Se apaga la luz, la casa queda en calma y entonces aparece: un pitido agudo y constante dentro del oído que nadie más escucha. En el silencio de la noche se vuelve más notorio y cuesta ignorarlo. En la mayoría de los casos tiene una explicación conocida y manejable.
¿Por qué el pitido se nota más al quedar todo en silencio?

Ese sonido interno se llama tinnitus o acúfeno, y consiste en percibir un pitido, siseo o zumbido sin que exista una fuente externa. Puede sonar agudo o grave, en uno o en ambos oídos, y variar de intensidad de un día a otro.
Durante el día, el ruido del entorno lo enmascara. Al llegar la noche y desaparecer los sonidos de fondo, el cerebro dirige la atención hacia esa señal y la percibe con más claridad. Por eso muchas personas solo lo notan al acostarse, justo cuando buscan conciliar el sueño.
El zumbido no es un sonido que venga de afuera, sino una señal que el cerebro interpreta como sonido. Entender esto ayuda a quitarle dramatismo: no significa que algo esté sonando dentro de la cabeza, sino que el sistema auditivo está más activo de lo habitual.
¿Qué tan común es escuchar este zumbido?
Escucharlo es mucho más frecuente de lo que parece. Una revisión publicada en JAMA Neurology en 2022, que reunió datos de decenas de estudios, estimó que alrededor del 14% de los adultos conviven con tinnitus. Eso equivale a cientos de millones de personas en el mundo.
Ese dato ayuda a bajar la alarma: el zumbido nocturno rara vez indica algo grave y, en la gran mayoría, forma parte de una experiencia muy compartida. Entender su frecuencia es el primer paso para dejar de temerlo. Muchas de esas personas conviven con el pitido durante años sin que su salud se vea afectada, y aprenden a que pase a un segundo plano.
¿Cuáles son las causas más frecuentes del tinnitus?

Detrás del pitido suele haber una explicación sencilla. La más común es la exposición al ruido intenso a lo largo de los años, que desgasta las células del oído interno. La pérdida de audición propia de la edad también lo acompaña con frecuencia, ya que el cerebro tiende a generar ruido interno cuando recibe menos señales del exterior.
Otras causas habituales incluyen el oído tapado por cera, algunas infecciones, ciertos medicamentos y momentos de estrés elevado. Cuando el zumbido se acompaña de mareos o de una pérdida de audición marcada, conviene prestarle más atención. En cambio, un pitido leve y aislado que aparece de vez en cuando rara vez esconde un problema serio.
¿Qué lo empeora sin que te des cuenta?
Varios hábitos cotidianos intensifican la percepción del zumbido, sobre todo de noche. La cafeína y el alcohol antes de dormir, el cansancio acumulado, el tabaco y el estrés lo vuelven más notorio. La exposición reciente a música o ambientes muy ruidosos también puede intensificarlo durante un tiempo.
El propio hecho de concentrarse en el sonido, en la oscuridad y el silencio, alimenta un círculo en el que cuanto más se lo escucha, más molesta. Romper ese foco de atención es clave para reducir su impacto. Cuanto más se lo vive con angustia, más protagonismo gana, y ese componente emocional explica por qué el descanso y la calma marcan tanta diferencia.
¿Qué ayuda a convivir mejor con el zumbido de noche?
La estrategia más útil es evitar el silencio absoluto al dormir. Un sonido suave y constante de fondo le da al cerebro otra cosa en la que apoyarse y suaviza el contraste con el pitido.
- un ventilador, música tranquila o sonidos de fondo a bajo volumen;
- reducir la cafeína y el alcohol en las horas previas al sueño;
- cuidar la higiene del descanso y las técnicas de relajación.
Si se sospecha exceso de cera, no conviene usar hisopos, que la empujan hacia dentro. Es mejor revisar el oído con un profesional antes de recurrir a productos para los oídos.
¿Cuándo es momento de consultar?
Aunque el tinnitus suele ser benigno, hay señales que merecen atención médica. Conviene consultar si aparece de forma súbita, si se presenta en un solo oído, si se acompaña de pérdida de audición, mareos intensos o dolor, o si interfiere de manera seria con el sueño y el ánimo.
Un profesional puede examinar el oído por dentro, evaluar la audición con pruebas sencillas y orientar el manejo según la causa que encuentre. Poner el síntoma en manos expertas alivia la incertidumbre y ayuda a descansar mejor. En la mayoría de los casos la evaluación termina siendo tranquilizadora, y aun cuando el zumbido no desaparece del todo, existen estrategias para que moleste mucho menos.
Este texto tiene carácter informativo y no sustituye la evaluación de un profesional de la salud. Si el zumbido es persistente o te preocupa, consulta con tu médico.









