El oído tapado después de volar aparece porque la trompa de Eustaquio no logra igualar a tiempo la presión del oído medio con la de la cabina del avión. Casi siempre se destapa al tragar, al bostezar o con la maniobra de Valsalva. Cuando ese desequilibrio llega a irritar el tímpano, los médicos lo llaman barotrauma ótico. Puede venir con dolor de oído, zumbido o audición amortiguada. En la mayoría de las personas desaparece en minutos u horas. Un resfriado o una alergia pueden alargarlo varios días.
Lo que pasa dentro del oído durante el aterrizaje
El oído medio es una pequeña cámara llena de aire situada detrás del tímpano. Se comunica con la parte posterior de la nariz a través de la trompa de Eustaquio. Este conducto estrecho se abre cada vez que tragamos o bostezamos. Durante el ascenso, el aire del oído medio se expande y sale sin dificultad. El problema llega en el descenso, cuando la presión exterior sube rápido y empuja el tímpano hacia dentro.
Si el conducto no se abre a tiempo, se forma un vacío relativo en el oído medio. El tímpano queda tenso, vibra peor y los sonidos llegan apagados. En los casos más intensos se acumula líquido o aparece una pequeña hemorragia detrás de la membrana. La congestión nasal por gripe, rinitis o sinusitis inflama la mucosa y cierra todavía más la salida. Los niños pequeños tienen una trompa más corta y horizontal. Por eso lo pasan tan mal en los aterrizajes.

¿Qué dice la ciencia sobre cómo prevenir el barotrauma?
Una revisión sistemática publicada en 2018 reunió los ensayos disponibles sobre la prevención de este problema en vuelos. Sus autores hallaron evidencia sólida de que 120 mg de pseudoefedrina oral previenen el barotrauma en adultos. Ese beneficio no se observó en niños. Tampoco hubo pruebas suficientes para recomendar el balón de insuflación nasal ni los tapones que prometen igualar la presión en cabina. La pseudoefedrina es un descongestionante con contraindicaciones, como la hipertensión, el glaucoma o algunas enfermedades cardíacas. Antes de tomarla conviene consultarlo con el médico o el farmacéutico.
Maniobras sencillas para destapar el oído
La mayoría de los oídos se destapan con gestos que abren la trompa de Eustaquio de forma activa. Empieza por los más suaves y repítelos durante todo el descenso del avión, no solo cuando el oído ya está bloqueado. Estas son las opciones más útiles:
- Tragar saliva o beber agua a sorbos pequeños.
- Masticar chicle o chupar un caramelo duro.
- Bostezar con la boca bien abierta y la mandíbula relajada.
- La maniobra de Valsalva: tapar la nariz, cerrar la boca y soplar con suavidad hasta notar un pequeño chasquido.
- La maniobra de Toynbee: tapar la nariz y tragar a la vez.
- En bebés, darles el pecho, el biberón o el chupete durante el aterrizaje.

¿Cuánto tiempo puede durar la sensación de oído taponado?
Lo habitual es que el oído tapado se resuelva en unos minutos o en pocas horas tras aterrizar. Si se ha acumulado líquido en el oído medio, la molestia puede durar entre varios días y dos semanas. Mientras tanto ayudan los lavados nasales con suero fisiológico, el calor local suave y repetir la maniobra de Valsalva sin forzarla. Un soplido demasiado fuerte puede dañar el tímpano o el oído interno. Si la sensación no cede, conviene revisar otras causas del oído tapado. Un tapón de cera o una otitis pueden confundirse con el efecto del vuelo.
Señales de alarma que requieren valoración médica
La mayoría de los barotraumas leves se curan solos. Algunos síntomas, en cambio, apuntan a una perforación del tímpano o a una lesión del oído interno. Pide cita con tu médico de cabecera o con el otorrinolaringólogo si notas alguno de estos:
- Dolor de oído intenso que no mejora con analgésicos.
- Salida de sangre o de líquido por el conducto auditivo.
- Pérdida de audición que se mantiene más de 48 horas.
- Vértigo, náuseas o un zumbido continuo.
- Fiebre, que puede indicar una otitis media.
Cómo preparar tu próximo vuelo para proteger los oídos
Si tienes el oído tapado después de cada viaje, puede haber una disfunción de la trompa de Eustaquio que merece estudio por un especialista. Para el próximo vuelo, no te duermas durante el descenso del avión y llega con la nariz despejada. Pregunta antes a tu médico si te conviene un descongestionante. Si estás muy resfriado, valora cambiar la fecha del viaje. Desde hoy puedes practicar en casa la maniobra de Valsalva suave: nariz tapada, boca cerrada y un soplido corto. Así reconocerás el chasquido del tímpano y sabrás hacerla bien cuando la presión cambie a bordo.
Este contenido es solo orientativo y no sustituye la evaluación de un profesional sanitario. Si tienes dolor, pérdida de audición o dudas sobre tus oídos, acude a tu médico.









