Artrosis: qué es, síntomas y tratamiento

Revisión clínica: Marcelle Pinheiro
Fisioterapeuta
mayo 2022

La artrosis es una situación en que hay una degeneración de la articulación que causa síntomas como inflamación, dolor y rigidez en las articulaciones, así como dificultad para realizar movimientos, pudiendo haber compromiso de articulaciones como por ejemplo, de la rodilla, hombro, cadera y columna.

La artrosis es una enfermedad degenerativa crónica que puede presentarse debido al desgaste natural de las articulaciones ya sea por la edad o como por consecuencia de la realización de movimientos repetitivos, traumatismo, antecedentes familiares y exceso de peso, principalmente.

A pesar de que la artrosis no tiene cura, es posible aliviar los síntomas por medio del uso de medicamentos que deben ser indicados por el ortopedista, además de que también es importante la realización de sesiones de fisioterapia para ayudar a mejorar la movilidad de la articulación afectada, además de ayudar a controlar y retardar el desarrollo de la enfermedad.

Síntomas de artrosis

Los síntomas de artrosis están relacionados con el desgaste de la articulación, que producen inflamación, además de otros síntomas, como:

  • Dolor en la articulación afectada;
  • Dificultad para la realización de movimientos;
  • Inflamación y enrojecimiento local;
  • Rigidez en la articulación, principalmente después de despertarse.

Además, al progresar la enfermedad es posible que surjan algunas deformaciones en la zona de las articulaciones afectadas, que puede aumentar la intensidad de los síntomas. Por eso, ante la presencia de signos y síntomas, es importante acudir con un ortopedista para que realice el diagnóstico e inicie el tratamiento adecuado.

Tipos de artrosis

La artrosis puede clasificarse en algunos tipos de acuerdo a la articulación afectada, siendo los principales:

  1. Artrosis de rodilla, en que hay un compromiso de esta articulación, pudiendo causar dificultad para caminar, subir y bajar escaleras y estirar la pierna, por ejemplo. Es común observar artrosis en ambas rodillas, sin embargo, el grado de alteración puede variar entre ellas. Conozca más sobre la artrosis en la rodilla;
  2. Artrosis en la cadera, en que hay compromiso de las articulaciones que sostienen el peso del cuerpo, como la cadera, produciendo dolor y dificultad para caminar. Vea más sobre la artrosis de cadera;
  3. Artrosis de la columna, en que las articulaciones de la columna vertebral están afectadas, pudiendo ser en la región del cuello, también llamada artrosis cervical; o en la parte baja, causando dolor en el cuello y en la espalda, además de dificultad para moverse. Vea otros síntomas de artrosis en el cuello;
  4. Artrosis de las manos, en que las articulaciones de las manos y dedos, especialmente en el pulgar, se ven afectadas, causando síntomas de dolor, inflamación, deformaciones en los dedos, dificultad para sostener objetos pequeños como bolígrafos o lápices, además de falta de fuerza;
  5. Artrosis de hombro, en que hay compromiso de esta articulación, provocando síntomas de dolor que puede irradiarse al cuello y causar dificultad para mover el brazo. Conozca más sobre la artrosis en el hombro.

De acuerdo al tipo de artrosis, es posible iniciar el tratamiento más específico para favorecer una mejoría en la calidad de vida de la persona.

Cómo se realiza el diagnóstico

El diagnóstico de la artrosis debe ser realizado por el reumatólogo u ortopedista a través de la evaluación de los signos y síntomas presentados, así como por medio de un examen físico en que el médico le pide a la persona que haga movimientos con las articulaciones con el objetivo de evaluar el grado de limitación de movimiento o si hay dolor durante su realización.

Además, el médico suele indicar la realización de exámenes de imagen, como radiografías o resonancia magnética para evaluar las articulaciones y verificar si hay señal de desgaste.

