Estás en el parque y acercas la mano para acariciar al perro de un vecino. De repente notas sus dientes en los dedos y ves que la piel sangra. Una mordedura de perro puede parecer un susto sin más, pero lo que hagas en los primeros minutos cuenta mucho. Con unos primeros auxilios bien aplicados y sabiendo cuándo hace falta la vacuna antitetánica, el riesgo de infección baja de forma clara.
¿Qué primeros auxilios aplicar justo después de la mordida?
Los primeros auxilios empiezan con agua y jabón. Lo recomendable es lavar la zona bajo el grifo durante unos 15 minutos. El chorro arrastra la saliva y las bacterias que vienen de la boca del animal. Después conviene seguir estos pasos:
- Si sangra, presiona con una gasa limpia o un paño durante varios minutos.
- Aplica un antiséptico como povidona yodada o clorhexidina.
- Cubre la zona con un apósito limpio, sin apretar demasiado.
- Eleva la extremidad si la mordida está en la mano o en el brazo.
Acude a urgencias o llama al 112 si la herida es profunda o no deja de sangrar. Haz lo mismo si afecta a la cara, las manos o los genitales, o si el perro es desconocido. En los días siguientes, la fiebre, un enrojecimiento que se extiende o la salida de pus son señales de infección y hay que consultarlas.
¿Es mejor cerrar la herida o dejarla abierta?
Una investigación publicada en marzo de 2025 reunió cinco ensayos aleatorizados con 1.148 participantes. Comparó el cierre con puntos, el pegamento médico y otras intervenciones en mordeduras caninas. Al combinar los datos de cuatro de esos ensayos, los autores no encontraron una diferencia significativa en la tasa de infección entre las distintas opciones, aunque los resultados variaban mucho de un ensayo a otro. En la práctica, la decisión de suturar la toma el médico según la localización, la profundidad y el tiempo transcurrido. Antes de cerrar, siempre limpia la lesión a fondo con suero fisiológico a presión. Por eso no conviene sellarla en casa con tiritas de aproximación.

La rabia y otras infecciones que transmite la saliva del perro
La rabia es una infección vírica que ataca el sistema nervioso. Cuando aparecen los síntomas, casi siempre es mortal. La península y las islas están libres de rabia canina, pero se han registrado casos aislados en Ceuta y Melilla. El riesgo también aumenta con perros importados sin control o con mordeduras sufridas en viajes a algunos países de África y Asia.
Si el perro tiene dueño, lo habitual es que pase unos 14 días en observación veterinaria. Si el animal es callejero o no se puede localizar, el médico valora la profilaxis antirrábica. La saliva canina también puede transmitir bacterias como Pasteurella o Capnocytophaga. Para saber cómo se manifiestan estas infecciones, puedes repasar otras enfermedades que contagian los perros y sus síntomas de alarma.
¿Cuándo necesitas la vacuna antitetánica o antibióticos?
La vacuna antitetánica se revisa en cualquier mordida que rompa la piel. Si no recuerdas tu última dosis o han pasado más de 10 años, en el centro de salud te pondrán una dosis de recuerdo. En heridas sucias o profundas, ese margen se reduce a 5 años. Si la pauta de vacunación está incompleta, a veces se añade inmunoglobulina.

Con los antibióticos la situación es distinta, porque no siempre hacen falta. Un análisis complementario en niños, publicado en 2024, registró una tasa global de infección del 5,2 % y una infección similar con o sin antibiótico preventivo. Aun así, suelen pautarse en mordidas profundas, en las de manos y cara y en personas con diabetes o con las defensas bajas.
¿Qué errores empeoran una mordedura de perro?
Muchas complicaciones nacen de unos primeros auxilios bienintencionados pero mal hechos. Estos son los errores más frecuentes:
- Lavar la zona solo unos segundos o echar alcohol, que irrita el tejido.
- Aplicar remedios caseros como ajo, pasta de dientes o vinagre.
- Cerrar la lesión con tiritas o vendarla con fuerza.
- Quitar importancia a una mordida pequeña porque el perro es conocido.
- Tomar antibióticos que sobraron en casa sin receta médica.
- No vigilar la piel durante las 48 horas siguientes.
Hay algo que puedes hacer hoy mismo: busca tu cartilla de vacunación o pide en tu centro de salud la fecha de tu última vacuna antitetánica. Si tienes perro, ten a mano también su cartilla con la vacuna antirrábica al día. Con esos dos datos, el médico decide en pocos minutos si una mordedura necesita puntos, antibiótico o profilaxis.
Este texto es solo orientativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si te ha mordido un animal o notas signos de infección, acude a tu centro de salud o a urgencias.









