Las estrías en las uñas pueden aparecer con los años, pero no siempre se explican por la edad. A veces reflejan cambios en el crecimiento de la lámina ungueal, pequeños traumatismos repetidos, déficit de nutrientes o incluso una enfermedad que ha alterado el organismo durante unas semanas. Observar su forma, su dirección y si afectan a una o varias uñas ayuda a entender mejor qué puede estar pasando.
¿Qué tipo de líneas pueden aparecer en las uñas?
Las uñas pueden mostrar surcos verticales, líneas horizontales, zonas ásperas o una superficie que se rompe con facilidad. Las líneas verticales finas son frecuentes con el paso del tiempo y suelen relacionarse con cambios en la hidratación y en la estructura de la queratina. En cambio, las líneas horizontales, sobre todo si están marcadas, merecen más atención.
Las llamadas líneas de Beau son hendiduras transversales que aparecen cuando el crecimiento de la uña se frena de forma temporal. Ese freno puede ocurrir tras fiebre alta, una infección, una cirugía, estrés físico intenso o algunos tratamientos. Si además hay fragilidad, descamación o cambio de color, conviene valorar el conjunto y no quedarse solo con la apariencia.
¿Qué dice la investigación sobre estas marcas?
Las estrías en las uñas no son un signo aislado ni tienen una única causa. Una revisión sistemática reciente reunió los patrones y orígenes de las líneas de Beau y observó su relación con una interrupción temporal del crecimiento ungueal por enfermedad sistémica, fármacos o estrés fisiológico. Esto refuerza una idea importante, una línea horizontal profunda puede ser la huella de un episodio que afectó al cuerpo semanas antes.
La velocidad de crecimiento de las uñas hace que esa marca no aparezca el mismo día del problema. Puede tardar en hacerse visible y avanzar hacia la punta con el paso del tiempo. Por eso, revisar si hubo infección, hospitalización, pérdida de peso brusca o un periodo de gran desgaste físico puede dar pistas más útiles que atribuirlo todo al envejecimiento.

¿Pueden indicar falta de nutrientes?
Los nutrientes participan en la formación de queratina, en la oxigenación de los tejidos y en el recambio celular. Cuando faltan hierro, zinc, proteínas, vitamina B12, folato o biotina, algunas personas desarrollan uñas frágiles, con grietas o con crecimiento lento. Aun así, una marca en la uña por sí sola no confirma un déficit y no debería usarse para empezar suplementos sin valoración previa.
Los signos que a veces acompañan a un problema nutricional incluyen:
- fragilidad o rotura fácil
- descamación en capas
- crecimiento más lento de lo habitual
- palidez, cansancio o caída de cabello asociada
- surcos junto con piel muy seca o inflamación
Si además notas que las uñas se parten con frecuencia, puede ayudarte revisar las causas de las uñas quebradizas y las medidas básicas para protegerlas del agua, los detergentes y las manicuras agresivas.
¿Cuándo las estrías apuntan a otra causa?
Las uñas también cambian por motivos locales. Morderlas, empujar la cutícula, usar esmaltes semipermanentes de forma continua o manipular productos irritantes sin guantes puede alterar la superficie. En estos casos, las marcas suelen afectar más a algunas uñas que a otras y se acompañan de sequedad, rotura o inflamación alrededor.
Otras veces, las estrías en las uñas aparecen junto a psoriasis, eccema, alteraciones tiroideas, anemia o procesos infecciosos. Una revisión clínica sobre nutrición y patología ungueal señaló que muchos hallazgos en las uñas son inespecíficos y deben interpretarse con el contexto general. Esa relación entre signos ungueales y estado clínico se resume en cómo varios déficits y trastornos modifican la estructura de la uña.
¿Qué señales justifican una consulta médica?
No todas las líneas requieren pruebas, pero algunas sí justifican revisión. Importa sobre todo si el cambio es nuevo, intenso o se acompaña de otros síntomas. También cuenta si afecta a todas las uñas de golpe o si progresa en pocos meses.
Conviene pedir valoración si aparece alguno de estos datos:
- líneas horizontales profundas en varias uñas
- dolor, inflamación o enrojecimiento
- cambio de color oscuro, amarillento o blanquecino
- desprendimiento de la uña
- fatiga, pérdida de peso, fiebre o caída de cabello asociada
Cómo cuidar las uñas y qué vigilar en la alimentación
Las estrías en las uñas se valoran mejor cuando se observa el conjunto, crecimiento, grosor, color, textura y hábitos diarios. Mantener una ingesta suficiente de proteínas, hierro, zinc, legumbres, huevos, pescado, frutos secos y verduras ayuda al recambio de la matriz ungueal, pero no corrige por sí solo cualquier surco. Si el problema persiste, la exploración clínica y, en algunos casos, una analítica orientan mucho más que la suplementación al azar.
Este contenido es meramente informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si presentas cambios llamativos en las uñas o dudas sobre tu estado general, busca atención médica.









