Por qué me da mucho sueño: 11 causas y qué hacer

Evidencia científica

Sentir mucho sueño durante el día puede deberse a diversas causas, como dormir pocas horas o de forma interrumpida, depresión, narcolepsia, apnea del sueño, hipotiroidismo, obesidad, alteraciones en el azúcar en sangre o mala alimentación.

El exceso de sueño no solo afecta la energía y la concentración, sino que, con el tiempo y la falta de descanso adecuado, también puede disminuir el rendimiento laboral o escolar y aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares, obesidad o accidentes.

Es importante identificar la causa del exceso de sueño, ya que el descanso adecuado es fundamental y, en muchos casos, se puede mejorar mediante cambios en los hábitos de sueño, ajustes en la alimentación o el tratamiento adecuado de enfermedades.

Mujer con mucho sueño

11 posibles causas

Las principales situaciones que causan sueño en exceso son:

1. Cantidad y calidad del sueño insuficiente

Cuando se duerme mal durante la noche o en cantidad insuficiente, es muy común que aparezca somnolencia durante el día.

Además del estrés y la ansiedad, las noches mal dormidas también pueden estar relacionadas con el uso de televisión o computadora antes de acostarse, así como con largas jornadas de trabajo, estudio o compromisos sociales.

Qué hacer: es importante mejorar los hábitos de sueño. Se recomienda apagar apagar las pantallas antes de dormir, mantener la habitación tranquila y fresca, acostarse y levantarse a la misma hora, evitar cafeína, alcohol y cenas pesadas, y hacer ejercicio regularmente ayudan a descansar mejor. Vea cómo mantener una buena higiene del sueño.

2. Depresión

La depresión es un trastorno psicológico que puede causar falta de interés en actividades antes placenteras, disminución de energía, cansancio excesivo e insomnio, lo que afecta la calidad del sueño y puede generar somnolencia durante el día.

Además, algunas personas recurren al sueño como una forma de escapar de la realidad. Se pueden conocer los principales síntomas de la depresión. Conozca más sobre la depresión y su tratamiento.

Qué hacer: se recomienda consultar a un psicólogo y/o psiquiatra para recibir un diagnóstico y comenzar el tratamiento. Si la persona ya tiene diagnóstico de depresión, es importante seguir correctamente las indicaciones médicas respecto a la medicación.

3. Narcolepsia

La narcolepsia es una enfermedad neurológica que altera el ciclo del sueño, causando somnolencia intensa durante el día y episodios de sueño profundo en cualquier momento y lugar. Se puede conocer más sobre la narcolepsia.

Lea también: Narcolepsia: qué es, síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/narcolepsia

Qué hacer: se recomienda consultar a un neurólogo para confirmar el diagnóstico e iniciar el tratamiento, que generalmente incluye medicamentos que estimulan la vigilia, y en algunos casos antidepresivos o oxibato de sodio.

4. Apnea del sueño

La apnea del sueño es una condición en la que se producen pausas momentáneas en la respiración durante el sueño, lo que impide descansar de manera reparadora y provoca somnolencia durante el día.

Qué hacer: el tratamiento comienza con cambios en el estilo de vida, aunque el médico también puede recomendar el uso de un dispositivo CPAP para mejorar la respiración durante la noche. 

5. Enfermedad del sueño

La enfermedad del sueño, también llamada tripanosomiasis americana, es una infección causada por un parásito transmitido por la picadura de una mosca.

En sus fases avanzadas, el parásito puede afectar el sistema nervioso central, provocando confusión, cambios en el comportamiento y somnolencia intensa.

Qué hacer: el tratamiento debe ser indicado por un médico y generalmente se realiza en el hospital, ya que en fases avanzadas se requieren medicamentos con posibles efectos secundarios, necesarios para eliminar el parásito. Conozca más sobre la enfermedad del sueño y su tratamiento.

6. Hipotiroidismo

El hipotiroidismo es una alteración de la tiroides que reduce la cantidad de hormonas T3 y T4 en la sangre, causando síntomas como dolor de cabeza, piel seca y áspera, aumento de peso, dificultad para concentrarse y cansancio excesivo.

