Te das un golpe con la esquina de la mesa, te levantas con el cuello rígido o pisas mal al bajar un bordillo y el tobillo se hincha en minutos. La primera duda suele ser la misma. ¿Hielo o bolsa de agua caliente? La crioterapia, es decir, la aplicación de frío local, y la termoterapia, el uso del calor, actúan de forma casi opuesta sobre los vasos sanguíneos, el dolor y la inflamación. Elegir bien depende del tipo de lesión y de las horas que han pasado desde que ocurrió.
¿Qué hacen la crioterapia y la termoterapia sobre la inflamación?
La crioterapia provoca vasoconstricción. Los vasos se estrechan, llega menos sangre a la zona y se frena la hinchazón. El frío también ralentiza la conducción de los nervios, por eso adormece y calma el dolor agudo. Es la opción lógica en las primeras 48 horas tras un golpe o un esguince, cuando la inflamación todavía está creciendo.
La termoterapia funciona al revés. El calor dilata los vasos, aumenta el riego sanguíneo y relaja las fibras musculares tensas. Además mejora la elasticidad de tendones y ligamentos y reduce la rigidez. Por eso encaja con la contractura muscular o con un dolor de espalda que dura días, pero no con una lesión recién hecha que se está hinchando.

El calor alivia antes el dolor muscular tras el esfuerzo
Un metaanálisis publicado en 2022 reunió 59 estudios con 1.367 pacientes para comparar el frío y el calor frente al dolor muscular que aparece tras el ejercicio intenso, las conocidas agujetas. Las compresas calientes ofrecieron el mayor alivio del dolor muscular durante las primeras 24 y 48 horas, por delante de las técnicas basadas en el frío.
Los propios autores advierten de que la calidad de la evidencia es limitada. Aun así, el dato encaja con la fisiología. En un músculo sobrecargado, sin golpe ni hinchazón visible, la termoterapia relaja las fibras y mejora la circulación. Una bolsa de semillas templada o una manta eléctrica sobre la zona lumbar o el muslo es una forma sencilla de aplicarla en casa.

Hielo o calor para un golpe, un esguince o una contractura muscular
Una regla útil es fijarse en si hay hinchazón, piel caliente o un golpe reciente. Si es así, toca frío. Si hay tensión y rigidez sin inflamación, como ocurre en una contractura muscular, toca calor. En Tua Saúde se explica con detalle cuándo usar compresas frías o calientes, y este resumen sirve como guía rápida por tipo de lesión:
- Golpe o contusión: frío durante 15 a 20 minutos, varias veces al día, en las primeras 48 horas. Después, calor suave si queda dolor.
- Torcedura o esguince: crioterapia, reposo relativo y pierna elevada. El calor en esta fase puede aumentar la hinchazón.
- Contractura muscular: calor local de 15 a 20 minutos, solo o antes de estirar con suavidad.
- Dolor crónico o rigidez articular: calor, salvo que haya un brote con inflamación.
Precauciones al aplicar frío y calor sobre la piel
Tampoco conviene esperar milagros del hielo. Una revisión de ensayos sobre lesiones agudas encontró solo un beneficio marginal del hielo con ejercicio tras un esguince de tobillo, sin una duración ideal definida. El frío alivia, pero la recuperación del esguince depende también de mover el tobillo de forma progresiva. Para no dañar la piel, ten en cuenta estas pautas:
- No pongas el hielo directamente sobre la piel. Envuélvelo en un paño fino para evitar quemaduras por frío.
- No superes los 20 minutos seguidos ni con frío ni con calor.
- Evita el calor en zonas hinchadas, con heridas abiertas o con pérdida de sensibilidad, algo frecuente en personas con diabetes.
- No te quedes dormido sobre una manta eléctrica encendida.
- Acude al médico si no puedes apoyar el pie, el dolor es muy intenso o aparece un hematoma grande.
Un hábito sencillo ahorra dudas cuando llega el dolor. Guarda en el congelador una bolsa de gel o de guisantes reservada solo para golpes y torceduras, y ten a mano una bolsa de semillas para calentar en el microondas cuando el cuello se cargue tras horas de ordenador. Así, la elección entre crioterapia y termoterapia será inmediata: frío si la zona se hincha, calor si el músculo está tenso.
Este contenido es solo informativo y no sustituye la evaluación de un profesional sanitario, ni su diagnóstico o seguimiento. Si el dolor persiste, empeora o tienes dudas sobre una lesión, busca atención médica.









