Ojo seco, escozor, visión borrosa al final del día y sensación de arenilla suelen relacionarse con las pantallas, pero no siempre empiezan ahí. Cuando las lágrimas no lubrican bien la superficie ocular, los ojos pueden inflamarse, irritarse y volverse más sensibles a la luz, al aire acondicionado o al uso continuado del ordenador.
¿Cuándo la sensación de arenilla apunta a algo más que cansancio visual?
Los ojos secos por fatiga visual suelen mejorar al descansar, parpadear más o reducir unas horas la exposición al móvil y al ordenador. En cambio, el síndrome del ojo seco puede mantenerse incluso al despertar, aparecer con viento, calefacción o lentes de contacto, y repetirse varios días por semana.
Ojo seco también puede dar lagrimeo excesivo. Parece contradictorio, pero ocurre cuando la superficie ocular se irrita y el ojo produce una lágrima de mala calidad, insuficiente para mantener estable el film lagrimal. En ese contexto, la molestia no es solo sequedad, también puede haber enrojecimiento, picor y visión fluctuante.
¿Qué dice la investigación sobre lágrimas y alivio de los síntomas?
Las lágrimas cumplen una función más compleja que humedecer. Nutren, protegen y estabilizan la córnea. Una investigación publicada en 2023 evaluó el papel de los omega 3 en personas con ojo seco y observó mejoras en los síntomas y en la estabilidad del film lagrimal, aunque el efecto varió según los ensayos analizados.
Ese dato no convierte a los suplementos en una solución universal, pero sí refuerza una idea importante. El problema puede afectar tanto a la cantidad como a la calidad de las lágrimas. Por eso, el abordaje cambia según si predomina evaporación, inflamación de la superficie ocular o una producción lagrimal insuficiente.

¿Las pantallas empeoran el ojo seco?
Las pantallas sí pueden empeorar el cuadro, sobre todo porque al concentrarse se reduce la frecuencia del parpadeo. Eso favorece la evaporación de las lágrimas y deja más expuesta la superficie ocular. En jornadas largas, ese patrón suele aumentar el ardor, la sensación de cuerpo extraño y la pesadez palpebral.
Otra investigación en la misma línea indicó cambios a corto plazo en síntomas y superficie ocular tras usar ordenador. Aun así, no conviene atribuir todo a las pantallas. Si los ojos siguen secos fuera del trabajo o del estudio, merece la pena valorar otras causas.
- Parpadeo incompleto o poco frecuente.
- Ambientes con aire seco, ventiladores o calefacción.
- Uso prolongado de lentillas.
- Descanso nocturno insuficiente.
¿Qué señales hacen pensar en una alteración de las lágrimas?
Las lágrimas alteradas no siempre se notan como falta de agua en el ojo. A veces el síntoma dominante es quemazón, otras veces visión borrosa que mejora al parpadear, y en algunos casos molestia al leer o conducir. Si la película lagrimal se rompe demasiado rápido, la córnea queda menos protegida y los síntomas aparecen antes.
Si quieres ampliar las causas, síntomas y opciones de alivio, en Tua Saúde se explica con detalle la alteración de las lágrimas y cómo se diagnostica. Esa valoración suele incluir preguntas sobre medicación, exposición ambiental, uso de lentes y antecedentes de inflamación ocular.
- Sensación de arenilla repetida.
- Lagrimeo reflejo pese a notar sequedad.
- Molestia con luz intensa o humo.
- Visión que va y viene al fijar la vista.
¿Qué puede ayudar en casa y cuándo conviene pedir valoración?
Los ojos secos leves pueden mejorar con medidas sencillas, pero el alivio depende de identificar el desencadenante. Suele ayudar descansar la vista cada cierto tiempo, aumentar el parpadeo consciente, evitar el chorro directo del aire y usar lágrimas artificiales si han sido recomendadas. En personas con blefaritis o disfunción de las glándulas de Meibomio, la higiene palpebral también cambia mucho la comodidad ocular.
Si el ojo seco dura semanas, aparece dolor, secreción, sensibilidad marcada a la luz o empeora la visión, conviene pedir valoración. La superficie ocular necesita un film lagrimal estable para proteger la córnea, reducir la fricción y mantener una visión nítida durante tareas tan comunes como leer, trabajar o conducir.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si notas síntomas persistentes o tienes dudas sobre tus ojos, busca atención médica.









