Mucha gente cree que los auriculares solo dañan el oído cuando el volumen está al máximo y que, si no hay dolor, no hay problema. No es así. La pérdida auditiva por ruido avanza sin molestias y sin síntomas claros al principio. Depende tanto de los decibelios como de las horas de escucha acumuladas. La regla 60/60 nace para frenar ese desgaste silencioso del oído interno con una pauta muy fácil de recordar.
¿Qué propone exactamente la regla 60/60?
La regla 60/60 se resume en dos cifras. La primera limita el volumen al 60 % de la potencia del móvil o del reproductor. La segunda fija 60 minutos de escucha seguida como máximo, con una pausa después para que el oído descanse. En la mayoría de los dispositivos, ese 60 % suele quedar en torno a 70 u 80 decibelios, según el modelo y el tipo de auricular. Sirve de referencia saber que una conversación normal ronda los 60 dB y el tráfico denso de una gran ciudad llega a unos 85 dB. Con el volumen al máximo, algunos aparatos se acercan a los 100 dB. A ese nivel, la cóclea puede sufrir daño en pocos minutos de exposición.

¿Cuántos jóvenes se exponen a sufrir pérdida auditiva?
Un metaanálisis publicado en noviembre de 2022 revisó los hábitos de escucha de personas de 12 a 34 años. Sus autores calcularon que cerca del 24 % de los jóvenes escucha a niveles poco seguros con dispositivos personales. Según esa misma estimación, hasta 1.350 millones de jóvenes en todo el mundo podrían estar en riesgo de pérdida auditiva. El dato pesa todavía más si se tiene en cuenta cuántas horas pasa un estudiante con música o pódcast durante el día.
La explicación está dentro del oído. La cóclea contiene unas células ciliadas que convierten el sonido en señales para el cerebro. El ruido intenso y prolongado las desgasta, y en las personas no se regeneran. Por eso la pérdida auditiva inducida por ruido es permanente. Los primeros avisos suelen ser un pitido tras escuchar música, la sensación de oído taponado o la dificultad para seguir una conversación en un bar lleno de gente.
¿Cuándo los decibelios de los auriculares se vuelven un riesgo?
Una revisión de 15 estudios publicada en 2025 apuntó en la misma línea. Relacionó el uso prolongado de dispositivos de audio con signos precoces de daño en frecuencias altas, y señaló la duración, el volumen y el ruido ambiente como los factores de riesgo más constantes. En el día a día, estas situaciones son las que más elevan la exposición:
- Escuchar música en el metro o en el autobús, porque el ruido de fondo empuja a subir el volumen sin darse cuenta.
- Dormirse con los auriculares puestos y la música sonando durante horas.
- Entrenar en el gimnasio con el volumen alto para tapar la música del local.
- Usar auriculares intraurales sin aislamiento, que dejan pasar el ruido exterior.
- Notar acúfenos o zumbidos al quitarse los auriculares y seguir usándolos igual.
La higiene también cuenta. Los auriculares de botón empujan la cera hacia el conducto auditivo y acumulan suciedad, lo que favorece tapones e irritación. Conviene limpiarlos con un paño seco cada pocos días y no compartirlos. Para el propio oído, hay que evitar los bastoncillos y conocer las formas seguras de limpiar los oídos sin dañar el tímpano.

Recomendaciones de la OMS para escuchar sin dañar el oído
La OMS impulsa la iniciativa Make Listening Safe y, junto a la Unión Internacional de Telecomunicaciones, fijó en 2019 un estándar de escucha segura. Para adultos, el límite semanal es de 80 decibelios durante 40 horas. Para niños baja a 75 decibelios durante el mismo tiempo. Cada 3 dB de más reducen a la mitad el tiempo seguro de exposición. A partir de ahí, la OMS propone estas medidas:
- Activar el aviso o el límite de volumen que incluyen iOS y Android en los ajustes de sonido.
- Elegir auriculares con cancelación de ruido, que permiten oír bien a menos volumen.
- Hacer pausas regulares y pasar ratos en silencio después de conciertos o discotecas.
- Pedir una audiometría si los zumbidos o la sensación de sordera duran más de un día.
Hoy mismo puedes dar el primer paso. Entra en los ajustes de sonido del móvil, activa el límite de volumen y fíjalo cerca del 60 %. Después, pon un temporizador de 60 minutos la próxima vez que te pongas los auriculares y quítatelos 10 minutos cuando suene. Si alguien a un metro de ti oye tu música, el volumen sigue siendo demasiado alto para tus oídos. Y si notas pitidos o sonidos amortiguados que no desaparecen, pide cita con el otorrinolaringólogo para revisar tu audición.
Este texto es solo informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si notas cambios en tu audición o tienes dudas, acude a tu médico o a un especialista en otorrinolaringología.








