La interacción medicamentosa ocurre cuando el uso previo o simultáneo de otro medicamento, alimento, suplemento, alcohol, drogas ilícitas o sustancias químicas del ambiente modifica la acción, los efectos o la toxicidad de un medicamento.
Existen diferentes tipos de interacción medicamentosa, como las farmacocinéticas, farmacodinámicas y las relacionadas con el efecto de los medicamentos, que pueden reducir el efecto terapéutico esperado o aumentar la toxicidad y el riesgo de reacciones adversas.
Para evitar interacciones medicamentosas, es importante seguir las recomendaciones sobre los horarios, las dosis y la forma de uso de los medicamentos, además de evitar la automedicación e informar al médico sobre el uso habitual de medicamentos, alimentos, suplementos u otras sustancias.
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Ejemplos de interacción medicamentosa
La siguiente tabla presenta algunos ejemplos de interacciones medicamentosas y sus posibles efectos:
Por su parte, la simvastatina, cuando se utiliza junto con diclofenaco, puede aumentar el riesgo de rabdomiólisis, mientras que su combinación con fenitoína puede disminuir el efecto de la simvastatina.
Lea también: Simvastatina: para qué sirve, dosis y efectos secundarios tuasaude.com/es/simvastatinaSegún el grado de riesgo que representan para la salud, las interacciones medicamentosas se clasifican en contraindicadas, graves, moderadas o leves.
Tipos de interacciones medicamentosas
Los tipos de interacción medicamentosa son:
1. Interacción medicamentosa farmacocinética
La interacción medicamentosa farmacocinética ocurre cuando un medicamento u otra sustancia, como un nutriente o alimento, altera la absorción, distribución, metabolismo o eliminación de otro medicamento.
Como consecuencia, puede modificarse la cantidad del principio activo disponible para actuar en el organismo, así como el tiempo que permanece activo en el cuerpo.
2. Interacción medicamentosa farmacodinámica
La interacción medicamentosa farmacodinámica ocurre cuando el efecto de un medicamento se modifica por la presencia de otro, sin que se alteren su absorción, distribución, metabolismo o eliminación.
En estos casos, dos o más sustancias pueden competir o actuar sobre el mismo receptor, enzima o transportador, lo que puede reducir, inhibir o incluso anular el efecto y la eficacia de uno de los medicamentos.
3. Interacción medicamentosa por efecto
La interacción medicamentosa por efecto ocurre cuando dos o más medicamentos utilizados al mismo tiempo tienen acciones similares u opuestas.
Esta interacción puede potenciar o reducir el efecto de los medicamentos, sin modificar la acción individual de cada uno.
4. Interacción medicamentosa fisicoquímica
La interacción medicamentosa fisicoquímica ocurre antes de que el medicamento entre al organismo.
Este tipo de interacción puede producirse durante la manipulación, preparación o administración, cuando se mezclan dos o más medicamentos en un mismo recipiente, como una jeringa, un frasco de infusión o una sonda.
La interacción medicamentosa fisicoquímica puede provocar la formación de partículas sólidas, producción de gas, cambios en el color del medicamento, inactivación o reducción de su eficacia e incluso formación de sustancias químicas inactivas o tóxicas.
Cómo prevenir la interacción medicamentosa
Algunas recomendaciones importantes para prevenir las interacciones medicamentosas son:
- Evitar la automedicación, es decir, el uso de medicamentos por cuenta propia, ya que aumenta considerablemente el riesgo de interacciones y otros problemas de salud.
- Informar siempre al equipo de salud, durante la consulta, sobre todos los medicamentos, alimentos, suplementos u otras sustancias que se utilizan habitualmente.
- Seguir exactamente las recomendaciones sobre los horarios, las dosis y las formas de administración de los medicamentos.
Por su parte, se recomienda que los médicos orienten detalladamente a la persona y a sus cuidadores sobre los riesgos asociados con los medicamentos y su uso adecuado.
Además, el médico debe evaluar todos los tratamientos utilizados para evitar la combinación de medicamentos incompatibles y revisarlos periódicamente, con el fin de reducir el riesgo de hospitalizaciones y reacciones adversas.