El sangrado de nariz aumenta en los meses fríos, y tiene una explicación. Con la calefacción encendida muchas horas, el aire de casa pierde humedad. La mucosa nasal se reseca, se agrieta y sangra con un simple roce. Si sabes por qué ocurre, puedes prevenirlo y actuar con calma cuando aparece.
¿Por qué la calefacción reseca tanto la nariz?
La calefacción eleva la temperatura del aire, pero no añade vapor de agua. En muchas viviendas la humedad relativa puede bajar del 30% en pleno invierno. Es una cifra muy por debajo de lo que la mucosa tolera bien. Esa capa fina que recubre el interior de la nariz necesita humedad para proteger los vasos sanguíneos que tiene debajo.
La sequedad nasal empieza con picor, costras y sensación de nariz taponada. Después las costras se desprenden al sonarse o al rascarse y dejan la zona al descubierto. Casi todas las hemorragias nacen en la parte delantera del tabique, en el área de Kiesselbach. Allí hay una red de capilares muy superficial y frágil.
¿Qué relación hay entre la humedad del aire y la epistaxis?
La epistaxis, que es el nombre médico del sangrado nasal, depende en buena parte del ambiente. Un estudio retrospectivo revisó 12 años de casos en la ciudad china de Changshu. Sus autores comprobaron que la humedad baja aumenta el riesgo de epistaxis sin causa aparente. La temperatura alta también resultó ser un factor de riesgo independiente.
Esto encaja con lo que pasa en un salón con los radiadores encendidos, donde el aire está caliente y seco a la vez. Por eso las consultas por hemorragia nasal suben en invierno. Los más afectados son los niños, las personas mayores y quienes toman fármacos que dificultan la coagulación.

¿Qué hacer en casa ante un sangrado de nariz?
La mayoría de los episodios se cortan sin ir al hospital si aplicas la técnica correcta. Estos pasos sirven tanto para adultos como para niños:
- Siéntate con el tronco algo inclinado hacia delante. Nunca eches la cabeza hacia atrás.
- Aprieta con dos dedos la parte blanda de la nariz, justo debajo del hueso, durante 10 a 15 minutos seguidos.
- Respira por la boca y escupe la sangre que baje a la garganta en lugar de tragarla.
- Pon frío en el puente de la nariz con hielo envuelto en un paño.
- Durante las horas siguientes, no te suenes, no te agaches y evita los esfuerzos.
Una investigación de 2023 comparó varios tratamientos locales no invasivos para la epistaxis, y sus conclusiones respaldan las medidas que se aplican fuera del hospital. Es útil tener la secuencia memorizada antes de que vuelva a ocurrir. Puedes repasar cómo cortar un sangrado nasal con todos los detalles.
Cómo proteger la mucosa nasal durante el invierno
Es más fácil prevenir la sequedad nasal que frenar una hemorragia ya en marcha. Bastan unos ajustes en casa y en la rutina diaria:
- Mantén la humedad del ambiente entre el 40 y el 60%. Te sirve un humidificador limpio o unos recipientes con agua cerca de los radiadores.
- Programa la calefacción a unos 20 o 21 grados y bájala por la noche.
- Aplica suero fisiológico o agua de mar en espray dos o tres veces al día.
- Antes de dormir, extiende una capa fina de vaselina en la entrada de las fosas nasales.
- Bebe agua a lo largo del día. Evita rascarte o hurgarte la nariz, sobre todo en el caso de los niños.
¿Cuándo conviene acudir al médico?
Un sangrado de nariz aislado no suele ser grave, pero algunas situaciones necesitan valoración urgente. Ve a urgencias si la hemorragia dura más de 20 minutos a pesar de la presión o si aparece después de un golpe en la cabeza. Ve también si la sangre cae sobre todo hacia la garganta o si notas mareo, palidez o falta de aire.
Pide cita con tu médico si los episodios se repiten varias veces por semana o si tomas anticoagulantes. Haz lo mismo si te salen hematomas con facilidad o te sangran las encías. En la consulta se revisa la mucosa y, si hace falta, se cauteriza el vaso que sangra.
¿Qué conviene recordar cuando se encienden los radiadores?
La epistaxis del invierno suele tener el mismo origen: aire seco, mucosa agrietada y capilares expuestos en la parte delantera del tabique. Casi siempre se resuelve en casa. Controla la humedad, hidrata las fosas nasales con suero y presiona bien la nariz inclinado hacia delante. Si la sequedad nasal continúa con costras o dolor, el otorrino puede descartar una desviación del tabique o una rinitis.
Este texto es solo informativo y no sustituye la evaluación de un profesional sanitario, ni su diagnóstico ni su seguimiento. Si los sangrados se repiten o tienes dudas sobre tu caso, pide atención médica.








