El dolor menstrual afecta a una gran parte de las mujeres en edad fértil y no es algo que haya que aguantar sin más. Detrás hay un mecanismo concreto y bien conocido, y existen medidas con respaldo científico para aliviarlo. Saber cuándo actuar marca una diferencia enorme en la intensidad del episodio.
¿Por qué duele durante la menstruación?
Al final del ciclo, el endometrio que recubre el útero se desprende y libera unas sustancias llamadas prostaglandinas. Estas provocan contracciones del músculo uterino para ayudar a expulsar ese tejido, y cuanto más intensas son esas contracciones, más se comprimen los vasos que irrigan la pared.
Esa reducción temporal del flujo sanguíneo es lo que genera el dolor, por un mecanismo parecido al de un calambre. Las mujeres con reglas más dolorosas presentan niveles más altos de prostaglandinas, lo que explica por qué los antiinflamatorios, que bloquean su producción, funcionan tan bien.
¿Qué funciona mejor para el dolor?
Un equipo de la Universidad de Auckland revisó todos los ensayos aleatorizados publicados sobre analgésicos en la dismenorrea primaria.
Según la revisión sistemática publicada por la Cochrane Database of Systematic Reviews en 2015, con 80 ensayos y 5.820 participantes, los antiinflamatorios aliviaron el dolor mucho mejor que el placebo y también resultaron superiores al paracetamol. No hubo pruebas claras de que un antiinflamatorio concreto fuera más eficaz o más seguro que los demás, aunque sí se registraron más efectos adversos digestivos que con placebo.
Medidas que ayudan cuando empieza el malestar
El momento importa tanto como la medida elegida. Actuar al primer aviso rinde más que esperar a que el dolor esté instalado:
- Aplicar calor local en el abdomen o la zona lumbar, con una eficacia comparable a la de algunos analgésicos;
- Tomar el antiinflamatorio en cuanto aparecen las primeras molestias, antes del pico de dolor;
- Hacer ejercicio suave como caminar, estirar o yoga, que libera endorfinas;
- Darse un baño templado para relajar la musculatura pélvica;
- Realizar masajes circulares suaves sobre el bajo vientre;
- Mantener una buena hidratación y reducir el alcohol esos días;
- Probar la estimulación nerviosa transcutánea, que cuenta con evidencia preliminar favorable.
Los antiinflamatorios no son adecuados para todo el mundo. Quien tenga antecedentes de úlcera, asma inducido por estos fármacos, enfermedad renal o tratamiento anticoagulante debe consultar antes con su médico o su farmacéutico.

¿Qué se puede hacer entre una regla y otra?
Buena parte del trabajo se hace los días en los que no hay dolor:
- Mantener actividad física regular a lo largo del mes, no solo durante la menstruación;
- Priorizar el descanso, ya que dormir mal reduce el umbral del dolor;
- Incluir pescado azul y frutos secos por su aporte de omega 3;
- Dejar el tabaco, asociado a reglas más dolorosas;
- Llevar un registro del dolor y de los días de sangrado para llevarlo a la consulta;
- Valorar con el ginecólogo la anticoncepción hormonal, que reduce el grosor del endometrio y suele mejorar mucho el cuadro.
El magnesio interviene en la relajación muscular y suele nombrarse en este contexto. Puedes consultar la lista de alimentos con magnesio para cubrirlo con la dieta antes de pensar en suplementos.
¿Cuándo conviene consultar?
El dolor menstrual habitual empieza con la regla o poco antes, dura entre uno y tres días y responde a las medidas anteriores. Lo que merece valoración ginecológica es otra cosa: dolor que no cede con antiinflamatorios a dosis adecuadas, que obliga a faltar al trabajo o a los estudios, que ha ido empeorando con los años, que aparece también fuera de la menstruación, que se acompaña de dolor durante las relaciones sexuales, sangrado muy abundante o dificultad para quedarse embarazada.
Ese conjunto orienta hacia una dismenorrea secundaria, con causas como la endometriosis, la adenomiosis, los miomas o los pólipos. Merece la pena insistir en este punto porque el diagnóstico de endometriosis se retrasa de media varios años, en buena parte porque el dolor intenso se normaliza como algo propio de la regla. No lo es. Una menstruación que condiciona la vida cotidiana siempre justifica una consulta, y hoy existen opciones de tratamiento eficaces para la mayoría de los casos.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la evaluación de un profesional sanitario. Si el dolor menstrual es intenso o no mejora con las medidas habituales, consulta con tu médico o tu ginecólogo.









