La cereza ácida se ha convertido en el remedio de moda para dormir, y por una razón real: es uno de los pocos alimentos con melatonina medible. Ahora bien, entre tener melatonina y arreglar una noche mala hay bastante distancia. Los ensayos existen, apuntan en una dirección favorable y son, a la vez, pequeños y breves. Conviene mirarlos de cerca antes de comprar la botella.
¿Qué distingue a la cereza ácida del resto de la fruta?
La variedad que aparece en los estudios es la cereza Montmorency, de sabor claramente ácido y distinta de la cereza dulce de mesa. Contiene melatonina de origen vegetal, además de antocianinas y triptófano, el aminoácido precursor de esa misma hormona.
Casi ningún alimento aporta melatonina en cantidades detectables en sangre u orina. Ese es el motivo por el que la cereza ácida acabó en el laboratorio y el kiwi, el tomate o las nueces la acompañan en la lista corta de candidatos.
Lo que midieron los investigadores tras una semana de concentrado
El trabajo que puso el tema en circulación llegó de la Universidad de Northumbria. Según una investigación publicada en el European Journal of Nutrition en 2012, con diseño aleatorizado, doble ciego y cruzado frente a placebo, siete días tomando 30 ml de concentrado dos veces al día elevaron la melatonina urinaria y produjeron un aumento del tiempo total de sueño de entre el 5% y el 6%.
Traducido a una noche corriente, eso son unos veinte minutos largos. También mejoraron la eficiencia del sueño y bajó el número de siestas diurnas. El detalle que rara vez se menciona: participaron 20 voluntarios sanos, no personas con insomnio diagnosticado, y el concentrado lo cedió el fabricante.
¿Por qué conviene leer esos resultados con cautela?
Una revisión más amplia ayuda a poner las cosas en su sitio. Otra publicación en la misma línea, una revisión exploratoria aparecida en Food Science & Nutrition en 2026, reunió toda la literatura sobre alimentos con melatonina y encontró apenas diecinueve trabajos, de los cuales catorce eran ensayos de intervención. Sus autores describen mejoras posibles en duración y eficiencia del sueño con cerezas Montmorency, cerezas del Valle del Jerte, tomate y kiwi, siempre en términos condicionales. Las limitaciones se repiten:
- Muestras de entre 8 y 20 participantes en la mayoría de los ensayos
- Duraciones de días o pocas semanas, nunca de meses
- Población sana en muchos casos, no pacientes con trastorno del sueño
- Mezcla de actigrafía y cuestionarios subjetivos, que no siempre coinciden
- Productos cedidos por la industria en varios estudios
- Ausencia de réplicas grandes e independientes

¿Cuánta melatonina lleva realmente un vaso?
Aquí está la clave del escepticismo. La melatonina presente en la fruta se cuenta en microgramos, mientras que un comprimido de farmacia lleva uno, dos o cinco miligramos. La diferencia es de varios órdenes de magnitud.
Eso obliga a una lectura distinta. Si el efecto observado es real, probablemente no dependa solo de la melatonina ingerida, sino también del triptófano y de los compuestos antiinflamatorios de la fruta. O de la propia rutina de tomar algo a la misma hora cada noche, que ya es una señal horaria en sí misma.
¿Qué pesa más que un vaso de zumo a la hora de dormir?
Comparado con lo anterior, hay medidas con respaldo mucho más sólido y coste cero. Estas son las que de verdad mueven la aguja:
- Levantarse a la misma hora todos los días, incluidos los fines de semana
- Exponerse a luz natural por la mañana y reducirla por la noche
- Dejar la cafeína a partir de media tarde
- Mantener el dormitorio fresco, silencioso y a oscuras
- Reservar la cama para dormir, no para trabajar ni ver series
- Evitar el alcohol como somnífero, porque fragmenta la segunda mitad de la noche
Un horario regular tiene más peso que cualquier alimento concreto. Vale la pena repasar las rutinas que sostienen un buen descanso antes de fiar la noche a una botella.
¿Merece la pena probarlo entonces?
Como experimento personal, no tiene por qué haber problema en la mayoría de la gente sana, y el listado de efectos adversos es corto. Conviene saber dos cosas antes de empezar. La primera, que un vaso de concentrado o de zumo aporta azúcares libres, un dato relevante en caso de diabetes o de control de peso. La segunda, que si la dificultad para dormir aparece tres o más noches por semana durante tres meses, ya no se trata de un ajuste dietético: ahí conviene una valoración médica que descarte apnea del sueño, síndrome de piernas inquietas, ansiedad o efectos de la medicación. La cereza ácida es un complemento razonable de una rutina bien montada, no un sustituto de ella ni de un diagnóstico.
Este texto tiene finalidad informativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si los problemas de sueño se mantienen, consulta con tu médico.









