El magnesio interviene en la actividad de las neuronas y se estudia por su posible utilidad frente al dolor de cabeza recurrente, especialmente en personas con migraña.
Sin embargo, la cantidad diaria recomendada para cubrir las necesidades nutricionales no equivale a una dosis capaz de prevenir el dolor de cabeza. Los ensayos sobre migraña han utilizado suplementos en cantidades diferentes, algunas superiores al límite establecido para tomarlos sin supervisión.
De qué depende la relación entre magnesio y excitabilidad

El magnesio participa en el movimiento de calcio, sodio y potasio a través de las membranas celulares. Estos minerales influyen en la transmisión de impulsos y en el grado de excitabilidad de cada neurona.
Cuando la disponibilidad de magnesio es baja, algunos canales y receptores neuronales pueden activarse con mayor facilidad. Esto se ha relacionado con una mayor liberación de neurotransmisores, cambios vasculares y una menor resistencia frente a determinados estímulos.
En algunas personas con migraña aparece un fenómeno llamado depresión cortical propagada. Se trata de una onda de actividad seguida de una reducción temporal de la función en la corteza cerebral. Este proceso se asocia especialmente con el aura, aunque no explica todos los tipos de migraña ni todos los episodios de dolor.
Qué observó un estudio con magnesio oral

El estudio Prophylaxis of migraine with oral magnesium: results from a prospective, multi-center, placebo-controlled and double-blind randomized study fue publicado en 1996 en la revista Cephalalgia.
Durante doce semanas, los participantes recibieron diariamente 600 mg de magnesio procedente de una preparación de dicitrato de trimagnesio o un placebo. El grupo que tomó magnesio presentó una reducción mayor en la frecuencia de los ataques durante la parte final del seguimiento. La investigación puede consultarse en PubMed.
El resultado apoya una posible utilidad preventiva, pero no permite afirmar que cualquier persona con dolor de cabeza deba tomar 600 mg. Fue un ensayo relativamente pequeño y esa cantidad supera el límite diario de seguridad establecido para el magnesio procedente exclusivamente de suplementos.
Cuánto magnesio necesita un adulto al día
La Oficina de Suplementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos establece las siguientes cantidades diarias de referencia:
- Hombres de 19 a 30 años: 400 mg al día.
- Hombres de 31 años o más: 420 mg al día.
- Mujeres de 19 a 30 años: 310 mg al día.
- Mujeres de 31 años o más: 320 mg al día.
- Durante el embarazo: entre 350 y 360 mg al día en mujeres adultas, según la edad.
Estas cifras, disponibles en la ficha institucional sobre el magnesio, están destinadas a cubrir las necesidades de la mayoría de las personas sanas. No fueron calculadas como tratamiento para la migraña.
Por eso, no existe una cifra alimentaria universal que garantice menos episodios. Alcanzar la recomendación evita una ingesta insuficiente, pero la respuesta depende del tipo de dolor, el estado nutricional, los desencadenantes y los tratamientos utilizados.
De qué alimentos se puede obtener
Una dieta con semillas, frutos secos, legumbres, cereales integrales y verduras de hoja puede acercarse a la recomendación sin depender de cápsulas. Algunos valores aproximados recogidos por el NIH son:
- 28 gramos de semillas de calabaza tostadas: 156 mg.
- 28 gramos de semillas de chía: 111 mg.
- 28 gramos de almendras: 80 mg.
- Media taza de espinacas cocidas: 78 mg.
- Media taza de alubias negras cocidas: 60 mg.
- Media taza de arroz integral cocido: 42 mg.
- Un plátano mediano: 32 mg.
- Una rebanada de pan integral: 23 mg.
Las cantidades se suman a lo largo del día. Un desayuno con avena y semillas, legumbres en el almuerzo y frutos secos en la merienda puede aportar una parte considerable de la recomendación. La guía sobre funciones y fuentes de magnesio reúne otras posibilidades.
Por qué un análisis normal no siempre resuelve la duda
Menos del uno por ciento del magnesio corporal se encuentra en el suero. La mayor parte está dentro de las células o almacenada en los huesos, por lo que una medición sanguínea aislada no siempre refleja con precisión las reservas totales.
Esto tampoco significa que todo dolor recurrente revele una carencia. La cefalea tensional, la migraña, los problemas visuales, la falta de sueño, algunos medicamentos y numerosas enfermedades pueden producir síntomas parecidos. El diagnóstico depende del patrón completo y no de la respuesta a un suplemento.
Cuándo un suplemento requiere supervisión
El límite tolerable para el magnesio procedente de suplementos y medicamentos es de 350 mg al día en adultos. Este límite no incluye el magnesio presente naturalmente en los alimentos.
Dosis superiores se han estudiado para prevenir la migraña, pero deben utilizarse bajo orientación profesional. El exceso puede provocar diarrea, náuseas y cólicos. En personas con insuficiencia renal aumenta el riesgo de acumulación y toxicidad.
También puede interferir en la absorción de ciertos antibióticos y medicamentos para la osteoporosis. La forma química importa: el citrato de magnesio, por ejemplo, se absorbe razonablemente bien, pero puede ejercer un efecto laxante y no es apropiado para todas las personas.
Un dolor nuevo y muy intenso, acompañado de fiebre, rigidez de cuello, debilidad, confusión, alteraciones del habla o pérdida de visión requiere atención urgente.
Este contenido es informativo y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico. Los suplementos de magnesio no deben reemplazar los medicamentos indicados para la migraña.









