Para muchas personas, hacerse un análisis de sangre significa levantarse temprano, no desayunar y pasar entre 8 y 12 horas sin comer. Es una indicación tan habitual que casi nadie la cuestiona, aunque para quienes tienen diabetes, trabajan desde muy temprano o sufren mareos con facilidad, puede resultar un verdadero sacrificio.
Un estudio reciente, uno de los más amplios realizados sobre este tema, sugiere que el ayuno prolongado solo es realmente necesario para un número limitado de pruebas. Eso no significa que haya que dejar de ayunar por cuenta propia, pero sí abre la puerta a indicaciones más ajustadas a cada caso.
Por qué se pide ayuno antes de un análisis
Después de comer, el organismo absorbe azúcares, grasas y otras sustancias que pasan a la sangre durante varias horas. Algunos valores, como la glucosa y los triglicéridos, pueden elevarse de forma temporal y dar una imagen distorsionada de la situación real.
Por eso, el ayuno se convirtió en una forma de estandarizar las condiciones de la extracción y facilitar la comparación de los resultados. Con el tiempo, sin embargo, la indicación de ayunar entre 8 y 12 horas se extendió a casi todos los análisis, incluso a aquellos en los que la comida apenas influye.

Lo que revela el nuevo estudio
La investigación se publicó en septiembre de 2026 en la revista JAMA Internal Medicine y está disponible en PubMed. Fue realizada por especialistas en medicina de laboratorio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ulsan y otros centros de Corea del Sur.
Los investigadores analizaron casi 10 millones de resultados de pruebas de laboratorio de más de 101.000 adultos atendidos entre 2021 y 2023 en un hospital universitario de 670 camas de la región de Seúl. El tiempo transcurrido desde la última comida se registró en el momento de la extracción, y los pacientes se dividieron en tres grupos: menos de 8 horas de ayuno, entre 8 y 12 horas, y más de 12 horas.
De las 121 pruebas analizadas en detalle, solo 10 mostraron diferencias relevantes y consistentes cuando se comparó a una misma persona en extracciones con distinto tiempo de ayuno. Con menos de 8 horas, la glucosa resultó un 10,8% más alta, los triglicéridos un 20,1% más altos y la lipasa, una enzima del páncreas, un 36,4% más alta. En cambio, el hemograma, los marcadores de la función de los riñones, los electrolitos y la mayoría de las enzimas del hígado apenas variaron.
Otro hallazgo llamativo fue que ayunar más de 12 horas no mejoró la precisión de los resultados y solo añadió incomodidad a los pacientes. Los autores reconocen limitaciones: se trata de un estudio observacional, de un solo centro y con predominio de pacientes de mayor edad, por lo que sus conclusiones deben confirmarse en otras poblaciones.
Qué análisis sí requieren ayuno
A partir de estos datos, los investigadores proponen sustituir la regla única por indicaciones específicas para cada prueba. Según el estudio, el ayuno de al menos 8 horas sigue siendo importante cuando se necesita medir con precisión:
- La glucosa en sangre, sobre todo para diagnosticar o controlar la diabetes.
- Los triglicéridos y otros parámetros del perfil lipídico, cuando se requiere exactitud.
- La lipasa y algunas enzimas, como la gamma-glutamil transferasa.
En cambio, para muchas pruebas de rutina, como el hemograma o la función renal, el tiempo de ayuno parece influir muy poco. Aun así, los laboratorios pueden tener protocolos propios, y algunas pruebas hormonales o especiales requieren condiciones específicas. Para conocer las indicaciones habituales según cada análisis, puede consultar cuántas horas de ayuno se necesitan para un análisis de sangre.

Cómo prepararse correctamente
Mientras las recomendaciones oficiales no cambien, lo más sensato es seguir siempre las indicaciones del médico y del laboratorio. Algunas pautas generales ayudan a obtener resultados fiables:
- Preguntar al hacer la petición qué pruebas incluye el análisis y si requieren ayuno.
- Durante el ayuno, beber agua con normalidad, ya que no altera la mayoría de los resultados.
- Evitar el alcohol y el ejercicio intenso el día anterior.
- No prolongar el ayuno más allá de las 12 horas, ya que no aporta ventajas.
- Informar en la extracción si no se ha podido cumplir el ayuno, para que se tenga en cuenta al interpretar los resultados.
Respecto a los medicamentos habituales, en general se mantienen, pero conviene consultar al médico, especialmente en el caso de fármacos para la diabetes, la tiroides o algunos suplementos, como la biotina.
Precauciones para personas con diabetes y mayores
Las personas con diabetes que usan insulina u otros medicamentos que reducen el azúcar deben tener especial cuidado con el ayuno, ya que existe riesgo de hipoglucemia. Antes del análisis, conviene preguntar al médico si deben ajustar la dosis o el horario de la medicación y llevar algo para comer justo después de la extracción.
Los mayores y quienes se marean con facilidad también se benefician de programar la cita a primera hora de la mañana, para acortar el tiempo sin comer. Si durante el ayuno aparecen sudores, temblores, confusión o mareo intenso, hay que tomar algo con azúcar y avisar al personal sanitario, aunque eso obligue a repetir la prueba otro día.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de un médico. Antes de un análisis de sangre, siga siempre las indicaciones de su médico y del laboratorio, especialmente si tiene diabetes o toma medicamentos de forma continuada.









