Cada septiembre se repite la escena: más pelo en el cepillo, en la almohada y en el desagüe de la ducha. La reacción habitual es cambiar de champú o comprar ampollas, pero el motivo casi nunca está en el bote. Detrás de esa caída pasajera hay un ritmo natural del cabello que se nota justo al terminar el verano.
Por qué el pelo cae más justo al acabar el verano

El cabello no crece de forma continua, sino en ciclos. Cada folículo pasa por una fase de crecimiento, una de reposo y una de caída, y no todos van a la vez. Lo que ocurre en otoño es que muchos folículos entraron en fase de reposo semanas antes y ahora sueltan el pelo casi a la vez, de ahí la sensación de caída masiva.
Por eso no ayuda cambiar de champú a la primera. El producto influye poco en un fenómeno que arranca meses atrás, dentro del propio folículo, y no en la superficie del cuero cabelludo.
Qué observó el estudio sobre la caída estacional
Que esto tenga un patrón anual no es una impresión, está medido. Un equipo de la Universidad de Zúrich siguió a más de 800 mujeres sanas preocupadas por la caída del cabello y encontró un ritmo estacional claro. Según ese trabajo, publicado en la revista Dermatology en 2009, existe una proporción máxima de cabellos en fase de caída durante el verano, lo que se traduce en un desprendimiento mayor semanas después.
Ese desfase explica el pico de otoño. El pelo que entra en reposo con el calor se cae más tarde, cuando ya ha empezado el nuevo curso. Es un mecanismo fisiológico, no un signo de enfermedad.
Qué es el efluvio telógeno y por qué no es el champú

A esta caída difusa y temporal se le llama efluvio telógeno. Consiste en que una proporción mayor de lo habitual de folículos pasa a la fase de reposo y luego suelta el pelo de forma sincronizada. No hay inflamación, ni zonas peladas, ni raíz dañada: simplemente cae más cantidad durante unas semanas.
Lo importante es que el folículo no se destruye. Tras soltar el pelo viejo, vuelve a producir cabello nuevo, así que la densidad se recupera sin necesidad de tratamientos milagrosos. Cambiar el champú puede mejorar la sensación del cabello, pero no altera este ciclo.
Cuánta caída es normal
Perder pelo a diario es lo esperable. Como referencia, se considera normal soltar en torno a 50 a 100 cabellos al día, y en un episodio estacional esa cifra puede subir de forma transitoria sin que signifique nada grave. La clave está en si la caída es difusa y pasajera o si aparecen otros signos.
Un efluvio telógeno típico dura unas semanas y remite solo, normalmente en dos o tres meses. Si el pelo sigue cayendo con fuerza más allá de ese plazo, conviene mirar más allá del calendario.
Qué otras causas conviene descartar
El verano no lo explica todo. Un efluvio parecido puede aparecer tras un parto, una fiebre alta, una dieta muy restrictiva, mucho estrés o ciertos problemas de salud. Antes de atribuirlo solo a la estación, vale la pena revisar algunos frentes:
- Déficit de hierro, frecuente y ligado a la caída difusa del cabello.
- Alteraciones del tiroides, que afectan al ciclo del pelo.
- Dietas pobres en proteína o en vitaminas del grupo B.
- Estrés intenso o cambios hormonales recientes.
Si sospechas falta de hierro, revisa los síntomas de anemia más habituales, y ten en cuenta que las vitaminas del complejo B también participan en el estado del cabello. Estos factores no se corrigen solos y merecen una analítica.
Qué hacer y cuándo consultar
Lo primero es no alarmarse ni cambiar de producto cada semana. Una alimentación variada, dormir bien y tratar el pelo con suavidad acompañan la recuperación natural. Con eso, la mayoría de las caídas estacionales se resuelven sin más intervención.
Conviene consultar si la caída dura más de tres meses, si notas zonas despobladas o clareo evidente, o si aparece picor, enrojecimiento o cambios en las uñas quebradizas que sugieran un problema de fondo. En esos casos, un dermatólogo puede identificar la causa y orientar el tratamiento adecuado.
Esta información no sustituye la evaluación de un profesional. Si la caída del cabello es intensa o prolongada, consulta con tu médico o dermatólogo para un diagnóstico preciso.









