La enfermedad del sueño es una infección causada por un parásito que puede afectar la sangre, el sistema linfático y, sin tratamiento, el sistema nervioso, provocando síntomas como fiebre, dolor de cabeza, cansancio, ganglios inflamados y alteraciones del sueño.
La infección se transmite principalmente por la picadura de una mosca tsetsé infectada, y el diagnóstico se realiza mediante la evaluación de los síntomas, los antecedentes de exposición y pruebas que permiten identificar el parásito y determinar la etapa de la enfermedad.
El tratamiento depende del tipo de Trypanosoma brucei y de la etapa de la enfermedad, y puede incluir medicamentos como fexinidazol, pentamidina, suramina, nifurtimox con eflornitina o melarsoprol, además de seguimiento médico.
Posibles síntomas
Los síntomas de la enfermedad del sueño varían según la etapa de la infección y suelen dividirse en:
- Fase hemolinfática: aparecen síntomas generales como fiebre intermitente, dolor de cabeza intenso, picazón en la piel, dolores musculares y articulares, cansancio, pérdida de peso, sudoración, ganglios inflamados y, en algunos casos, un nódulo rojo y doloroso en el sitio de la picadura de la mosca tsetsé;
- Fase meningoencefálica: ocurre cuando el parásito invade el sistema nervioso, causando alteraciones del sueño, como insomnio durante la noche y somnolencia durante el día, además de cambios de comportamiento, confusión, irritabilidad, alucinaciones, temblores, debilidad muscular, dificultad para caminar o hablar, problemas de visión y pérdida de sensibilidad.
Los síntomas pueden variar de una persona a otra, afectar órganos como el corazón y el hígado y, sin tratamiento, progresar hasta causar coma e incluso la muerte.
Causas y transmisión
La enfermedad del sueño es causada por la infección con el parásito Trypanosoma brucei, que se transmite principalmente por la picadura de una mosca tsetsé infectada.
Al entrar en el organismo, el parásito se multiplica en la sangre y el sistema linfático y, si no se trata, puede llegar al sistema nervioso.
Aunque la mayoría de los casos ocurren por la picadura de esta mosca, también es posible que la infección se transmita durante el embarazo, por transfusiones de sangre, trasplantes de órganos o, en casos muy poco frecuentes, por accidentes de laboratorio o contacto sexual.
El riesgo de contraer la enfermedad es mayor en personas que viven o viajan a zonas rurales del África subsahariana donde habita la mosca tsetsé, especialmente quienes realizan actividades como agricultura, ganadería, pesca o caza.
Cómo se puede evitar el contagio
Para evitar la enfermedad del sueño es importante tomar medidas para prevenir las picaduras de la mosca tsetsé, como usar camisas de manga larga y pantalones, preferiblemente de colores neutros, evitar las áreas donde estas moscas se reproducen o se encuentran con frecuencia y aplicar repelente de insectos para ayudar a prevenir sus picaduras.
Cómo se realiza el diagnóstico
El diagnóstico de la enfermedad del sueño se realiza en tres etapas, el cribado o tamizaje, la confirmación y la determinación de la fase de la enfermedad.
Inicialmente, el médico evalúa los síntomas, los antecedentes de viaje o residencia en zonas de África donde vive la mosca tsetsé y, en algunos casos, solicita pruebas de sangre para detectar anticuerpos contra el parásito.
Si existe sospecha de la enfermedad, el diagnóstico se confirma al identificar el parásito en muestras de sangre, en el líquido obtenido de un ganglio inflamado o de la lesión causada por la picadura, y en algunos casos también pueden utilizarse pruebas moleculares, como la PCR.
Una vez confirmada la infección, puede ser necesario analizar el líquido cefalorraquídeo mediante una punción lumbar para determinar si la enfermedad afectó el sistema nervioso y definir el tratamiento más adecuado.
Diferencia entre Trypanosoma brucei gambiense y rhodesiense
Las dos subespecies de Trypanosoma brucei que causan la enfermedad del sueño presentan diferencias, como se muestra a continuación:
Aunque ambas subespecies son transmitidas por la mosca tsetsé y causan la enfermedad del sueño, identificar cuál provoca la infección es fundamental para elegir el tratamiento más adecuado.
Cómo se realiza el tratamiento
El tratamiento de la enfermedad del sueño depende del tipo de parásito que causa la infección, de la etapa de la enfermedad y de la edad y el peso de la persona.
1. Infección por Trypanosoma brucei gambiense
El tratamiento depende de la etapa de la enfermedad y de la presencia de afectación del sistema nervioso, por lo que antes de iniciarlo el médico evalúa si existen signos neurológicos graves para elegir la opción más adecuada.
En la mayoría de los casos, el medicamento de elección es el fexinidazol por vía oral durante 10 días, siempre administrado después de una comida sólida.
Si este medicamento está contraindicado o no puede utilizarse, pueden indicarse pentamidina en la primera etapa o la combinación de nifurtimox y eflornitina (NECT) en casos más avanzados, la cual requiere hospitalización.
En situaciones específicas, también pueden utilizarse eflornitina o melarsoprol como tratamiento de rescate cuando otros medicamentos no han sido eficaces.
2. Infección por Trypanosoma brucei rhodesiense
El tratamiento depende de la etapa de la enfermedad, de la presencia de afectación del sistema nervioso y de si es posible utilizar fexinidazol por vía oral.
Cuando está contraindicado, la suramina por vía intravenosa suele indicarse en la primera etapa de la enfermedad, mientras que el melarsoprol, administrado junto con prednisolona, se utiliza en la segunda etapa.
Si la suramina no puede administrarse, la pentamidina puede emplearse como tratamiento alternativo en la primera etapa.
Después del tratamiento, es necesario realizar un seguimiento médico durante hasta 24 meses para confirmar que el parásito ha sido eliminado y detectar una posible reaparición de la enfermedad.
En algunos casos, este control incluye evaluaciones clínicas y análisis de sangre y del líquido cefalorraquídeo.