Los mareos al levantarse pueden aparecer por un descenso brusco de la presión arterial al pasar de tumbado a de pie. Ese cambio afecta la circulación y el riego cerebral durante unos segundos. Cuando ocurre de forma repetida, una causa frecuente es la hipotensión ortostática, un problema que conviene reconocer porque aumenta el riesgo de caída, desmayo e inestabilidad.
¿Qué ocurre en el cuerpo cuando aparece ese mareo al ponerse de pie?
La presión arterial no es fija. Al incorporarse, parte de la sangre baja hacia las piernas y el abdomen por efecto de la gravedad. El organismo suele compensarlo con rapidez, aumenta la frecuencia cardiaca, contrae los vasos sanguíneos y mantiene el flujo hacia el cerebro.
Si esa respuesta falla o llega tarde, la circulación cerebral cae por unos instantes y aparecen síntomas como visión borrosa, aturdimiento, debilidad, náuseas o sensación de desmayo. La hipotensión ortostática se define por una bajada medible de la tensión al ponerse de pie, y es más habitual en personas mayores, en quienes toman ciertos fármacos o en situaciones de deshidratación.
¿Qué dice la investigación reciente sobre la hipotensión ortostática?
Una investigación científica de 2023 revisó una medida sencilla que suele recomendarse en consulta, beber agua de forma rápida. El análisis observó que, en personas con hipotensión ortostática, esa estrategia puede elevar la presión arterial poco después de la ingesta, sobre todo la sistólica. Puedes leer el hallazgo sobre el aumento transitorio de la presión arterial tras beber agua.
Esto no significa que el agua sustituya la valoración clínica ni que sirva para todos los casos. Sí refuerza una idea práctica, el volumen de líquidos influye en el retorno venoso y en la estabilidad hemodinámica. En personas con tendencia a los mareos al levantarse, mantener una hidratación adecuada puede marcar una diferencia concreta durante las primeras horas del día.

¿Cuáles son las causas más frecuentes y quién tiene más riesgo?
La hipotensión ortostática puede aparecer por varias razones. A veces se relaciona con pérdida de líquidos, fiebre, vómitos, diarrea o ayunos prolongados. En otros casos intervienen trastornos neurológicos, reposo prolongado en cama, anemia o problemas cardiovasculares que alteran la respuesta del pulso y de los vasos sanguíneos.
También conviene revisar la medicación. Una revisión de 2021 encontró más riesgo de hipotensión ortostática con varios fármacos, un punto relevante en personas polimedicadas. Entre los grupos que con más frecuencia obligan a vigilar síntomas están estos:
- Antihipertensivos y diuréticos.
- Antidepresivos y algunos antipsicóticos.
- Fármacos para el párkinson.
- Medicamentos sedantes o que favorecen la vasodilatación.
¿Cómo prevenir los episodios al levantarse de la cama?
La prevención empieza antes de poner los pies en el suelo. Si sueles notar mareo, conviene incorporarse por fases, primero sentarse en la cama, esperar unos segundos y luego ponerse de pie. En el portal de Tua Saúde se explican bien las causas y medidas útiles cuando estos episodios se repiten.
Además, hay hábitos sencillos que ayudan a sostener la presión arterial y mejorar la circulación al cambiar de postura:
- Beber líquidos a lo largo del día, salvo que haya restricción médica.
- Evitar levantarse de golpe, sobre todo al despertar.
- Comer con regularidad si el mareo empeora tras muchas horas en ayunas.
- Reducir el alcohol, porque favorece la vasodilatación y la deshidratación.
- Usar medias de compresión si el profesional lo indica.
¿Cuándo conviene consultar y qué señales no deben ignorarse?
Los mareos al levantarse no siempre son banales. Si aparecen con frecuencia, duran más de unos segundos o terminan en caída, toca valorar la presión arterial en distintas posturas y revisar antecedentes, medicación, hidratación y analíticas. También importa si hay palpitaciones, dolor en el pecho, falta de aire o pérdida de conocimiento.
La hipotensión ortostática puede ser un hallazgo aislado o la pista de un problema de base. Identificar el patrón, medir la tensión al estar tumbado y de pie, y corregir factores como la deshidratación, el exceso de fármacos o el reposo prolongado ayuda a reducir episodios y a proteger la estabilidad de la circulación diaria.
Este contenido es exclusivamente informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si presentas mareos, desmayos o dudas sobre tu estado, busca atención médica.









