Las convulsiones son episodios causados por una actividad eléctrica anormal, excesiva y descontrolada en el cerebro, que ocurre cuando muchas neuronas envían señales erróneas al mismo tiempo, pudiendo provocar cambios en la conciencia, el comportamiento, la memoria, las sensaciones o los movimientos.
Por lo general, las convulsiones pueden presentarse en bebés, niños, adolescentes y adultos debido a estrés, fiebre alta, epilepsia o infecciones, como meningitis o encefalitis, así como por traumatismo craneoencefálico o tumores cerebrales.
En caso de convulsión, es importante consultar a un neurólogo o a un médico general para identificar la causa e iniciar el tratamiento adecuado. Si la convulsión dura más de 5 minutos o aparece de forma repetida, se aconseja acudir a urgencias.
Enfermedades que causan convulsiones y otras situaciones
Las principales enfermedades y situaciones que pueden causar una convulsión son:
1. Estrés
El estrés puede provocar convulsiones o episodios similares, actuando principalmente como un desencadenante. En personas con epilepsia, es uno de los factores más comunes que favorecen la aparición de crisis, sobre todo cuando se asocia a falta de sueño u otros cambios en el estilo de vida.
Lea también: 15 síntomas de estrés (físicos y emocionales) tuasaude.com/es/sintomas-de-estresAsimismo, el estrés intenso puede causar crisis no epilépticas de origen psicológico, con síntomas parecidos a una convulsión, pero sin alteraciones eléctricas en el cerebro.
En niños pequeños, el estrés también se considera un factor de riesgo para convulsiones febriles.
2. Fiebre alta
La fiebre alta puede causar convulsiones en algunas personas, siendo más común en niños entre 6 meses y 5 años de edad.
Además, el riesgo de convulsión causada por la fiebre es mayor en niños con antecedentes familiares de convulsiones debido a la fiebre.
3. Epilepsia
La epilepsia es una enfermedad que afecta el funcionamiento de las neuronas, aumentando el riesgo de convulsión.
Generalmente, la epilepsia es causada por alteraciones genéticas, pero también puede ocurrir debido a malformaciones del cerebro y enfermedades del metabolismo, por ejemplo. Entienda mejor qué es la epilepsia.
4. Infecciones
Infecciones, principalmente aquellas que afectan el sistema nervioso, como meningitis y encefalitis, pueden afectar el funcionamiento del cerebro y causar convulsiones. Sepa cómo identificar los principales síntomas de meningitis.
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La hipoglucemia es la disminución de azúcar en sangre que normalmente causa síntomas como ansiedad, temblores y sudor intenso; sin embargo, cuando es grave, puede provocar convulsiones, confusión e incluso coma. Vea otros síntomas de hipoglucemia y qué hacer.
6. Traumatismo craneal
Los golpes en la cabeza, dependiendo de su intensidad, pueden causar traumatismo craneal y afectar el funcionamiento normal del cerebro, provocando una convulsión.
Además, dependiendo de la gravedad, la convulsión puede ocurrir hasta semanas después del trauma. Vea más síntomas del traumatismo craneal.
7. Tumores cerebrales
Los tumores en el cerebro también pueden causar convulsiones en algunos casos. Sin embargo, es común que existan otros síntomas como dolor de cabeza, náuseas y vómitos. Conozca otros síntomas de tumores cerebrales.
8. Abstinencia de sustancias
Algunos medicamentos, como barbitúricos y benzodiacepinas, cuando se utilizan por períodos prolongados, pueden causar convulsiones al interrumpir su uso.
Además, la abstinencia de drogas ilícitas y el alcoholismo también puede causar convulsiones cuando se interrumpe su consumo. Consulte otros síntomas de abstinencia.
9. Efectos secundarios de medicamentos
Algunos medicamentos, como antidepresivos y antihistamínicos, cuando se utilizan sin indicación médica y en dosis superiores a las recomendadas, pueden causar convulsiones. Conozca los principales antidepresivos y sus efectos secundarios.
Principales síntomas
Los principales síntomas de convulsiones son:
- Alteración súbita de la conciencia;
- Contracción o rigidez de los músculos del cuerpo;
- Espasmos musculares involuntarios;
- Movimientos bruscos e incontrolables de brazos o piernas;
- Mirada fija;
- Confusión mental;
- Salivación excesiva.
Antes de que ocurra el episodio de convulsiones, la persona puede presentar síntomas conocidos como aura epiléptica, como zumbido en los oídos, náuseas, mareos y ansiedad sin causa aparente.
Durante las convulsiones, la persona también puede perder el control de la vejiga y/o del intestino. Los síntomas de las convulsiones varían según el tipo de crisis y el área del cerebro afectada, por lo que su manifestación puede ser diferente en cada persona.
Diferentes tipos
Los principales tipos de convulsión son:
1. Convulsión focal
La convulsión focal ocurre cuando solo se afecta un hemisferio del cerebro, y la persona puede o no perder la conciencia.
