Duele la parte lateral de la cadera, justo sobre ese hueso que sobresale. Duele al subir escaleras, al levantarse de una silla baja y, sobre todo, al tumbarse de ese lado por la noche. El diagnóstico clásico llega enseguida: bursitis de cadera. Y aquí viene la sorpresa: la medicina ha cambiado de opinión sobre esa etiqueta, y hoy sabemos que en la mayoría de los casos la bursa no es la culpable.
¿Qué se creía y qué se sabe ahora?

Durante décadas, cualquier dolor lateral de cadera se llamaba bursitis trocantérea: la inflamación de una bolsa de líquido que amortigua el roce sobre el hueso. Las resonancias contaron otra historia.
Según UpToDate, la referencia clínica, “bursitis trocantérea” es un nombre equivocado para describir el dolor lateral de cadera. Los estudios de imagen muestran que la afectación de la bursa es poco frecuente y, cuando aparece, nunca está sola: acompaña a un problema del tendón.
¿Cuál es el culpable real?
El verdadero protagonista son los tendones glúteos, los del glúteo medio y menor, que se insertan en ese hueso saliente de la cadera.
Su deterioro se llama tendinopatía glútea, y hoy se considera la causa principal del dolor lateral de cadera. El nombre correcto del cuadro completo es síndrome de dolor trocantérico. Y ojo con el matiz: es una tendinopatía, es decir, degeneración del tendón, no una inflamación, igual que ocurre con el codo de tenista.
¿A quién afecta?
El perfil está muy bien definido, y explica por qué tantas mujeres lo padecen sin saber qué les pasa.
Estos son los datos:
- Afecta sobre todo a mujeres mayores de 40, en proporción de 4 a 1.
- Es especialmente frecuente tras la menopausia.
- Supone hasta el 20% de las consultas por dolor de cadera.
- Es más común en personas sedentarias o con sobrepeso.
- También aparece en corredores.
¿Cómo se reconoce?
Los síntomas son bastante característicos, y hay uno que delata el cuadro casi por sí solo.
Estas son las señales:
- Dolor al tumbarse de ese lado por la noche: el síntoma más revelador.
- Dolor al presionar directamente el hueso saliente de la cadera.
- Empeora al subir escaleras y al caminar.
- Duele levantarse tras estar mucho rato sentado, sobre todo de asientos bajos.
- Puede irradiar por la cara externa del muslo.
¿Y si no es eso?
Conviene descartar otras causas, porque no todo dolor de cadera viene del tendón. La localización ayuda mucho a orientarse.
Ten en cuenta que:
- El dolor en la ingle apunta más a la articulación: artrosis de cadera.
- El dolor lateral apunta al tendón glúteo.
- El dolor que baja por detrás puede ser del nervio ciático.
- Un dolor referido desde la espalda también engaña.
- El diagnóstico lo confirma el médico, con exploración y a veces imagen.
¿Por qué importa la distinción?
Porque cambia el tratamiento por completo. Si fuera una bursitis inflamada, tendría sentido pinchar corticoides y estirar. Pero al ser una tendinopatía por compresión, el enfoque es otro.
El mecanismo es clave: el tendón sufre cuando se comprime contra el hueso, algo que ocurre al cruzar las piernas, al apoyar el peso en una cadera de pie o al dormir de lado. Por eso ciertos estiramientos clásicos, que llevan la pierna cruzada, pueden empeorarlo.
Estas medidas ayudan:
- Evita cruzar las piernas y apoyar el peso en una sola cadera.
- Duerme con una almohada entre las rodillas.
- Fortalece los glúteos de forma progresiva con ejercicio guiado.
- Evita los asientos muy bajos.
- Consulta al fisioterapeuta: la carga progresiva es el tratamiento de base.
Lo que conviene recordar sobre el dolor lateral de cadera

Ante un dolor de cadera al caminar o subir escaleras, la respuesta a “bursitis o tendinitis” es casi siempre la segunda, y ni siquiera es una “-itis”: los estudios muestran que la bursa rara vez es la culpable y que el problema real es la degeneración de los tendones glúteos. Afecta sobre todo a mujeres mayores de 40, y el síntoma delator es el dolor al dormir de ese lado. Como el mecanismo es la compresión, conviene evitar cruzar las piernas y ciertos estiramientos, y trabajar la fuerza de los glúteos con guía profesional.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la evaluación de un médico o fisioterapeuta. Si el dolor de cadera es intenso o persistente, consulta con un profesional de la salud.









