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¿Qué necesitas saber?

Principales causas y cómo tratar el dolor de hombro

El dolor en el hombro puede surgir a cualquier edad, pero normalmente es más común en jóvenes atletas que utilizan la articulación en exceso como por ejemplo jugadores de tenis o gimnastas, y en ancianos, debido al desgaste natural de la articulación.

Normalmente, este tipo de dolor es provocado por una inflamación temporal de las estructuras del hombro y, por lo tanto, puede aliviarse con la aplicación de hielo en la región, desapareciendo 3 a 5 días después de su inicio.

Sin embargo, en algunos casos, este dolor puede ser muy intenso, empeorar a lo largo del tiempo o puede que no se alivie, por lo que se recomienda consultar un traumatólogo para identificar si hay algún problema grave e iniciar el tratamiento adecuado.

Estructuras del hombro
Estructuras del hombro

1. Bursitis

Este problema es provocado por la inflamación de la bolsa sinovial, una estructura similar a una almohadilla que protege los tendones y los músculos de los huesos del hombro durante el movimiento. Esta inflamación es más común en personas que hacen actividades repetitivas con el brazo como pintar, nadar o entrenamiento de brazos en el gym.

Qué se siente: es común la aparición de un dolor agudo en la parte superior o frontal del hombro, que empeora con el movimiento de la articulación cuando se hace movimientos como peinar el cabello o vestirse, por ejemplo. Conozca más sobre la bursitis en el hombro.

Cómo tratar: se debe aplicar hielo en la región afectada durante 20 minutos, 2 a 3 veces al día. Además de esto, se debe evitar el uso de la articulación en las actividades diarias para aliviar la inflamación. Si el dolor no mejora al cabo de 2 o 3 días se recomienda consultar un traumatólogo, ya que puede ser necesario tomar antiinflamatorios, como Diclofenac, o incluso iniciar fisioterapia.

2. Tendinitis

La tendinitis es un problema similar a la bursitis, sin embargo, provoca la inflamación de los tendones del hombro, en lugar de la bolsa sinovial o bursa. En muchos casos, puede incluso surgir acompañada de bursitis porque sus causas también son muy similares, pudiendo afectar los dos tipos de estructura al mismo tiempo.

Qué se siente: este problema sólo causa dolor en la parte frontal del hombro, especialmente cuando se realizan movimientos por encima de la línea de la cabeza o se estira el brazo hacia adelante. Conozca más sobre la tendinitis en el hombro.

Cómo tratar: es muy importante realizar sesiones de fisioterapia para tratar la inflamación de los tendones. Además de esto, la aplicación de compresas frías y colocarse pomadas antiinflamatorias también ayuda a aliviar el dolor.

3. Artritis

Aunque es más común en los ancianos, este problema también puede afectar a los adultos jóvenes, especialmente a los atletas que utilizan en exceso la articulación del hombro, debido a que ocurre un desgaste de la misma. Vea más sobre la artritis.

Qué se siente: además del dolor en el hombro es común que la articulación se inflame, causando dificultad para mover el brazo. Como la artritis no es un problema temporal, los síntomas pueden ir empeorando con el paso del tiempo.

Cómo tratar: el tratamiento debe ser orientado por un traumatólogo o reumatólogo, debido a que normalmente, es necesario utilizar medicamentos antiinflamatorios como Ibuprofeno o Nimesulida, para aliviar el dolor. La fisioterapia también debe utilizarse ya que ayuda a fortalecer la articulación y reducir la inflamación, mejorando los movimientos del hombro.

4. Capsulitis adhesiva

Este problema, conocido también por hombro congelado, es una inflamación crónica del hombro que dificulta mucho el movimiento de la articulación. La capsulitis adhesiva es más común en mujeres mayores de 40 años que han tenido el brazo inmovilizado por más de 2 meses.

Qué se siente: además del dolor, la capsulitis provoca una intensa dificultad para mover el brazo, que va surgiendo gradualmente. Conozca las señales que ayudan a identificar este problema.

Cómo tratar: se recomienda hacer sesiones de fisioterapia para movilizar el hombro y relajar los músculos de la articulación. En los casos más graves, puede ser necesario realizar una cirugía para identificar y reparar las posibles lesiones en el hombro.

5. Fracturas

Aunque casi siempre son fáciles de identificar, las fracturas también pueden provocar pocos síntomas más allá del dolor en el hombro, especialmente cuando no es una fractura completa o es muy pequeña. Lo más común es el surgimiento de fracturas en la clavícula o en el húmero debido a caídas o accidentes.

Qué se siente: generalmente las fracturas provocan dolor muy intenso, hinchazón y manchas moradas en la piel. Sin embargo, cuando son muy pequeñas sólo pueden provocar un dolor leve que va aumentando con el tiempo y que impiden el movimiento del brazo.

Cómo tratar: se debe acudir inmediatamente al hospital para identificar el lugar de la fractura, corregir el hueso e inmovilizar el brazo de la forma correcta para facilitar la cicatrización.

Cómo se diagnostica el dolor en el hombro

El diagnóstico del dolor en el hombro debe realizarse por el traumatólogo, que durante la consulta evalúa todas las estructuras asociadas al hombro y las características del dolor como la intensidad, localización, si es estimulada por algún movimiento específico y su frecuencia. Asimismo, también evalúa si hay alguna limitación del movimiento como dificultad para estirar o levantar el brazo por encima de la cabeza. 

Además de esto, el médico debe ser informado por el paciente sobre los hábitos de vida y el momento en que el dolor comenzó, ya que el dolor puede estar relacionado con movimientos repetitivos, con una mala postura o con la inflamación de la articulación causada por un movimiento brusco. 

Para ayudar al diagnóstico, el médico podría recomendar la realización de exámenes de imagen como radiografía, ultrasonografía, tomografía computarizada o resonancia magnética, que ayudan a identificar la causa y la extensión de la lesión. El ortopedista también puede indicar la realización de una artroscopia, que es una técnica diagnóstica y de tratamiento en que la articulación es visualizada y corregida por medio de pequeños orificios en la piel.
 

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