El síndrome del túnel carpiano aparece cuando el nervio mediano queda comprimido a su paso por la muñeca. Es una de las neuropatías por atrapamiento más frecuentes. Suele manifestarse con hormigueo en las manos, entumecimiento y dolor en los dedos, sobre todo de noche. Afecta más a mujeres de entre 40 y 60 años y a quienes repiten gestos de flexión durante horas. En los casos leves y moderados, ciertos ejercicios ayudan a reducir las molestias.
¿Qué ocurre exactamente dentro del túnel carpiano?
El túnel carpiano es un canal estrecho situado en la cara palmar de la muñeca. Sus paredes las forman los huesos del carpo. El techo es el ligamento transverso del carpo, una banda fibrosa muy rígida que apenas cede. Por ese espacio pasan nueve tendones flexores de los dedos y el nervio mediano.
Cuando los tendones se inflaman o el tejido que los recubre se engrosa, el canal pierde espacio y el nervio soporta más presión. Hay varios factores que lo favorecen: el embarazo, la diabetes, el hipotiroidismo, la artritis reumatoide, la obesidad y las fracturas antiguas de muñeca. Trabajar con herramientas vibratorias o con la mano doblada durante horas también aumenta el riesgo.
¿Qué dice la investigación sobre los ejercicios de deslizamiento?
Los ejercicios de deslizamiento tendinoso y nervioso buscan que el nervio mediano y los tendones se muevan con más libertad dentro del canal. Una investigación publicada en 2024 siguió a 33 pacientes, con 54 manos afectadas, durante ocho semanas. Quienes practicaron estos movimientos guiados con realidad virtual lograron una mayor mejoría de los síntomas nocturnos que el grupo control.
El mismo trabajo no encontró cambios significativos en las pruebas electrofisiológicas, que miden la conducción del nervio. Esto indica que los ejercicios alivian las molestias y mejoran la función de la mano. Sin embargo, no revierten una compresión ya avanzada. Por eso rinden más en las fases tempranas del síndrome.

¿Cómo se manifiesta el hormigueo en las manos y qué otras señales aparecen?
Los síntomas suelen empezar poco a poco y se concentran en el territorio del nervio: pulgar, índice, dedo corazón y la mitad del anular. Las señales más habituales son estas:
- Hormigueo en las manos y adormecimiento, sobre todo al despertar.
- Dolor nocturno que obliga a sacudir la mano para calmarlo.
- Torpeza para abrochar botones o sujetar objetos pequeños.
- Pérdida de fuerza en el pulgar en fases avanzadas.
- Molestias que suben hacia el antebrazo.
Si el meñique también se duerme, probablemente intervenga otro nervio, el cubital. Antes de empezar cualquier rutina, conviene repasar las señales típicas del túnel carpiano y las opciones de tratamiento disponibles.
Ejercicios sencillos para la mano y la muñeca
Estos movimientos se hacen sentado, con el codo apoyado en la mesa y sin forzar. Repite cada uno entre 5 y 10 veces, dos o tres veces al día. Para si notas dolor intenso o si el hormigueo empeora.
- Deslizamiento tendinoso: parte de la mano abierta, ciérrala en garra, después en puño completo y vuelve a abrirla.
- Deslizamiento del nervio: con la palma hacia arriba, extiende la muñeca y los dedos, y separa el pulgar con suavidad.
- Estiramiento de flexores: con el brazo estirado y la palma hacia fuera, tira de los dedos hacia ti durante 15 a 20 segundos.
- Oposición del pulgar: toca con la yema del pulgar cada dedo, de uno en uno.
- Apertura con goma: coloca una goma elástica alrededor de los dedos y ábrelos contra la resistencia.
Otro ensayo de 2024, con 44 pacientes, observó que un programa de ejercicio aislado obtuvo resultados similares a la férula con ejercicio en dolor, función y calidad de vida. La muestra era pequeña, así que la férula nocturna sigue siendo útil para muchas personas.
¿Qué hábitos protegen la muñeca en el día a día?
Ajustar la postura reduce la presión sobre el canal carpiano. Mantén la muñeca recta al teclear, con el ratón a la altura del codo, y haz pausas de dos minutos cada hora. Evita dormir con las manos dobladas bajo la almohada. Si usas herramientas que vibran, los guantes acolchados amortiguan parte del impacto sobre los tendones.
¿Cuándo conviene pedir una valoración médica?
Si el hormigueo dura más de unas semanas, aparece debilidad o se nota la base del pulgar más hundida, el médico puede pedir un electromiograma para medir el daño del nervio mediano. Las infiltraciones con corticoides y la cirugía de liberación del ligamento se reservan para los casos que no mejoran. Detectar la compresión pronto permite que los ejercicios, la férula nocturna y los cambios ergonómicos basten para controlar los síntomas.
La información de este texto es divulgativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si los síntomas persisten o tienes dudas sobre tu caso, pide cita con tu médico.