Qué hacer: es importante consultar a un endocrinólogo para confirmar el diagnóstico e iniciar el tratamiento con medicamentos que repongan las hormonas tiroideas y alivien los síntomas.

En algunos casos, también puede recomendarse el uso de suplementos de yodo. Se puede saber más sobre el tratamiento del hipotiroidismo.

7. Uso de medicamentos

El uso de algunos medicamentos, como antihistamínicos, relajantes musculares, anticonvulsivantes, antidepresivos, antiparkinsonianos o fármacos cardiovasculares, puede tener como efecto secundario un aumento de la somnolencia, que suele ser más evidente durante el día.

Qué hacer: si la somnolencia es intensa o interfiere con las actividades diarias, es importante consultar al médico para evaluar la posibilidad de ajustar la dosis o cambiar el medicamento.

8. Consumo de alimentos o plantas

El consumo de ciertos alimentos o plantas medicinales que favorecen el sueño, como maracuyá, valeriana o toronjil, puede aumentar la relajación y provocar somnolencia, lo que puede afectar las actividades diarias.

Qué hacer: es importante identificar qué alimento o planta medicinal está causando el sueño y evitar su consumo durante el día.

9. Obesidad

La obesidad puede provocar mucho sueño durante el día dado que el exceso de peso aumenta el riesgo de apnea del sueño, una condición en la que la respiración se interrumpe varias veces mientras la persona duerme, lo que impide un sueño profundo y reparador.

Además, el exceso de grasa produce inflamación y altera hormonas que regulan el sueño y el apetito, lo que empeora el cansancio.

Qué hacer: se recomienda acudir a un nutricionista para que indique una dieta que ayude a bajar de peso de forma gradual y saludable. 

También es importante realizar ejercicio físico de forma regular, lo cual va a ayudar a disminuir la inflamación y regularizar el funcionamiento de la hormonas.

10. Alimentación inadecuada

Una alimentación inadecuada puede provocar mucho sueño porque altera la producción de hormonas como la melatonina, desajusta el reloj biológico y afecta la salud intestinal, dificultando un descanso nocturno reparador.

Comer a deshoras, consumir alimentos ultraprocesados o no obtener suficientes nutrientes clave como triptófano, magnesio y vitaminas del grupo B aumenta la somnolencia durante el día.

Qué hacer: mejorar la alimentación, incorporando alimentos ricos en triptófano, como leche, yogur, nueces o cerezas, comer a horarios regulares, cenar ligero y evitar ultraprocesados, cafeína y alcohol por la noche.

También ayuda seguir una dieta equilibrada, como la mediterránea, y mantener niveles adecuados de vitamina D. Conozca más sobre la dieta mediterranea.

11. Alteraciones en los niveles de azúcar en sangre

Las alteraciones en los niveles de azúcar en sangre y la diabetes pueden provocar mucho sueño porque el cuerpo usa la glucosa para regular la energía y el ciclo de sueño-vigilia.

Cuando el azúcar está muy alto, muy bajo o mal controlado, el cerebro no recibe la señal adecuada para mantenerse alerta, lo que causa cansancio y somnolencia durante el día.

Qué hacer: controlar los niveles de glucosa con alimentación saludable, ejercicio y, si es necesario, medicamentos indicados por el médico.

También es importante dormir de manera regular y suficiente para ayudar a que el cuerpo mantenga un equilibrio en el azúcar y la energía.

Qué puede causar el exceso de sueño para la salud

Así como es importante saber qué puede causar el sueño excesivo, también es importante conocer qué implicaciones puede tener para la salud. A lo largo de los meses la falta de un sueño reparador puede causar:

  • Falta o dificultad de concentración;
  • Bajo rendimiento escolar o del trabajo;
  • Resistencia a la insulina;
  • Estrés y ansiedad;
  • Aumento del riesgo de ACV, infarto y muerte súbita;
  • Aumento del riesgo de accidentes de tránsito;
  • Hipertensión;
  • Aterosclerosis;
  • Obesidad.

Además, los individuos que trabajan por turnos, a lo largo de los años, tienen un mayor riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer en relación a personas que hacen un horario de trabajo considerado convencional.