La presión arterial tiene rangos de referencia bien definidos, y una idea sorprende a mucha gente: en adultos esos umbrales no cambian con los años. La creencia de que es normal tenerla más alta a los 70 que a los 40 no se sostiene, aunque sí varían los objetivos de tratamiento en personas mayores frágiles. En niños el criterio es distinto por completo, porque depende de la estatura.
¿Qué significan los dos números?
El primero, el sistólico, refleja la presión en las arterias cuando el corazón se contrae y expulsa la sangre. El segundo, el diastólico, mide la que queda entre latido y latido, mientras el músculo cardíaco se rellena.
Ambos importan, aunque a partir de los 50 años el sistólico predice mejor el riesgo. Con la edad las arterias pierden elasticidad, así que suele subir la primera cifra mientras la segunda baja, un patrón conocido como hipertensión sistólica aislada. Es frecuente, pero no normal ni inofensivo.
Cómo clasifican las guías europeas los valores
La Sociedad Europea de Cardiología reunió a un grupo de trabajo para actualizar los criterios anteriores, con la evidencia acumulada sobre el beneficio de tratar antes y con objetivos más ambiciosos.
Según las guías publicadas en el European Heart Journal en 2024, se introdujo una categoría intermedia denominada presión arterial elevada, entre 120-139 y 70-89 mmHg, mientras que la hipertensión se mantiene desde 140/90 mmHg medidos en consulta. Otras sociedades conservan la clasificación anterior con la franja normal-alta, así que puedes encontrar ambas versiones según el profesional que te atienda.
Las franjas de referencia en adultos
Estos son los valores más utilizados en España, medidos en consulta y válidos a cualquier edad adulta:
- Óptima: por debajo de 120/80 mmHg
- Normal: entre 120-129 y 80-84 mmHg
- Normal-alta: entre 130-139 y 85-89 mmHg
- Hipertensión grado 1: entre 140-159 y 90-99 mmHg
- Hipertensión grado 2: entre 160-179 y 100-109 mmHg
- Hipertensión grado 3: desde 180/110 mmHg
En mediciones caseras los umbrales bajan unos 5 mmHg, así que se habla de hipertensión desde 135/85 mmHg. Puedes contrastarlo con esta tabla de valores según la edad.

Los matices en niños y en personas mayores
En menores de 16 años no existe una cifra única. El pediatra compara el resultado con tablas de percentiles que combinan edad, sexo y estatura, y se considera hipertensión a partir del percentil 95. Por eso ningún valor infantil se interpreta sin esas tablas.
En el otro extremo aparecen otros cuidados:
- En mayores autónomos, los objetivos son los mismos que en el resto de adultos
- En personas frágiles o con varias enfermedades, se aceptan cifras algo más altas para evitar mareos y caídas
- Conviene medir también de pie tras un minuto, porque la hipotensión ortostática es frecuente y condiciona el tratamiento
- La arteria endurecida puede dar lecturas falsamente altas, algo que el médico valora en la exploración
Cómo medirla bien en casa
Una técnica descuidada altera el resultado varios milímetros, y buena parte de las cifras alarmantes vienen de ahí. Estos pasos evitan los errores más comunes:
- Reposar sentado cinco minutos antes, en un ambiente tranquilo
- Apoyar la espalda, dejar los pies en el suelo y no cruzar las piernas
- Colocar el brazo sobre una mesa, con el manguito a la altura del corazón y sobre la piel
- Usar la talla de manguito adecuada al perímetro del brazo
- Evitar café, tabaco y ejercicio en la media hora previa, y orinar antes
- No hablar durante la medición y anotar el promedio de dos lecturas
Cuándo pedir cita y cuándo llamar al 112
Conviene consultar al médico de familia si el promedio supera de forma sostenida los 135/85 mmHg en casa o los 140/90 mmHg en consulta, aunque no notes nada, porque la hipertensión rara vez produce síntomas hasta que ya ha causado daño en el riñón, el corazón o la retina. El diagnóstico nunca se basa en una lectura aislada: la tensión cambia con el frío, el dolor, una discusión o una carrera para coger el autobús, y existe el efecto de bata blanca que la eleva solo en la consulta. Por eso suele confirmarse con un registro domiciliario de una semana o con un Holter de 24 horas. Hay una situación distinta: una cifra por encima de 180/110 mmHg junto a dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza intenso, alteraciones visuales, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo obliga a llamar al 112 sin esperar. Y nunca ajustes por tu cuenta la dosis de tu medicación a partir de una lectura puntual.
Este contenido tiene una finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la evaluación de un profesional sanitario. Lleva tus registros de tensión a tu médico para que los interprete y decida si necesitas tratamiento.









