Al final del día, muchas personas notan las piernas pesadas, hinchadas o cansadas. Un remedio tan sencillo como gratuito ayuda mucho: poner las piernas en alto. Este gesto favorece que la sangre vuelva al corazón y descarga las piernas en pocos minutos. Aquí te contamos cuánto tiempo conviene hacerlo y cómo lograrlo en casa sin complicaciones.
¿Por qué ayuda elevar las piernas?

Las venas de las piernas tienen una tarea difícil: devolver la sangre hacia el corazón en contra de la gravedad. Cuando pasamos muchas horas de pie o sentados, esa sangre tiende a acumularse abajo, y aparecen la pesadez, la hinchazón, el cansancio y a veces los calambres.
Al colocar las piernas por encima del corazón, la gravedad pasa a jugar a favor: el retorno venoso mejora, baja la hinchazón y las piernas se alivian.
¿Qué dice la ciencia sobre elevar las piernas?
No es solo una sensación de alivio: la postura influye de verdad en la circulación.
Según un estudio publicado en la revista Journal of Vascular Surgery en 1994, en personas con insuficiencia venosa, elevar el pie por encima del nivel del corazón aumentó de forma notable la velocidad del flujo sanguíneo en la piel de la pierna. Al poner las piernas en alto, la gravedad deja de trabajar en contra y ayuda a la sangre a volver hacia el corazón.
¿Cuántos minutos al día conviene hacerlo?
No hay un número mágico, pero la recomendación práctica más habitual es elevar las piernas entre 15 y 20 minutos, dos o tres veces al día. Lo importante no es tanto la cifra exacta como la constancia y la altura: las piernas deben quedar por encima del nivel del corazón para que la gravedad ayude. Hacerlo al llegar a casa, tras muchas horas de pie, es uno de los mejores momentos.
¿Cómo hacerlo en casa de forma sencilla?

No hace falta ningún aparato especial. Con lo que tienes en casa es suficiente:
- Tumbarse boca arriba y apoyar las piernas en la pared, formando una L.
- O colocar dos o tres cojines bajo las pantorrillas, con las piernas estiradas.
- Aflojar la ropa ajustada para no dificultar la circulación.
- Combinarlo con caminar y mover las piernas durante el día, que activa el bombeo de las pantorrillas.
- Aprovechar para respirar tranquilo y relajar la musculatura unos minutos.
¿Previene las varices y cuándo hay que consultar?
Conviene ser honesto: elevar las piernas alivia mucho los síntomas y ayuda a que no empeoren, pero no garantiza evitar las varices, que dependen en buena parte de la genética y del estado de las válvulas venosas. Es una gran medida de apoyo, no un tratamiento milagroso. Y hay situaciones en las que conviene consultar al médico antes que confiar solo en esta postura:
- Si tienes problemas de circulación arterial, porque en ese caso elevar las piernas puede ser contraproducente.
- Si aparece hinchazón en una sola pierna, con dolor o enrojecimiento, ya que podría indicar un coágulo.
- Si la hinchazón es constante, va a más o se acompaña de otros síntomas.
Unos minutos con las piernas en alto
Elevar las piernas es de esos gestos sencillos, gratuitos y agradables que de verdad ayudan. Unos 15 o 20 minutos al día, con las piernas por encima del corazón, bastan para aliviar la pesadez y favorecer el retorno de la sangre. No sustituye a un tratamiento cuando hay un problema venoso de fondo, pero como hábito diario, tus piernas lo van a agradecer.
Este contenido tiene un fin únicamente informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si tienes varices, hinchazón persistente o problemas de circulación, consulta con tu médico.