Principales causas

La artrosis surge por un desequilibrio en las células que forman la cápsula que compone la articulación, haciendo que esta disminuya y no logre realizar correctamente la función de evitar el contacto entre los huesos. Sin embargo, la causa que produce este proceso aún no está totalmente clara, pero existe la sospecha de que tenga causas genéticas, además de haber factores que aumentan el riesgo de desarrollar artrosis, como:

  • Desgaste natural de las articulaciones causado por el envejecimiento natural;
  • Trabajos exigentes que sobrecargan algunas articulaciones como sucede con las empleadas domésticas, peluqueras o pintores, por ejemplo;
  • Deportes que sobrecarguen de forma repetida ciertas articulaciones o que exijan constantes movimientos de torsión como el fútbol, béisbol o fútbol americano, por ejemplo;
  • Debilidad en la parte superior de la piernas;
  • Actividades en las cuales es necesario agacharse o arrodillarse de forma repetida, levantando objetos pesados;
  • Exceso de peso, que produce un mayor desgaste especialmente en las articulaciones de las piernas o de la columna;
  • Traumatismo con fracturas, torsiones o golpes que afecten la articulación.

Cuando estos factores están presentes, ocurre un proceso inflamatorio en la zona que lesiona los huesos, músculos y ligamentos de la región, provocando una degeneración y destruyendo progresivamente la articulación.

Cuál es tratamiento

La artrosis es un padecimiento que no tiene cura, y su tratamiento se basa en la utilización de medicamentos antiinflamatorios y analgésicos para reducir el dolor y la inflamación de las articulaciones, así como en la realización de sesiones de fisioterapia o hidroterapia. 

La fisioterapia y los ejercicios deben ser realizados diariamente para que mantengan el movimiento de la articulación, fortalezcan y mejores su movimiento. Además, durante las sesiones de fisioterapia podrán ser utilizados aparatos electroestimulantes y de ultrasonido que estimulan la articulación, disminuyen la inflamación, facilitan la cicatrización y controlan el dolor. 

En los casos donde la artrosis está relacionada con el exceso de peso, los pacientes deben también tener el seguimiento de un nutricionista con el fin de iniciar una dieta para perder peso. Cuando existe una mala postura, el fisioterapeuta debe realizar una reeducación postural global con el fin de disminuir las compensaciones formadas y el dolor generado por la mala postura. 

Generalmente estos tratamientos son suficientes para el control de la artrosis, sin embargo en los casos más graves donde no existen mejorías y, cuando el dolor permanece, puede estar indicado la colocación de una prótesis articular.

Cómo prevenir la artrosis

Una de las principales formas de tratamiento es la prevención de esta patología y, para eso existen algunos cuidados que deben seguirse y estos incluyen:

  • Evitar el exceso de peso;
  • Mantener una buena postura corporal;
  • Evitar levantar grandes pesos, especialmente en la región del hombro;
  • Evitar la realización de ejercicios repetitivos;
  • Evitar la realización de trabajos forzados. 

La artrosis es una enfermedad degenerativa crónica para la cual no existe un buen diagnóstico, siendo el tratamiento dirigido en aliviar el dolor y la inflamación, retardando el progreso de la enfermedad, mejorando la movilidad y la calidad de vida.

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Atualizado por Dr. Gonzalo Ramírez - Médico general y Psicólogo, em mayo de 2022. Revisión clínica por Marcelle Pinheiro - Fisioterapeuta, em mayo de 2022.

Bibliografía

  • NHS. Arthritis. 2018. Disponível em: <https://www.nhs.uk/conditions/arthritis/>. Acceso en 27 may 2019
  • PEREIRA Duarte; RAMOS Elisabete; BRANCO Jaime. Osteoartrite . Acta Med Port. Vol.1. 28.ed; 99-106, 2015
Abrir la bibliografía completa
  • Roberta Garcia De Rosis1 , Paulo Sérgio Massabki2 , Maisa Kairalla3. Osteoartrite: avaliação clínica e epidemiológica de pacientes idosos em instituição de longa permanência. Rev Bras Clin Med . Vol.2. 8.ed; 101-8, 2010
Revisión clínica:
Marcelle Pinheiro
Fisioterapeuta
Formada por la UNESA con registro profesional en CREFITO- 2 nº. 170751 - F.