El pecho de paloma es el nombre popular del pectus carinatum, una deformidad de la pared torácica en la que el esternón y los cartílagos que unen las costillas sobresalen hacia adelante.
La mayoría de los niños y adolescentes con esta deformidad de la pared torácica no presentan problemas físicos importantes, aunque algunas personas pueden experimentar dolor en el pecho, falta de aire durante el ejercicio, menor resistencia física o malestar por la apariencia del tórax.
Esta alteración debe ser diagnosticada por un médico ortopedista, quien evaluará la necesidad de tratamiento, que puede incluir el uso de un corsé torácico, fisioterapia o cirugía, según la edad, la gravedad de la deformidad y la flexibilidad de la pared torácica.
Principales características
La principal característica del pecho de paloma es la protrusión del esternón, que hace que la parte delantera del tórax sobresalga hacia afuera, pudiendo afectar todo el esternón de manera uniforme o ser más evidente en uno de los lados.
Aunque puede estar presente desde el nacimiento o desarrollarse durante la infancia, suele hacerse más visible después de los 11 años, especialmente durante los periodos de crecimiento acelerado de la adolescencia.
La mayoría de las personas no presenta síntomas, pero en algunos casos pueden aparecer:
- Dolor o sensibilidad en la zona sobresaliente del tórax;
- Molestia al dormir boca abajo;
- Falta de aire, principalmente durante el ejercicio;
- Respiración acelerada al realizar actividad física;
- Cansancio o menor resistencia al esfuerzo;
- Infecciones respiratorias frecuentes, en algunos casos;
- Vergüenza, baja autoestima o incomodidad con la apariencia del pecho.
El pectus carinatum también puede estar asociado con escoliosis y alteraciones en la postura o movilidad de la columna, por lo que durante la evaluación el médico puede revisar tanto la forma del tórax como la alineación de la columna.
Lea también: Escoliosis: qué es, síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/escoliosisPosibles causas
La causa exacta del pecho de paloma aún no se conoce, pero la principal hipótesis es que se debe a un crecimiento excesivo o una alteración en el desarrollo de los cartílagos que unen las costillas con el esternón, lo que provoca que el hueso se desplace hacia adelante.
También parece existir una predisposición genética, ya que hasta un tercio de las personas con pectus carinatum tiene antecedentes familiares de alguna deformidad de la pared torácica.
En algunos casos, el pectus carinatum puede aparecer asociado con escoliosis o con trastornos como el síndrome de Marfan, síndrome de Noonan, síndrome de Morquio, homocistinuria y osteogénesis imperfecta. Aun así, la mayoría de las veces se presenta de forma aislada.
¿El pecho de paloma es malo?
El pecho de paloma, por lo general, no es una afección grave y en la mayoría de los casos no afecta el funcionamiento del corazón ni de los pulmones.
Sin embargo, la deformidad no desaparece por sí sola y puede hacerse más evidente durante el crecimiento.
Se recomienda acudir al médico si la protrusión del pecho aumenta, causa dolor, provoca falta de aire o cansancio durante el ejercicio, o afecta la autoestima y la calidad de vida.
Cómo se realiza el diagnóstico
El diagnóstico del pecho de paloma se basa principalmente en la exploración física y en la revisión de los antecedentes médicos y familiares.
Durante la consulta, el médico evalúa la forma y simetría del tórax, la flexibilidad de la pared torácica y, en algunos casos, toma fotografías y medidas del pecho para dar seguimiento a la evolución de la deformidad.
Lea también: Flexibilidad: qué es, beneficios y cómo aumentarla tuasaude.com/es/flexibilidadCuando la exploración física no es suficiente para determinar la gravedad del pectus carinatum o para planificar el tratamiento, pueden solicitarse estudios de imagen, como una radiografía de tórax o una tomografía computarizada.
Además, si existen síntomas o sospecha de alguna enfermedad asociada, el médico puede indicar pruebas complementarias, como estudios de función pulmonar, electrocardiograma, resonancia magnética o pruebas genéticas.
Cómo se realiza el tratamiento
El tratamiento del pecho de paloma depende de factores como la edad, la flexibilidad de la pared torácica, la gravedad y simetría de la deformidad, la presencia de síntomas y el impacto en la calidad de vida.
En los niños y adolescentes con una deformidad leve, sin síntomas y que no les genera preocupación por su apariencia, puede no ser necesario iniciar un tratamiento.
Cuando es necesario realizar un tratamiento, las principales opciones son:
1. Corsé torácico
El corsé torácico o sistema de compresión suele ser la primera opción de tratamiento para niños y adolescentes cuyos huesos y cartílagos aún son flexibles. Se ajusta a la forma del tórax y ejerce una presión gradual sobre la zona sobresaliente para corregir la deformidad.
El tiempo de uso diario y la duración del tratamiento deben ser definidos por un equipo especializado y pueden variar entre 8 y 24 horas al día durante 6 a 12 meses o más, según el tipo de corsé y la gravedad de la deformidad.
La eficacia del tratamiento depende en gran medida del uso constante del corsé.
Sin embargo, factores como una protrusión más pronunciada, una pared torácica rígida, una presión inicial elevada o una deformidad asimétrica pueden prolongar el tratamiento y aumentar el riesgo de no obtener los resultados esperados.
2. Cirurgía
La cirugía puede estar indicada cuando la pared torácica es muy rígida, la deformidad es moderada o grave, existe una asimetría importante o el corsé no es eficaz o no puede utilizarse.
Entre las técnicas quirúrgicas disponibles se encuentra el procedimiento de Abramson, una cirugía mínimamente invasiva en la que se coloca una barra metálica delante del esternón para ejercer presión y corregir gradualmente la protrusión.
Otra alternativa es el procedimiento de Ravitch modificado, que consiste en retirar o remodelar los cartílagos costales alterados y reposicionar el esternón.
En algunos casos, también se coloca una barra para mantener el tórax en la posición adecuada durante la recuperación.
Si se coloca una barra, será necesario retirarla mediante una segunda cirugía después del tiempo indicado por el cirujano, que puede variar desde algunos meses hasta aproximadamente dos años, según la técnica empleada.
3. Fisioterapia
La fisioterapia puede complementar el tratamiento para mejorar la postura, fortalecer los músculos del pecho y la espalda, aumentar la movilidad de la columna y favorecer una mejor percepción de la alineación corporal mediante ejercicios de reeducación postural y propioceptiva.
Lea también: Propiocepción: qué es, para qué sirve y ejercicios tuasaude.com/es/propiocepcionEste tratamiento puede ser especialmente útil cuando existen escoliosis, hipercifosis u otras alteraciones posturales.
Además, puede indicarse junto con el uso del corsé para favorecer la corrección de la deformidad y mejorar la función de la pared torácica.