Las migrañas son absolutamente debilitantes. Aparecen sin previo aviso, duran un tiempo indeterminado y pueden arruinar días enteros. Según estudios publicados en JAMA Network Open, la migraña es la segunda condición más incapacitante en el mundo. La American Migraine Foundation señala que afecta tres veces más a mujeres que a hombres y a más del 30% de las mujeres a lo largo de su vida, pero solo el 5% de ellas busca atención médica para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Qué es exactamente una migraña según los especialistas
La migraña es mucho más que un dolor de cabeza intenso. La doctora Merle Diamond, presidenta y directora médica de la Diamond Headache Clinic de Chicago, lo explica con claridad: los tres aspectos más importantes de la migraña son el dolor de cabeza de moderado a intenso, los síntomas asociados como náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz y al ruido, y el alto grado de incapacidad. La gran mayoría de los pacientes que sufren una crisis no consigue realizar sus actividades normales durante el episodio.
Sobre las causas, la doctora Diamond señala que la más común es la genética: si un familiar de primer grado tiene migraña, la probabilidad de heredarla es de aproximadamente el 50%. Más allá de la genética, el traumatismo craneal, la falta de sueño, saltarse comidas, la deshidratación, el consumo excesivo de cafeína, los ciclos menstruales, las alteraciones hormonales e incluso los cambios climáticos pueden desencadenar una crisis. Una revisión publicada en la revista Cephalalgia en 2022 confirmó que la identificación y el manejo de los factores desencadenantes individuales reduce de forma significativa la frecuencia de las crisis en personas con migraña episódica.

Las cuatro fases de una crisis y cuánto dura cada una
Las migrañas tienen una estructura propia y metodológica, lo que permite reconocerlas y actuar antes de que se establezcan completamente. La doctora Damita Bryant, especialista en cefaleas y directora médica del Nashville Neuroscience Group, subraya que cuanto antes se inicia el tratamiento, antes puede desaparecer la migraña. No todas las personas experimentan las cuatro fases en cada crisis, pero conocerlas permite actuar en el momento de mayor eficacia.
- Pródromo: puede comenzar horas o incluso días antes de la crisis propiamente dicha. La doctora Diamond explica que el pródromo consiste en síntomas iniciales repetitivos que avisan de que una crisis está llegando: cansancio extremo, hambre intensa, dolor de cuello, mareo, bostezos excesivos, cambios de humor o irritabilidad. Tiende a ser un síntoma o grupo de síntomas que la persona reconoce como señal personal de alarma.
- Aura: solo el 20% de las personas con migraña la experimenta, según la doctora Bryant. Consiste en síntomas visuales o neurológicos que aparecen entre 30 minutos y una hora antes del dolor: destellos de luz, puntos ciegos, imágenes en zigzag o, en casos más severos, hormigueo y pérdida de movimiento en un lado del cuerpo. Dura entre 20 y 60 minutos y se resuelve de forma reversible antes o durante el dolor.
- Ataque: es el evento principal. La doctora Bryant lo describe como un dolor de cabeza moderado a intenso, pulsátil o punzante, que generalmente comienza en un lado antes de extenderse, acompañado de náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz o al ruido. Su duración varía, pero puede extenderse de cuatro a 48 horas sin tratamiento.
- Pós-drómo o resaca de la migraña: puede durar hasta 24 horas tras la desaparición del dolor. La doctora Diamond lo describe como una fase de agotamiento extremo, somnolencia e irritabilidad. La doctora Bryant añade que el principal signo es que las personas simplemente se sienten exhaustas, como si hubieran hecho un esfuerzo físico enorme.
¿Puede una migraña durar días? Qué ocurre en el cerebro
Sí, una migraña puede durar varios días si no se trata. La doctora Diamond explica el mecanismo: la crisis comienza cuando una área del tronco cerebral se activa y neuropéptidos proinflamatorios envían señales de dolor. Se produce entonces una propagación eléctrica o química de la irritación por la superficie cerebral, y los síntomas surgen por períodos variables según qué partes del cerebro estén afectadas. Por esa variabilidad, una migraña sin tratar puede extenderse de dos a tres días hasta que todas sus fases se superen.
La doctora Bryant señala además el papel clave del péptido relacionado con el gen de la calcitonina, conocido como CGRP. En 2018 se confirmó que esta proteína cerebral provoca inflamación durante la migraña. Las personas con migraña presentan una mayor secreción de CGRP en el cerebro, y cuanto más CGRP hay en circulación, más intensas y prolongadas son las crisis. Ese descubrimiento fue el que abrió la puerta a los tratamientos biológicos más modernos. Para entender mejor qué es la migraña crónica y qué opciones de tratamiento preventivo existen, conviene revisar también los criterios que determinan cuándo una migraña episódica ha evolucionado a crónica.

Cómo acortar una crisis: lo que recomiendan las especialistas
Si hay algo en lo que la doctora Bryant insiste de forma rotunda es en la velocidad: si la persona tiene certeza de que está sintiendo una migraña, debe iniciar el tratamiento rápidamente. Por eso es tan importante reconocer el pródromo o el aura como señales de actuación inmediata, antes de que el dolor sea intenso.
- Sin medicación: ir a un ambiente oscuro y silencioso si la luz o el sonido son desencadenantes, aplicar una compresa de hielo en la zona dolorosa y realizar estiramientos suaves para aliviar la tensión muscular cervical.
- Con analgésicos de venta libre: la doctora Diamond sugiere ibuprofeno o la combinación de aspirina con paracetamol. Sin embargo, advierte que no son soluciones a largo plazo: si se toman dos o tres veces por semana, es necesario consultar al médico porque el uso prolongado puede producir cefalea por abuso de medicación y sangrado gastrointestinal.
- Con medicación prescrita: los triptanos eran hasta hace poco la primera línea de defensa. Pero los bloqueadores de CGRP más recientes son especialmente eficaces para reducir el dolor con pocos efectos secundarios. La doctora Bryant señala que la mayoría de sus pacientes le dice que este tipo de tratamiento ha cambiado sus vidas.
Cuándo es imprescindible consultar al médico
No existe cura para la migraña, pero los recursos, los especialistas y la medicación actual pueden aliviar significativamente los síntomas. La doctora Diamond establece un criterio práctico: si las crisis son esporádicas y se controlan con una o dos dosis de medicamento de venta libre, no es urgente consultar. Pero si la migraña persiste más de un día con los propios tratamientos, si se vuelve recurrente o más intensa, o si interfiere con el trabajo, la escuela o los compromisos cotidianos, entonces hay que consultar a un médico.
La doctora Bryant recuerda que cuanto más tiempo dure la migraña sin tratamiento adecuado, mayor es la probabilidad de que se cronifique. Cuando una persona tiene varias crisis al mes, el cerebro tiene menos tiempo para recuperarse y la probabilidad de que aparezca otra crisis antes aumenta. En casos extremos, si el dolor se acompaña de dificultad para hablar, alteraciones en la visión, confusión mental o entumecimiento en el cuerpo, hay que acudir a urgencias de inmediato porque esos síntomas pueden indicar una complicación que requiere evaluación inmediata. Los avances en el tratamiento de los últimos cinco años han sido notables, concluye la doctora Bryant: no quiero que las personas se rindan.
Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la evaluación médica profesional. Ante migrañas frecuentes, prolongadas o con síntomas neurológicos inusuales, consulte con su médico o neurólogo para recibir el diagnóstico y el tratamiento adecuados.









