familiares de poliposis adenomatosa familiar;
  • Gastritis;
  • Reflujo gastroesofágico;
  • Infección por la bacteria Helicobacter pylori en el estómago;
  • Esofagitis;
  • Uso crónico de medicamentos inhibidores de la bomba de protones, como el omeprazol o el lansoprazol, por ejemplo.

Asimismo, la edad también puede aumentar el riesgo de surgimiento de pólipos gástricos, siendo más frecuente que ocurra luego de los 50 años de edad. 

Tratamiento de pólipos gástricos

El tratamiento de los pólipos estomacales es realizado bajo las indicaciones del gastroenterólogo y depende del tipo, tamaño, localización, cantidad, síntomas relacionados y de la probabilidad de que el pólipo se transforme en cáncer. 

De esta manera, los principales tratamiento indicados por el gastroenterólogo incluyen:

  • Monitoreo periódico, para evaluar el crecimiento de los pólipos, mediante endoscopia, que puede ser realizada cada 3 a 6 meses en el caso de infección por H. pylori, o cada 12 meses, en el caso de pólipos sin displasia, por ejemplo. 
  • Remoción de los pólipos durante la endoscopia, cuando son mayores de 5 mm, son de tipo adenomatoso o si existen antecedentes de poliposis adenomatosa familiar;
  • Uso de medicamentos inhibidores de la bomba de protones, de 4 a 6 semanas, luego de la biopsia o la remoción de los pólipos por endoscopia;
  • Uso de antibióticos, como claritromicina, amoxicilina o metronidazol, para el tratamiento del H. pylori. Conozca otros tratamientos para el H. pylori

Además, en caso de que los pólipos estomacales hayan surgido debido al uso crónico de medicamentos inhibidores de la bomba de protones, el médico puede indicar la interrupción de su uso y repetir la endoscopia en 12 meses. 

Dieta para pólipos estomacales

La dieta para el pólipo estomacal generalmente es recomendada por el médico para favorecer el tratamiento de la gastritis, úlcera estomacal, reflujo gastroesofágico o infección por el H. pylori, ayudando a aliviar los síntomas de acidez, indigestión o sensación de estómago lleno, debiendo ser realizada preferiblemente bajo la orientación de un nutricionista. 

De esta forma, puede ser recomendado el consumo de frutas y verduras cocidas, legumbres, lácteos light, pan y carnes magras, y evitar alimentos muy calientes, bebidas alcohólicas, refrescos, sándwiches, comida rápida, frituras y dulces en general. 

Vea cómo debe ser la dieta para gastritis y úlcera.

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