Solo el tercio externo del conducto auditivo fabrica cerumen. La piel de esa zona lo va desplazando hacia fuera, como si fuera una cinta transportadora. Por eso los otorrinolaringólogos repiten que el oído se limpia solo. Aun así, mucha gente sigue metiendo un bastoncillo en el oído cada mañana al salir de la ducha, convencida de que forma parte de una buena higiene del oído. Lo que se sabe en clínica apunta justo en la dirección contraria.
¿Para qué sirve el cerumen y por qué no hace falta retirarlo?
El cerumen es una mezcla de la secreción de las glándulas sebáceas y ceruminosas, células muertas de la piel y pelillos. Tiene un pH algo ácido y sustancias que frenan bacterias y hongos. Lubrica la piel, atrapa el polvo y dificulta la entrada de agua. Un oído sin nada de cera pica, se reseca y se inflama con más facilidad.
La cera sale por un mecanismo de autolimpieza. La piel del conducto auditivo crece desde el tímpano hacia fuera. Además, al masticar o al hablar, los movimientos de la mandíbula ayudan a empujar la cera vieja. Al final llega al pabellón auricular, se seca y se desprende sola o con el agua de la ducha. Solo una minoría acumula más de la cuenta, como quienes llevan audífonos o tapones a diario.

Los bastoncillos empujan la cera en lugar de sacarla
Una investigación publicada en 2025 puso a prueba en adultos varios dispositivos de venta libre para retirar la cera: bastoncillos de algodón, irrigadores domésticos y herramientas en espiral. Los resultados fueron pobres en cerca del 88 % de los participantes, porque ningún dispositivo redujo la cera de forma relevante. El fallo tiene una explicación mecánica bastante sencilla.
El algodón funciona como un émbolo. Arrastra la capa más superficial y aprieta el resto contra el fondo, cerca del tímpano. Allí la cera ya no puede salir por sí sola y acaba formando un tapón de cera. El estudio registró además estos efectos no deseados:
- Desplazamiento de la cera hacia el interior del canal en el 17 % de los casos.
- Molestias y sensación de oído tapado después de usarlos.
- Algún caso de traumatismo en la piel del conducto.
Una higiene del oído sin objetos dentro del canal
Los problemas van más allá de la cera acumulada. Otra investigación en la misma línea analizó a unos 100 pacientes con complicaciones tras usar bastoncillos. Indicó que la infección del conducto externo fue la complicación más frecuente, con la mitad de los casos. Después venían las heridas en el canal y las lesiones del tímpano. Para cuidar los oídos sin riesgos bastan unos gestos sencillos:
- Lavar solo el pabellón y la entrada del oído con agua y jabón, y secar con la punta de una toalla.
- Inclinar la cabeza después de la ducha para que salga el agua retenida.
- Evitar horquillas, llaves, puntas de bolígrafo y velas óticas. Estas últimas no extraen cera y pueden provocar quemaduras.
- Si la cera tiende a acumularse, usar gotas cerumenolíticas de farmacia solo después de hablarlo con el médico o el farmacéutico.
Hay una guía práctica sobre cómo limpiar los oídos sin bastoncillos, centrada en la parte visible de la oreja. Las gotas y los lavados caseros no sirven para todo el mundo. Con perforación de tímpano, cirugía previa del oído o diabetes, cualquier irrigación debe hacerla un profesional.

Señales de un tapón de cera o de una lesión en el conducto auditivo
Un tapón de cera suele dar sensación de oído lleno, audición amortiguada, picor o zumbidos, a veces en un solo lado. Si estas molestias duran más de unos días, conviene pedir cita con el médico de familia o con el otorrinolaringólogo. Hay que acudir antes si aparece dolor intenso, supuración, sangrado, fiebre, mareo o una pérdida de audición repentina, y también después de notar un pinchazo al hurgar en el oído. En la consulta revisan el canal con un otoscopio. Si sobra cerumen, lo retiran con lavado, microaspiración o instrumentos bajo visión directa. Es una higiene del oído que no conviene improvisar en casa.
Este texto es solo informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si tienes dolor de oído, oyes peor o tienes dudas sobre tus síntomas, busca atención médica.









