La tendinitis afecta a un tendón, mientras que la bursitis compromete una pequeña bolsa llena de líquido que reduce la fricción cerca de la articulación. Ambas pueden causar dolor al levantar el brazo, vestirse o dormir sobre el hombro afectado. Como sus síntomas se superponen y pueden aparecer al mismo tiempo, la localización del dolor ofrece pistas, pero no confirma por sí sola el diagnóstico.
¿Qué estructura se altera en cada problema?
Los tendones son bandas resistentes que conectan los músculos con los huesos. En el hombro, los tendones del manguito rotador ayudan a elevar y girar el brazo. Aunque se utiliza con frecuencia la palabra tendinitis, muchos casos persistentes se describen mejor como tendinopatía, porque pueden existir cambios por sobrecarga y degeneración sin una inflamación intensa.
La bursitis subacromial afecta a la bursa situada entre los tendones del manguito rotador y las estructuras óseas superiores del hombro. Esta bolsa actúa como una almohadilla que facilita el deslizamiento durante el movimiento. Cuando se irrita o aumenta de volumen, el espacio disponible se reduce y elevar el brazo puede resultar doloroso.
¿Qué muestra la investigación sobre cómo diferenciarlas?
Según una revisión sistemática con metaanálisis publicada en BMC Musculoskeletal Disorders en 2024, la exploración del hombro debe interpretar varias pruebas en conjunto. Los investigadores analizaron 20 estudios con 3.438 pacientes para evaluar maniobras empleadas ante lesiones del manguito rotador y problemas subacromiales, donde puede estar implicada la bursa.
La revisión encontró que algunas pruebas aumentan la sospecha de una lesión concreta, pero calificó la evidencia disponible como de baja calidad. Esto respalda que una sola maniobra no confirma la causa del dolor. La historia clínica, la fuerza, la movilidad y, en determinados casos, la ecografía o la resonancia ayudan a completar la valoración.
¿Dónde suele sentirse el dolor de la tendinitis?
La localización depende del tendón afectado. Los problemas del manguito rotador, especialmente del supraespinoso, suelen producir dolor en la parte lateral o anterolateral del hombro. La molestia puede extenderse hacia la zona superior del brazo, pero habitualmente no llega hasta la mano.
Algunas características que pueden orientar hacia un tendón irritado son:
- Dolor al elevar o separar el brazo del cuerpo.
- Molestia al alcanzar un estante o colocar una prenda.
- Dolor al empujar, tirar o cargar objetos.
- Debilidad o dolor al realizar un movimiento contra resistencia.
- Sensibilidad en la parte frontal si está afectado el tendón del bíceps.
- Empeoramiento tras deportes o trabajos con gestos repetitivos.
En la tendinopatía, algunos movimientos específicos pueden reproducir las molestias porque cargan directamente el tendón afectado. El dolor también puede aparecer por la noche, sobre todo al apoyarse sobre ese lado, aunque este síntoma no es exclusivo de los tendones.

¿Cómo se manifiesta la bursitis del hombro?
La bursitis suele provocar un dolor más extendido en la parte superior, anterior o lateral del hombro. Puede comenzar después de repetir movimientos por encima de la cabeza, aumentar bruscamente una actividad o sufrir un golpe. Levantar el brazo, peinarse, ponerse una chaqueta o alcanzar la espalda puede resultar difícil.
Una característica frecuente es el arco doloroso. La molestia aumenta durante una parte del recorrido al elevar el brazo y puede disminuir al superar esa posición. Esto ocurre porque la bursa y los tejidos cercanos quedan comprimidos bajo las estructuras superiores del hombro. Sin embargo, un arco doloroso también puede aparecer en problemas del manguito rotador.
Para conocer otras afecciones con síntomas parecidos, puede revisarse esta guía sobre otras causas de dolor de hombro. La artrosis, la capsulitis adhesiva, una lesión cervical y las roturas tendinosas también pueden limitar el movimiento.
¿Por qué la tendinitis y la bursitis pueden confundirse?
El tendón del manguito rotador y la bursa subacromial están muy próximos. Una sobrecarga que irrita el tendón puede aumentar el roce sobre la bolsa, mientras que una bursa inflamada puede dificultar el deslizamiento de los tendones. Por este motivo, ambas alteraciones pueden coexistir y producir un cuadro conocido de forma amplia como dolor subacromial.
Las siguientes semejanzas dificultan diferenciarlas únicamente por los síntomas:
- Ambas empeoran al elevar el brazo por encima de la cabeza.
- Las dos pueden causar dolor nocturno.
- Pueden aparecer después de natación, pintura, limpieza o entrenamiento.
- Las molestias suelen localizarse en la parte anterior o lateral.
- Ambas pueden reducir temporalmente la fuerza por el dolor.
- Las pruebas físicas pueden provocar resultados parecidos.
La bursitis puede producir dolor con movimientos activos y pasivos cuando la bolsa se comprime. Una alteración tendinosa suele destacar más durante movimientos activos o contra resistencia. Estas diferencias solo orientan. No permiten establecer con seguridad qué tejido está afectado sin una exploración completa.
¿Cuándo conviene consultar por el dolor?
La valoración profesional resulta recomendable cuando el dolor persiste, aumenta o impide dormir y realizar tareas cotidianas. También conviene consultar si existe una pérdida clara de fuerza, si el brazo no puede elevarse después de una lesión o si las molestias aparecen repetidamente con el trabajo o el ejercicio.
Debe buscarse atención con mayor rapidez ante estas situaciones:
- Dolor intenso después de una caída, un golpe o un tirón.
- Deformidad, hematoma amplio o incapacidad para mover el brazo.
- Hombro caliente, enrojecido e hinchado junto con fiebre.
- Hormigueo persistente, pérdida de sensibilidad o debilidad progresiva.
- Dolor acompañado de presión en el pecho o dificultad para respirar.
La exploración permite identificar el tejido más afectado
La tendinitis compromete principalmente un tendón y la bursitis afecta a una bolsa que reduce la fricción, pero ambas pueden causar un dolor de hombro casi idéntico. La localización, el movimiento que provoca las molestias y la fuerza ofrecen pistas, aunque no siempre permiten separarlas. Un médico o fisioterapeuta puede examinar el recorrido articular y decidir si se necesita una prueba de imagen para descartar una rotura, infección u otra causa.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la evaluación médica. El dolor intenso, la fiebre, la deformidad, la pérdida repentina de fuerza o los síntomas en el pecho requieren atención sanitaria.









