El jengibre lleva más de dos mil años en las cocinas y en las farmacopeas tradicionales de Asia, casi siempre con el mismo destino: calmar el estómago revuelto. La investigación moderna ha confirmado parte de ese uso, sobre todo frente a las náuseas. Para el dolor muscular, en cambio, los datos son bastante más escasos de lo que sugieren los titulares.
¿Qué contiene el jengibre?
La parte útil es el rizoma, esa raíz nudosa que se vende fresca o en polvo. Su picor procede de los gingeroles, compuestos que al secarse o calentarse se transforman en shogaoles, todavía más picantes. Ambos grupos concentran la mayor parte de la actividad estudiada en laboratorio.
Sobre el aparato digestivo actúa por dos vías conocidas. Acelera el vaciado gástrico, lo que reduce la sensación de pesadez, y bloquea parcialmente unos receptores de serotonina implicados en el reflejo del vómito, los mismos sobre los que actúan algunos antieméticos de farmacia.
¿Qué observó la ciencia sobre las náuseas?
Un equipo sudafricano revisó los ensayos aleatorizados disponibles sobre jengibre administrado por vía oral en náuseas y vómitos del embarazo, comparándolo con placebo, vitamina B6 y antieméticos convencionales, y evaluando también su seguridad para el feto.
Según una revisión publicada en Nutrition Journal en 2014, el jengibre se asoció a una mejora de los síntomas de náusea frente al placebo, sin efecto significativo sobre el número de episodios de vómito y sin aumentar el riesgo de complicaciones. Los autores subrayan que el número de estudios era limitado y la calidad de la evidencia baja. El efecto adverso más frecuente fue el eructo, poca cosa comparado con la somnolencia de algunos fármacos.
¿Y para el dolor muscular?
Aquí conviene bajar las expectativas. Existen ensayos pequeños que han probado dos gramos diarios de jengibre en polvo durante una o dos semanas frente a las agujetas tras ejercicio excéntrico, con reducciones modestas del dolor. Son estudios con pocas decenas de participantes y resultados no siempre replicados.
Algo parecido ocurre con la artrosis de rodilla: varias revisiones señalan mejoras pequeñas del dolor, con la misma advertencia sobre calidad metodológica. En la práctica, esto significa que puede acompañar a otras medidas, pero no sustituye ni al ejercicio pautado ni a un analgésico indicado por el médico.

¿Cómo tomarlo en casa?
Como alimento resulta seguro y barato, y estas son las formas más prácticas:
- Infusión con dos o tres rodajas finas de raíz fresca, hervidas cinco minutos y con reposo tapado.
- Rallado sobre sopas, salteados de verdura, guisos de legumbres o pescado al horno.
- Con limón y una cucharadita de miel cuando además molesta la garganta.
- En batidos con manzana o zanahoria, que suavizan el picor.
- Entre 1 y 2 gramos diarios de polvo seco, el rango que han usado la mayoría de los ensayos.
- Repartido en varias tomas del día y siempre acompañado de comida.
¿Quién debe tener cuidado?
Ser una especia de uso milenario no lo convierte en inofensivo en cualquier situación:
- Puede empeorar la acidez y el ardor, así que conviene evitarlo si hay reflujo activo.
- Interacciona con anticoagulantes y antiagregantes por su efecto sobre la agregación plaquetaria.
- Está desaconsejado con cálculos biliares, porque estimula la secreción de bilis.
- Puede potenciar el efecto de la medicación para la diabetes y bajar más la glucosa.
- Los suplementos concentrados se suspenden unas dos semanas antes de una cirugía.
- En el embarazo, conviene no superar el gramo diario y consultarlo con la matrona o el ginecólogo.
Si el ardor aparece justo después de tomarlo, merece la pena revisar los síntomas del reflujo gastroesofágico antes de insistir con la infusión cada noche.
Cuándo conviene consultar
El jengibre encaja en molestias leves y puntuales, no en cuadros que se repiten. Piden valoración médica las náuseas que se mantienen más de una semana sin causa clara, los vómitos que duran más de 48 horas o impiden retener líquidos, la presencia de sangre en el vómito o en las heces, el dolor abdominal intenso, la pérdida de peso sin explicación y las digestiones pesadas que aparecen de forma nueva después de los 50 años. En el terreno muscular, el aviso está en el dolor que dura más de dos semanas, el que afecta a una sola zona sin haber hecho esfuerzo, y sobre todo el dolor intenso acompañado de orina muy oscura, que exige atención sin demora. Ninguna raíz sustituye ese diagnóstico.
Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Consulta con tu médico o farmacéutico antes de tomar suplementos de jengibre, especialmente si sigues algún tratamiento.









