Inspirar con esfuerzo a través de un pequeño dispositivo durante cinco minutos al día suena poco exigente para tratarse de un entrenamiento. Sin embargo, el IMST se ha convertido en una de las intervenciones más prometedoras para bajar la presión arterial. Su nombre completo es entrenamiento de fuerza de los músculos inspiratorios. Los ensayos clínicos muestran caídas de tensión comparables a las de la medicación, con apenas treinta respiraciones diarias.
¿Qué es el entrenamiento IMST?

El IMST consiste en inspirar contra una resistencia, usando un dispositivo manual con una válvula que dificulta la entrada de aire. Es como respirar a través de una pajita que ofrece oposición.
Ese esfuerzo entrena el diafragma y los músculos accesorios de la respiración, igual que unas mancuernas entrenan el bíceps. La versión moderna usa una resistencia alta y muy pocas repeticiones, lo que la hace muy rápida.
¿Qué dice la ciencia sobre el IMST y la presión?
El interés por esta técnica se disparó tras varios ensayos clínicos con resultados sorprendentes en personas con la tensión por encima de lo normal.
Según un ensayo doble ciego publicado en la revista Journal of the American Heart Association en 2021, seis semanas de IMST redujeron la presión sistólica de 135 a 126 mmHg. El efecto se mantuvo en buena parte seis semanas después de dejar el entrenamiento, y mejoró la función de los vasos sanguíneos.
¿Por qué funciona respirar contra resistencia?
El mecanismo va más allá de fortalecer el diafragma. El esfuerzo inspiratorio repetido mejora la función del endotelio, la capa interna de las arterias, y aumenta la disponibilidad de óxido nítrico, la molécula que las relaja.
Los estudios también encontraron menos estrés oxidativo en la sangre. Ese conjunto de cambios hace que los vasos se dilaten mejor y baje la presión arterial en reposo.
¿Cómo es el protocolo del IMST?
El protocolo estudiado es muy concreto y llama la atención por su brevedad. Se completa en unos cinco minutos y no requiere moverse del sitio. La resistencia debe ser alta, no simbólica.
Dispositivo Médico Calibrado
Uso de entrenadores inspiratorios certificados (tipo POWERbreathe) que permiten ajustar la resistencia exacta de forma segura.
Intensidad Controlada (75%)
El esfuerzo debe representar el 75% de tu capacidad inspiratoria máxima, realizado en sesiones breves de unos 5 minutos diarios.
Improvisar con tubos o pajitas
Respirar a través de objetos caseros es peligroso: no controlas la resistencia y puedes provocar picos de presión pulmonar dañinos.
Abandonar la medicación
El IMST es una terapia complementaria muy efectiva, pero jamás sustituye los antihipertensivos pautados por el cardiólogo.
Estas son sus características:
- 30 respiraciones al día contra resistencia.
- Se realiza en unos 5 minutos, sentado.
- Practicado 6 días por semana, durante 6 semanas.
- Resistencia alta, en torno al 75% de la capacidad máxima.
- Requiere un dispositivo específico de entrenamiento inspiratorio.
¿Qué precauciones conviene tener?

El IMST se toleró bien en los ensayos, pero no es un ejercicio banal. La resistencia alta exige un ajuste individual, que debe calcular un profesional. No es recomendable improvisar la intensidad en casa.
Estas precauciones son importantes:
- Consulta antes si tienes hipertensión mal controlada.
- Evítalo ante problemas pulmonares o cardiacos sin valorar.
- Necesitas un dispositivo calibrado, no cualquier tubo.
- Nunca sustituyas la medicación por este entrenamiento.
- Combínalo con otras medidas de estilo de vida.
Lo que conviene recordar sobre el IMST
El entrenamiento IMST consiste en 30 respiraciones diarias contra una resistencia alta, unos cinco minutos al día, y los ensayos muestran caídas de la presión sistólica de unos 9 mmHg tras seis semanas. Funciona mejorando la función de las arterias, no solo fortaleciendo el diafragma. Necesita un dispositivo calibrado y una intensidad ajustada por un profesional, así que conviene consultar al médico antes de empezar y jamás abandonar el tratamiento pautado.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la evaluación de un médico. No suspendas tu medicación ni inicies este entrenamiento sin consultar con un profesional de la salud.