2. Convulsión generalizada
La convulsión generalizada ocurre cuando se afectan ambos lados del cerebro y, por lo general, hay pérdida de conciencia.
3. Crisis de ausencia
La crisis de ausencia, también conocida como crisis del pequeño mal o ausencia epiléptica en la infancia, es más frecuente en niños.
Este tipo de convulsión se caracteriza por una pérdida transitoria de contacto con el entorno, en la que la persona se queda con la mirada vaga y fija por algunos segundos, y vuelve a su actividad con normalidad como si nada hubiera pasado.
4. Convulsión tónica
La convulsión tónica se caracteriza por el endurecimiento de los músculos, principalmente de los brazos, las piernas y la espalda.
En este tipo de convulsión, que corresponde a una convulsión generalizada, la persona puede caer al suelo y perder la conciencia.
5. Convulsión atónica
La convulsión atónica es otro tipo de convulsión generalizada en la que la persona pierde el tono muscular, se desmaya y pierde completamente la conciencia.
Este tipo de convulsión puede presentarse varias veces al día y durar solo algunos segundos.
6. Convulsión clónica
La convulsión clónica también es un tipo de convulsión generalizada en la que la persona realiza movimientos musculares bruscos y repetitivos, principalmente de los brazos.
Además, los movimientos bruscos también pueden afectar el cuello y el rostro.
7. Convulsión tónico-clónica
La convulsión tónico-clónica es un tipo de convulsión generalizada más común y de presentación más intensa, también conocida como ataque epiléptico o gran mal.
Este tipo de convulsión se caracteriza por una fase inicial de rigidez muscular en el cuerpo, seguida de temblores y contracciones musculares involuntarias, además de salivación excesiva, emisión de sonidos, pérdida del control de la vejiga y mordedura de la lengua.
8. Convulsión mioclónica
La convulsión mioclónica se caracteriza por movimientos repentinos, contracciones o sacudidas breves en brazos o piernas, sin pérdida de la conciencia.
Qué hacer en caso de convulsiones
Durante la convulsión, se recomienda:
- Mantener la calma;
- Alejar objetos duros o puntiagudos que puedan causar lesiones cerca de la persona;
- Colocar a la persona de lado para facilitar la respiración y evitar asfixia con saliva o vómito;
- Aflojar la ropa ajustada, retirando cordones y cinturones, por ejemplo;
- No intentar sujetar a la persona ni impedir los movimientos convulsivos;
- Permanecer con la persona hasta que recupere la conciencia;
- No colocar los dedos ni ningún objeto dentro de la boca, ni intentar retirar prótesis dentales, ya que la persona puede morder involuntariamente los dedos.
Se recomienda anotar el tiempo de duración de la convulsión para informarlo al médico si es necesario.
Si la convulsión dura más de 5 minutos, ocurre una segunda convulsión poco después de la primera o la persona no recupera la conciencia después de la crisis, se recomienda llamar a los servicios de emergencia. Vea otros cuidados que se deben tener y qué no se deben hacer durante la convulsión.
Lea también: Crisis convulsiva: qué es, cómo identificar (y qué hacer) tuasaude.com/es/crisis-convulsivaDespués de la convulsión, ¿se le puede dar agua a la persona?
No se debe dar agua ni alimentos, ni echar agua en la cara de la persona durante una convulsión o hasta que esté completamente consciente y recuperada, debido al riesgo de atragantamiento o ahogamiento.
Lo ideal es esperar a que la persona sea evaluada por un profesional de la salud y a que la convulsión esté completamente estabilizada.
Cómo se realiza el tratamiento
El tratamiento de la convulsión debe realizarse con la orientación de un neurólogo o médico general para controlar la crisis convulsiva y evitar nuevas crisis, y varía según la causa.
Por lo general, el tratamiento inicial de la crisis convulsiva generalizada en el hospital se realiza con el uso de benzodiacepinas, como diazepam o midazolam, por vía intravenosa, junto con el monitoreo de la respiración, las vías aéreas y la oxigenación del organismo.
Además, pueden utilizarse anticonvulsivantes por vía intravenosa, como fenitoína o fenobarbital.
Lea también: Fenobarbital: para qué sirve, cómo tomar y efectos secundarios tuasaude.com/es/fenobarbitalCuando la causa de la convulsión es la epilepsia, el tratamiento suele incluir el uso de anticonvulsivantes por vía oral para controlar la actividad cerebral y prevenir nuevas crisis convulsivas. Es posible conocer cómo se realiza el tratamiento de la epilepsia.
Otros tratamientos que pueden indicarse incluyen el uso de antibióticos para combatir infecciones, el monitoreo de la glucosa, el ajuste de dosis de medicamentos antidiabéticos o el tratamiento de la crisis de abstinencia al alcohol, por ejemplo.