Despertarse con las manos dormidas, con pinchazos o con la necesidad de sacudirlas para que “vuelvan a la vida” es una experiencia muy frecuente. En la mayoría de los casos desaparece en pocos minutos y no tiene mayor importancia, por lo que suele atribuirse simplemente a haber dormido en mala postura.
Sin embargo, cuando el hormigueo se repite casi todas las noches, despierta a mitad de la madrugada o afecta siempre a los mismos dedos, puede ser la señal de un nervio comprimido o de otro problema que conviene identificar. Reconocer el patrón ayuda a saber cuándo basta con cambiar algunos hábitos y cuándo es necesario consultar.
Qué ocurre cuando las manos se duermen
La sensación de hormigueo, que los médicos llaman parestesia, aparece cuando un nervio recibe presión o se irrita y deja de transmitir las señales con normalidad. Durante el sueño es habitual mantener posturas prolongadas que favorecen esa compresión: dormir sobre el brazo, con la mano bajo la almohada o con las muñecas dobladas hacia dentro.
Cuando la causa es solo la postura, el hormigueo desaparece rápidamente al mover la mano y no vuelve de forma regular. El problema es distinto cuando se repite noche tras noche, porque entonces suele haber un factor de fondo que hace que el nervio sea más vulnerable.

Lo que dice la ciencia sobre la causa más frecuente
La causa más habitual del hormigueo recurrente al despertar es el síndrome del túnel carpiano, en el que el nervio mediano queda comprimido a su paso por la muñeca. Afecta sobre todo al pulgar, el índice, el dedo medio y parte del anular, y es más frecuente en mujeres, en personas con diabetes o hipotiroidismo, durante el embarazo y en trabajos con movimientos repetidos de la muñeca.
Una de las medidas más utilizadas para aliviarlo es la férula nocturna, que mantiene la muñeca recta durante el sueño. Una revisión de la Colaboración Cochrane, actualizada en 2023 y disponible en PubMed, analizó 29 ensayos clínicos con 1.937 adultos con este síndrome, en su mayoría mujeres de entre 42 y 60 años con síntomas leves o moderados.
Los autores concluyeron que, a corto plazo, las férulas aportan poco o ningún beneficio en los síntomas medidos con cuestionarios. Sin embargo, quienes usaron una férula nocturna tenían más probabilidades de referir una mejora global que quienes no recibieron tratamiento, y algunos estudios sugieren que los beneficios pueden aparecer tras varios meses de uso. Los efectos secundarios fueron leves, como dificultad para conciliar el sueño al principio. La evidencia es de baja calidad, por lo que la férula se considera una opción razonable, pero no la solución para todos los casos.
Otras causas comunes del hormigueo al despertar
Además del túnel carpiano, existen otras situaciones que pueden provocar este síntoma:
- Compresión del nervio cubital en el codo, que afecta sobre todo al meñique y al anular y empeora al dormir con los brazos muy flexionados.
- Problemas en la columna cervical, como una hernia de disco o la artrosis, que pueden comprimir los nervios que bajan hacia el brazo.
- Diabetes, que con los años puede dañar los nervios periféricos.
- Déficit de vitamina B12, frecuente en mayores de 50 años, vegetarianos y personas que toman metformina o protectores gástricos de forma prolongada.
- Hipotiroidismo y retención de líquidos, que pueden aumentar la presión dentro del túnel carpiano.
- Consumo excesivo de alcohol, que también afecta a los nervios.
Mantener una alimentación con suficientes vitaminas del grupo B ayuda a proteger el sistema nervioso. Para conocer las mejores fuentes, puede consultar esta lista de alimentos ricos en vitamina B12.

Qué hacer para aliviarlo
Cuando el hormigueo es ocasional y está relacionado con la postura, algunas medidas sencillas suelen ser suficientes:
- Evitar dormir con las muñecas dobladas o las manos bajo la almohada o el cuerpo.
- No apoyar la cabeza sobre el brazo durante la noche.
- Mantener los codos ligeramente estirados al dormir.
- Hacer pausas y estiramientos suaves de muñecas y dedos si se trabaja con el teclado o con herramientas.
- Valorar con el médico el uso de una férula nocturna si se sospecha túnel carpiano.
- Controlar el azúcar en sangre en caso de diabetes y revisar los niveles de vitamina B12 si existe riesgo de déficit.
Cuándo consultar al médico
Conviene pedir una valoración cuando el hormigueo se repite varias noches por semana, interrumpe el sueño, afecta siempre a los mismos dedos o se acompaña de pérdida de fuerza, torpeza para abrochar botones o tendencia a que se caigan los objetos de las manos. El médico puede solicitar análisis de sangre y, si es necesario, un estudio de la conducción de los nervios para confirmar el diagnóstico.
En cambio, hay que acudir a urgencias de inmediato si el hormigueo o la debilidad aparecen de forma repentina en un lado del cuerpo, sobre todo si se acompañan de dificultad para hablar, desviación de la boca, pérdida de visión o mareo intenso, ya que pueden ser señales de un ictus. También requiere atención urgente el hormigueo en el brazo izquierdo acompañado de dolor u opresión en el pecho.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de un médico. Ante hormigueos persistentes, pérdida de fuerza o cualquier síntoma repentino, consulte a un profesional de la salud.









